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San Cristóbal Verapaz: megaproyecto municipal con sospecha de corrupción

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Créditos: Gilberto Cucul
Tiempo de lectura: 7 minutos

 

Luego de varios años de silencio, pobladores de San Cristóbal Verapaz consiguieron que una delegación de diferentes instituciones se presentara a fiscalizar varios megaproyectos que se encuentran abandonados o causan daños a propiedades de comunitarios. 

Por Gilberto Cucul

Autoridades comunitarias de la comunidad Nisnic, de San Cristóbal Verapaz, Alta Verapaz, un grupo de académicos, sociedad civil, acompañadas por la diputada Sonia Gutiérrez, de la bancada parlamentaria Winaq, realizaron una jornada de fiscalización del proyecto de tratamiento de aguas residuales que se construye en la comunidad.

La planta de tratamiento de aguas residuales es una respuesta de la demanda de la sociedad civil y organizaciones ambientalistas, en San Cristóbal Verapaz, por el impacto negativo que han generado las aguas residuales del centro del municipio y se descargan hacia la laguna Chichoj.

Foto: Gilberto Cucul

“La preocupación nuestra es porque tenemos el problema de la laguna, para resolver la situación se diseñó una planta de tratamiento pero estamos viendo que su diseño y ubicación no son adecuados, al entrar en su funcionamiento causaría mas problema al espejo del agua en la laguna Chichoj”, comentó don Carlos Narciso, coordinador del barrio San Felipe y miembro de la sociedad civil.

A criterio de Sandra Valenzuela, ingeniera geóloga y vecina la comunidad, el proyecto de tratamiento de aguas residuales es vital para el municipio, por lo que aclara que la comunidad no se opone al proyecto porque impacta favorablemente en lo social y ambiental.

Antes del inicio de la construcción de la planta de tratamiento en la comunidad Nisnic, dijo Valenzuela, se realizaron estudios con la participación de múltiples sectores, incluidos instituciones, universidades y académicos que demostraron “que el lugar no es apto para la construcción de una planta de tratamiento”, señaló.

La geóloga, expuso que por el tipo de suelo en el área no se debió realizar la construcción de la planta de tratamiento, porque su la composición de tierra blanca y arena volcánica, no es apta para sostener una construcción.

“Estamos en un lugar altamente permeable, el material poco cohesivo, es arena suelta, existen estudios tanto de la Universidad de San Carlos con una universidad de Suiza que determinaron que los suelos son propensos al hundimiento y colapsos, al ponerle peso a este tipo suelo se puede colapsar, segundo por la falla geológica y está declarada como zona de inundación media alta”, concluyó la entrevistada.

CONRED declaró la zona como de alta probabilidad de inundación

Por otro lado, existe un estudio de la Coordinadora Nacional de Reducción de Desastres, (CONRED) con numero de conocimiento 5242/2019, solicitado por los mismos comunitarios de la aldea Nisnic, que hace referencia a la preocupación de los habitantes del área por constantes inundaciones.

En esa ocasión la CONRED dictaminó que el área representa un riesgo potencial y susceptibilidad a inundación de la zona, “por su ubicación topográfica, características naturales y actividad antrópica es susceptible a inundaciones, tomando como factor detonante las precipitaciones constantes o prolongadas”.

En ese mismo informe, la CONRED señala la importancia de implementar las medidas preventivas y correctivas, necesarias para garantizar la salud, la seguridad, la convivencia y bienestar de la comunidad Nisnic, especificamente en el área donde se desarrolla la construcción de la planta de tratamiento de aguas residuales.

“Se deberá considerar rediseñar o reubicar el proyecto con el fin de resguardar la integridad física de los vecinos de Nisnic, además, proteger las instalaciones que se pretende construir ya que es una inversión de fondos públicos”, concluye la institución.

Por su parte el señor Alejandro Lem Laj, presidente del Consejo Comunitario de Desarrollo, (COCODE), señaló que planteó su oposición en torno al lugar de la construcción, más no del proyecto, sin embargo, lamenta que no se atendiera la observación de la comunidad Nisnic, agregó que al principio se negaron de dialogar con la comunidad, “Ni tan si quiera nos hablaron cuando ellos entraron en la comunidad y empezaron a trabajar no respetaron a la comunidad por eso nos levantamos”, dijo.

Por otra parte, la señora Josefina de Jesús Ramírez Cal, vecina de Nisnic, expresó su preocupación por los posibles daños a su vivienda, “Cuando hicieron los agujeros salió el agua de allí y llegó hasta dentro de mi casa, me asustó mucho”, dijo al referirse a la situación que a provocado la construcción de la planta de tratamiento.

Foto: Gilberto Cucul

De la misma forma, Gladis Maribel Cal Gualim, relató que los vecinos cuentan con pozos artesanales, pero cuando inició la construcción comenzó a bajar el nivel de agua, la mayoría de los vecinos están preocupados porque la comunidad no cuenta con agua potable, además, por el deterioro de las tuberías de la construcción de la planta de tratamiento, “ahora pasa el agua donde está mi colindancia y mi cocina está llena de moscas, uno le echa cloro y el agua parece Incaparina”, dijo.

