Créditos: David Toro

Por Andina Ayala

En una de sus últimas declaraciones el Rector de la Universidad de San Carlos, Murphy Paiz, dijo había que “entrar a revisar y rescatar la huelga”. Una  expresión de la huelga de dolores al margen de la corrupción ya tuvo lugar en 2012 . El problema es de fondo y esto las autoridades lo saben.

Las críticas de la actual Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU) sobre la huelga de dolores tiene antecedentes. Son exigencias justas ante el desborde de abusos de algunos encapuchados, que antes de llamarlos estudiantes habría que investigarlos. 

El 6 de febrero, en el salón del pueblo del Congreso, ante los diputados, estudiantes y la prensa, Murphy habló de “rescatar la huelga”, su comentario no es novedoso la huelga acumula varias décadas de críticas y acciones concretas que muestran que los estudiantes lo han intentado. 

En 1977, las unidades académicas de ingeniería, medicina y psicología, organizadas en distintos colectivos, realizaron un movimiento de contra huelga al interior del campus universitario, un día antes del desfile bufo. Con una carroza que recorría los espacios del campus, cuestionaban el carácter machista y sexista que por momentos parecía ajeno al movimiento popular y de lucha nacional que se debatía la vida en frentes guerrilleros o urbanos. En esa ocasión se cuestionó el papel de la huelga desde lo político, lo ideológico y lo discursivo.

Fotografía: Cortesía

En 1997, el propio Honorable Comité de Huelga decidió dejar de utilizar la capucha e instó a otros subcomités a hacer lo mismo, les criticó el machismo recurrente en las actividades y hacia las mismas mujeres que participaban, el cobro de talacha, los bautizos, el uso de armas, el consumo de alcohol, el acoso sexual de que se quejaban las estudiantes, el lenguaje sexista y homofóbico y los boletines sin contenido. 

Pero la corrupción y el sin sentido, poco a poco fue filtrando y cooptando todos los espacios de huelga, al punto que cuando este mismo Honorable, decidió usar la capucha atada al cuello, casi los asesinan a tiros, se recurdan algunos líderes organizadores de las actividades de Huelga como parte del secretariado de AEU, en el marco del centenario en 1998. 

Según los estatutos de la asociación de estudiantes, son ellos quienes convocan las actividades de huelga y administra los fondos que se recauden.  

A partir de 2000, quedó como secretario general de AEU, Jorge Mario García. Según el estudio, García proviene de un grupo de estudiantes que tomó protagonismo en la coyuntura del alza al transporte urbano y el asesinato del estudiante de derecho, Mario Alioto López Sánchez, en 1994. 

Se involucró en las actividades de la Huelga de Dolores y para el periodo 1996-1997 coordinaba el subcomité de Huelga de la Facultad de Derecho. Varios de sus compañeros recuerdan que manejaba un discurso de izquierda y se jactaba de haber pertenecido a la guerrilla, pese a no haber militado de manera orgánica, sino nominalmente como “simpatizante”. (…) La dirigencia de la exguerrilla abandonó la insurgencia y al mismo tiempo dejó por un lado tácitamente el trabajo orgánico en la USAC. Y esto tuvo sus consecuencias”.

Fotografía colectivo MASA.

“En 1998, la URNG apoyó la candidatura de Rolando “Canche” Castillo Montalvo para competir por la Rectoría de la USAC. El grupo al que pertenecía Jorge Mario García hizo lo contrario: apoyó la candidatura de Efraín Medina Guerra, parte de una red de rectores que controla la Rectoría desde inicios de los noventa. Medina Guerra finalmente resultó electo (1998-2002). En el 2001, Medina promovió la candidatura del exdecano de la facultad de Derecho, Cipriano Soto, para magistrado de la CC, que luego se encargaría de aprobar la inscripción de Efraín Ríos Montt como candidato a la presidencia“, documentó CMI.

Este fue signo de que los partidos políticos de tinte conservador se interesaron más por controlar las elecciones de autoridades estudiantiles y representantes gremiales en la universidad, explica CMI.

En adelante se empezó a  marcar la diferencia entre comités de huelga ajenos al Honorable Comité de Huelga. Los subcomités de las escuelas de Historia y Ciencia Política, en 2007 y 2008 articularon junto subcomités autónomos de arquitectura, trabajo social, ciencias de la comunicación, actividades que intentaban resignificar la huelga y salían en el desfile como bloque, demostrando su descontento hacia un Honorable cuestionado. 

