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Créditos: Diseño de Prensa Comunitaria
Tiempo de lectura: 7 minutos

 

Uno de los principales asesores del presidente salvadoreño desempolvó un video de un evento familiar de Bernardo Arévalo, en un intento de sumar a los ataques al presidenciable de Semilla. 

Por Héctor Silva Ávalos

Alejandro Muyshondt, asesor de seguridad del presidente salvadoreño Nayib Bukele, se unió el pasado jueves 6 de julio a las cuentas institucionales, personales y apócrifas de la derecha guatemalteca que atacan a Bernardo Arévalo, el presidenciable del Movimiento Semilla, que el próximo 20 de agosto se perfila como favorito para ganar la segunda vuelta electoral.

Uno de tantos ataques recibidos por Bernardo Arévalo, cuya candidatura con Semilla sorprendió en la primera vuelta y ha entrado al balotaje contra Sandra Torres con importantes posibilidades de ganar, está relacionado con la obsesión homofóbica de la derecha guatemalteca. La fórmula ha sido satanizar temas como el matrimonio igualitario o la salud reproductiva de las mujeres para, a partir de ahí, satanizar la igualdad de derechos y apelar al voto más conservador.

A través de su cuenta de Twitter, Muyshondt subió un vídeo de Arévalo acompañando a su hija, vestida de novia, el día de su boda, en México. Ese tuit se publicó a las 11:24 p.m. del jueves 6 de julio. El vídeo tiene una producción barata: a las imágenes se sobrepone la voz distorsionada de un locutor con acento salvadoreño que intenta hacerse pasar por alguien con acento guatemalteco. Ese locutor cuestiona la presencia de Arévalo en la boda de su hija. Muyshondt acompaña las imágenes con el texto “Agenda 2030 – Ideología de Género #Semilla #ArévaloPresidente”.

En otro tuit, publicado 16 minutos después, el asesor de Bukele agrega: “Pónganse pilas, hermanos de Guate (sic)… que tienen a los ‘progres’ y a la ideología de género, a la vuelta de la esquina… #Semilla #ArévaloPresidente (sic)”.

Muyshondt completa la secuencia con un tuit en el que cuelga un vídeo lleno de mentiras e imprecisiones sobre el presidenciable de Semilla. El vídeo alega, por ejemplo, que Arévalo fue viceministro de Relaciones Exteriores durante la presidencia del militar Óscar Mejía Víctores, presidente de Guatemala en los primeros 80. En realidad, Arévalo ocupó ese viceministerio y fue embajador de Guatemala en España durante la presidencia de Ramiro De León Carpio, a mediados de los 90, ya en la era democrática. Muyshondt acompaña con el texto “Lo que le espera a Guatemala”.

Foto de Prensa Gráfica

La diatriba tuitera del asesor de Bukele no tuvo demasiado eco en El Salvador. En Guatemala sí. En el programa matutino de radio Emisoras Unidas, el mismo 6 de julio por la mañana, Arévalo tuvo que responder preguntas al respecto. El locutor le dice al presidenciable que uno de los “señalamientos” que le hacen en el vídeo publicado por Alejandro Muyshondt es que él aparece del brazo de la novia. Arévalo responde con calma: “Sí, claro que sí, es mi hija la que se estaba casando y yo la llevé al altar. Es mi familia. Es mi hija”.

Luego, el locutor le pide que responda a quienes lo critican por “promover esa agenda”. Arévalo responde lo mismo que ya había dicho en otras ocasiones: “No tenemos ninguna intención de promover el matrimonio homosexual en Guatemala”, y añade: “Pero haremos todo lo que sea necesario para prevenir la discriminación contra las personas en atención a su orientación sexual”.

Las fuerzas de derecha y los operadores políticos afines al oficialismo guatemalteco intentaron subirse en el ciclo mediático y de ataques que el vídeo del asesor bukelista abrió el 6 de julio. Su argumento no era nuevo: Arévalo, decían, intentaba promover la “agenda globalista 2030”, en referencia a un plan de desarrollo económico y social escrito en la Organización de Naciones Unidas con el aval de la mayoría de los Estados miembros, entre ellos Guatemala, que lo ratificó en 2015, durante la presidencia de Otto Pérez Molina. Como en el resto de América Latina, en Guatemala la derecha más ortodoxa identifica la Agenda 2030 con uno solo de sus postulados, que es el de la igualdad de género y la promoción de los derechos reproductivos de las mujeres. Eso las derechas lo satanizan.

También Sandra Torres, la candidata de la Unidad Nacional de la Esperanza a quien Arévalo se enfrentará en la segunda vuelta, intentó llevar agua a su molino. Tras los vídeos del asesor de Bukele, la presidenciable llenó sus redes sociales con la narrativa conservadora que ha adoptado en esta campaña; se proclamó defensora de la familia y en contra de los derechos de las personas gay.

Esa narrativa conservadora, alrededor de la Agenda 2030, que volvió a la palestra electoral guatemalteca con los tuits de Alejandro Muyshondt, el asesor de Bukele, se diluyó pronto. Para el final del día la agenda había vuelto a los reconteos que los partidos y candidatos que perdieron en las elecciones del 25 de junio pidieron amparados en una polémica resolución de la Corte de Constitucionalidad (CC).

Los asesores de Bukele y la derecha guatemalteca

Alejandro Muyshondt era un rostro conocido en El Salvador antes de que el recién ascendido presidente Nayib Bukele lo nombrara asesor de seguridad en 2019. Tampoco era nuevo en política cuando llegó a Casa Presidencial.