La sombra de la corrupción se asoma en estos proyectos

Según información de la plataforma del Sistema Nacional de Inversión Pública, (SNIP), de la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia, (SEGEPLAN), existen dos grandes proyectos en la región, el primero es el proyecto “Mejoramiento alcantarillado sanitario, cabecera municipal San Cristóbal Verapaz, Alta Verapaz”, con el número (0210219); según información de la SNIP, se inició la ejecución desde el año 2017, contemplando la finalización para el año 2022, con un presupuesto de Q14,788,300.00, financiado por el Ministerio de Desarrollo Social, (MIDES), y ejecutado por el Fondo de Desarrollo Social (FODES).

Mientras que el proyecto de “Construcción sistema de aguas residuales área urbana San Cristóbal Verapaz, Alta Verapaz”, identificado con el numero (0222633), con fondo del Consejo de Desarrollo, con un costo total de Q7,600,000.00, ejecutado por la municipalidad de San Cristóbal Alta Verapaz, sumando los dos proyectos oscilan los Q 22,388,300,00.

Según información del SNIP del primer proyecto de 2019 se gastó Q 1,335,353 que corresponden a un avance financiero de 61.40%, y en 2020 no se muestra la ejecución presupuestaria, sino hasta 2021, que se gastó Q 7,436,547, correspondientes a un avance financiero de 91.13%, finalmente en el año 2022 se gastaron Q 499,966 con un avance financiero de 69.05%, mientras que el segundo proyecto no aparece ningún avance de ejecución de financiero ni de la obra.

Para Máximo Ba Tiul, antropólogo maya Poqomchi’, el proyecto generaría un gran beneficio para la población y a favor de la laguna Chichoj, sin embargo, calificó que en torno al proyecto ha habido muchos intereses y se ha convertido en una fuente de corrupción.

“Sabemos que un proyecto como este podría beneficiar la salud de los habitantes del municipio, pero demuestra que es un proyecto que en nada beneficia a la población, es más, ha sido una fuente de corrupción, porque desde el 2008 se han malgastado más de 20 millones de quetzales, sin incluir los presupuestos que han gastado los alcaldes y otras instituciones, que no están posiblemente autorizados y por lo tanto, no se encuentra ningún dato como información pública.  Es un proyecto que en vez de beneficiar a la población, los pone en riesgo en todo sentido”.

Según la opinión de Ba Tiul, en estos posibles actos estarían involucradas varias personas entre exalcaldes, exfuncionarios hasta representantes de la sociedad civil, para ello cuentan con el respaldo de la institucionalidad del Estado; en consecuencia, se han ejecutado grandes proyectos inviables e inservibles, refiriéndose de una planta de tratamiento en el barrio San Felipe, que se quedó en el abandono desde el año 2008.

“Si fuera un buen proyecto, con buenos diseños, sin corrupción, y con la participación de las comunidades, la laguna de Chi’ Choj y sus cuencas y subcuencas, y la población que vive alrededor, serían los más beneficiados, pero este megaproyecto, no beneficia en nada, es más, aporta más presión a la contaminación y acelera el deterioro de la laguna”, expresó Maximo Ba Tiul.

Por su parte, la diputada Sonia Gutiérrez, de la bancada Winaq, dijo que se detectaron una serie de irregularidades en la ejecución de los proyectos del municipio de San Cristóbal Verapaz, luego de realizar la fiscalización de campo con tan solo tres de los proyectos que están siendo ejecutandos.

“La calle del paseo Chichoj, una obra inconclusa que ya presenta deterioro, ni siquiera se ha finalizado, la planta de tratamiento del barrio San Felipe quedó olvidada y abandonada, no se sabe cuánto se invirtió pero ahí está tirado. Por último, en la planta de tratamiento en Nisnic, el problema es que se hizo en una zona de alto riesgo, donde hay una falla geológica, lo que repercute, es peligrosa para el municipio”, dijo la diputada luego de escuchar las preocupaciones de los vecinos donde se realiza la construcción de la planta de tratamiento.

Se intento obtener la versión del alcalde de San Cristóbal Verapaz, luego de realizar varias llamadas telefónicas a la secretaría Municipal, pero no fue posible la comunicación.

Foto: Gilberto Cucul

La laguna Chichoj una historia milenaria en riesgo ambiental

La leyenda cuenta que luego de un terremoto, la tierra se abrió y de allí surgió una gran cantidad de agua que inundó el pueblo hasta formar la laguna de Chichoj.

Otras leyendas cuentan de inundaciones provocadas por los rezos de sacerdotes mal queridos por la comunidad.

En fechas recientes, la laguna llegó al punto de casi convertirse en un pantano debido a la invasión de la planta acuática de grandes proporciones, conocida como Ninfa. Una especie que se desarrolla en lagos y arroyos; pasaron muchos años sin que las autoridades encontraran una solución eficiente.

Hasta este 2022, lograron extraer la ninfa acuática casi por completo, gracias al esfuerzo y trabajo interinstitucional tanto la municipalidad de San Cristóbal, entes del gobierno y sociedad civil, que lograron retirar más de “20 mil metros de cúbicos de ninfa”; con esta limpieza regresa la esperanza de ser un lugar de atracción turística.

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