
El año que vendrá
Por Dante Liano El discreto oficio de relatar fantasías suele tener, a veces, una tarea que va mas allá del entretenimiento. Aunque la función original haya sido la de divertir y hacer pasar el tiempo, funciones adicionales se confieren al autor de imaginaciones, como ya sucedía en la antigua Grecia con los creadores de tragedias. No es una casualidad que el teatro de Epidauro estuviera en la periferia de un centro médico. La tragedia, al contar historias conocidas, servía también como terapia emotiva. En el