En la hoja de vida colgada en archivos electrónicos del gobierno salvadoreño dice que Muyshondt fue “operador político del señor Nayib Armando Bukele Ortez” entre 2017 y 2019, los años en que Bukele afianzó su camino a la presidencia de El Salvador tras ser expulsado del partido que lo había cobijado hasta entonces, el gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

En aquellos años, el entorno de Bukele construyó un aparato de comunicación virtual, a través de cuentas en redes sociales y páginas web con apariencia noticiosa, que marcaron las pautas del imperio mediático que luego alimentaría con fondos públicos desde la presidencia de la república. Muyshondt fue parte de eso, según confirmaron a Prensa Comunitaria un funcionario del Ejecutivo y un politólogo que asesoró a Bukele en aquellos años.

Pero no fue con Nayib Bukele con quien Muyshondt ingresó a la palestra política. En 2014, compitió en las elecciones municipales por un puesto en la alcaldía de Mejicanos, un suburbio de clase media en la periferia norte de San Salvador, con el Partido Democracia Salvadoreña, fundado por el empresario Adolfo Salume. Muyshondt perdió en aquellas elecciones. Cuando Bukele corrió para la presidencia del país en 2019, Salume fue uno de sus financistas. En agosto de 2022, el Departamento de Estado de Estados Unidos incluyó al empresario en la Lista Engel y lo nombró actor antidemocrático y corrupto.

No fue la política partidaria lo que llevó el nombre y la foto de Alejandro Muyshondt a los titulares y a los medios salvadoreños. En 2013, su foto vestido con una camiseta negra y blue jeans, un casco, una máscara y con un AK-47 en las manos hizo las rondas por las redes sociales y al mundillo digital en El Salvador luego de que, en sus cuentas personales, Muyshondt anunció que iría armado al centro de San Salvador a atrapar a dos ladrones de teléfonos celulares; al final, no capturó a nadie, pero se ganó una buena cantidad de interacciones en las redes.

Foto de El Liberal – Periódico digital

Para 2017, Muyshondt, quien según su hoja de vida es licenciado en criminología, ya trabajaba de cerca con Bukele. Aquel año, Brandcom, una empresa con la que él tenía relación ganó un contrato por producción audiovisual con la alcaldía de San Salvador, que entonces presidía Bukele. En total, Muyshondt recibió poco más de USD14,000, según una investigación del periódico La Prensa Gráfica.

A finales de 2009, cuando ya era asesor de seguridad de Bukele, la policía capturó a Muyshondt en la colonia Escalón de San Salvador y lo acusó de actos de violencia contra la mujer tras un incidente de tráfico. Poco después fue liberado de cargos tras pagar USD 2,500 a las víctimas.

Como asesor de Bukele, las misiones de Muyshondt, según la descripción que él mismo hace de sus funciones en un documento de la presidencia, son “asesorar al presidente de la república en materia de seguridad pública, proponer las condiciones y correlaciones que permitan la construcción de un pacto nacional y de acuerdos nacionales en áreas como la seguridad, apoyar a la presidencia de la república para el cumplimiento de sus atribuciones y funciones…” Su rol en las políticas de seguridad, sin embargo, ha sido poco visible y, de acuerdo con un ex asesor de la presidencia salvadoreña, se limita a labores de inteligencia política interna. Por hacer esto, Muyshondt recibe un salario de USD 5,000 al mes (unos Q 40,000).

A principios de mayo de 2023, Muyshondt volvió a hacer ruido en redes sociales al publicar información sobre compras y gastos en artículos de lujo que atribuyó a Ernesto Sanabria, el secretario de prensa de Bukele. Un funcionario del Ejecutivo salvadoreño, quien habló bajo condición de anonimato por razones de seguridad, aseguró que Muyshondt arremetió contra Sanabria por órdenes de Sofía Medina, la secretaria de comunicaciones de la presidencia, como parte de una disputa interna de poder. Prensa Comunitaria intentó obtener reacciones de los funcionarios del gobierno salvadoreño nombrados en esta nota, pero no hubo respuesta.

Enterrado por otros asuntos políticos en El Salvador, como la inscripción de Bukele para competir por la reelección presidencial a pesar de que la Constitución lo prohíbe, el asunto Muyshondt-Sanabria-Medina cayó rápidamente en el olvido. El polémico nombre de Muyshondt volvió a aparecer este julio, cuando publicó la campaña negra contra Bernardo Arévalo del Movimiento Semilla. No era, esa, la primera vez que operadores de inteligencia salvadoreños de la era Bukele se relacionaban con sus homólogos guatemaltecos.

En 2020, el gobierno de El Salvador contrató a la firma Sonoran Policy Group para labores de cabildeo político en Estados Unidos. La empresa, propiedad de un magnate cercando a Donald Trump llamado Robert Stryk, designó como responsable de la cuenta salvadoreña a Mario Duarte, el jefe de inteligencia del expresidente guatemalteco Jimmy Morales. El funcionario con el que Duarte trabajó entonces en El Salvador es Peter Dumas, el jefe de la inteligencia de Bukele.

Como Alejandro Muyshondt, el asesor de seguridad de Nayib Bukele, Duarte ha usado su cuenta personal de Twitter para atacar a Bernardo Arévalo y para esparcir desinformación sobre la agenda 2030 de Naciones Unidas. En Washington, un funcionario estadounidense confirmó que la relación entre Duarte y Peter Dumas, el jefe de inteligencia de Nayib Bukele, se mantiene a pesar de que el guatemalteco ya no trabaja en la firma cabildera que el gobierno salvadoreño contrató en 2020.

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