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Créditos: Juan José Guillén
Tiempo de lectura: 3 minutos

Texto y fotos por Juan José Guillén

El tradicional baile del Judas Iscariote en San Pablo, San Marcos fue llevado a cabo por cientos de jóvenes como cada miércoles santo.

Las juventudes de las comunidades de la Aldea Tocache, en el municipio de San Marcos, salieron a las calles este Miércoles Santo para representar el baile tradicional de Judas.  Desde la narrativa judeocristiana, fue el discípulo que traicionó a Jesús ante el sanedrín.

Tradicionalmente en los municipios de la costa de San Marcos, especialmente en San Pablo, este día es ocasión para que varios grupos de jóvenes organizados en algunos casos, desde las alcaldías auxiliares recauden dinero desde el baile y sátira para sus gastos a propósito de la Semana Santa.

La tradición del baile de Judas asociada al miércoles santo, tiene sus raíces en el sincretismo propio de la Semana Mayor, los bailarines en su mayoría hombres, representan a las supuestas viudas de Judas, éstas le representan como un muñeco, le bailan y “lloran” simulando plañideras.

La creatividad de las comunidades y la sátira propia de la Costa Sur agregan un toque de alegría y jocosidad en este miércoles que tiene por origen la narrativa del Judas. Los llamados “gracejos” llevan alegría a las comunidades rurales de San Pablos quienes recibieron a los jóvenes con un refrigerio y brindaron la ayuda económica con la que ellos celebraron esta Semana Santa 2024.

Cientos de niños y jóvenes vestidos de “gracejos” acudieron al parque central de San Pablo, donde la secretaría de cultura a través de la municipalidad organizó un concurso de judas.
Juventudes organizadas de los cantones de Tocache, una de las aldeas más grandes de San Pablo San Marcos, usaron la creatividad para salir a pedir dinero para su Judas.
En el Parque de San Pablo, congregados y a la sombra de la centenaria ceiba, varios jóvenes comenzaron el “Concurso de Judas” organizado para este miércoles santo 2024
La elaboración del Judas por parte de las juventudes, es ocasión para satirizar a los personajes de la cultura popular guatemalteca.
Tradicionalmente los bailarines conocidos como “gracejos” se visten con falda y blusas, recojen el dinero de los vecinos en botellas de cerveza vacías y modificadas a las que se les agrega piedra para hacer ruido al ritmo de la música.
Durante su recorrido, los grupos de baile son recibidos por los vecinos con aguas o refrigerios para poder continuar en medio del calor.
Algunos grupos de baile animan a los vecinos y vecinas, para que salgan a las calles y puedan presenciar su acto de baile y parodia.

 

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