
Matar a un ruiseñor
Por Dante Liano Harper Lee era empleada de una empresa de aviación, en el profundo sur de los Estados Unidos. Nadie podía sospechar que detrás de la amable joven que atendía los reclamos de una compañía aérea se escondía una de las más potentes novelistas del país. Por esos insondables misterios de la literatura, Lee escribió el extenso relato de una injusticia: la acusación contra un afroamericano de haber violado a una blanca, y la apasionada defensa que, en los tribunales, realiza el abogado Atticus