Fotografía Colectivo MASA.

Otra forma de desconocer las prácticas de la tradición bufa, por parte de las unidades de Historia y Ciencia política, fue no enviar zopes al honorable. Es decir no enviar representantes de su unidad acádemica a reuniones de la comisión organizadora, en donde designan los cargos que las y los estudiantes desempeñaran durante los 40 días de actividades de huelga, estos significaría: distribuirse el cobro de talachas y de parqueos, la imposición de bonos en los transportes y otros negocios y la compra de alcohol. 

Desfile bufo en la terminal 

En 2011 y 2012, la siguiente generación de  asociaciones de las escuelas no facultativas de Arte, Ciencia Política, Historia, Trabajo Social, estudiantes a título personal de la Facultad de Arquitectura y otras expresiones estudiantiles, llevaron por primera vez el desfile bufo por las calles de la terminal, en la zona 4 de la ciudad capital. 

Este fue un claro indicio de que año con año se hacía insostenible establecer algún tipo de relación incluso lejana con el Honorable Comité de Huelga. Pero también cada vez eran menos los estudiantes que desde los subcomités, estaban en contra de la forma en que se maneja. 

Llevar el desfile a la terminal fue significativo porque intentó transmitir: solidaridad, reciprocidad y crítica; frente al desfile bufo cooptado, violento y absurdo que, al mismo tiempo se transmitía en televisión nacional, en el que supuestos estudiantes encapuchados, con bates, cadenas y armas. 

Se ha llegado a un punto en que entre supuestos estudiantes se violentan para posicionarse primero en el desfile. En estado etílico o no, ha sido un espacio donde se reafirma el machismo, esto se observa en discursos o imágenes donde se denigra la imagen de la mujer o se hacen referencia de chistes homofobicos. Es un espacio que ha dejado la protesta social para enfocarse en las ganancias económicas que genera con la venta de bonos (etiquetas con una caricatura que se burla de políticos con un costo de Q100). Las talachas, (pedir dinero a los transeúntes con la venta de los boletines) que lograban captar cientos de quetzales. Y el con cobro de parqueos, que es asumida por los miembros de los comités huelgueros en el lapso que duran las actividades de huelga.

PARQUEAZOS!!!, PERO DE QUETZALITOS SIN DUEÑO NI CARNETSi se ha preguntado por qué tanto lío con los parqueos de la…

Posted by Honorable Comité de Huelga de Todos los Dolores del Pueblo de Guatemala on Wednesday, March 13, 2019

Discusión de la Huelga 

En la última década, se registran y se denuncian más agresiones físicas de algunas personas que participan en la huelga dentro de la Universidad, especialmente contra mujeres, que participan y que no participan. Como lo han mostrado algunos, la capucha y el poder alrededor de dichas organizaciones los inviste y les hace creer que tienen el derecho de tomar todo lo que quieran.

Fotografía Gazte.

Cada año, en sus primeros meses se conocen una serie de abusos entre los participantes. El más reciente fu la agresión contra tres alumnas de la facultad de derecho, ocurridad el 25 de enero de 2020. La postura del rector Murphy Paiz, es la que inspira a volver a escribir, para señalar que parece inverosímil la propuesta que realizó sobre “evaluar la huelga“, cuando de estudiante pudo tener un posicionamiento crítico y no lo hizo, cuando como decano de ingeniería tampoco lo tuvo y cuando lo grave y avergonzante fue que ni como rector ha podido demostrar empatía por las estudiantes agredidas. 

Se le ha visto cómodamente subido en el estrado de macho infalible, y ha dicho públicamente que la violencia contra las tres estudiantes es un “show político”. ¿Es este el personaje que propone revisar lo que ya sabemos de la huelga?

La máxima autoridad universitaria, el CSU, las elecciones de decanos, y las de representantes estudiantiles han demostrando desde hace décadas que los intereses personales en casos de corrupción terminarán por debilitar aún más a la casa de estudios. Al CSU habrá que recordarle una y otra vez que su función no es hacer reglamentos privatizantes, ni solapar el acoso, o las violaciones.

Puedes leer:  https://medium.com/@PrensaComunitar/murphy-paiz-firma-un-convenio-que-convierte-el-eps-en-un-apoyo-para-la-c%C3%A1mara-de-industria-5025ac3e9a7

Lo que sucedió con las compañeras aumenta el desapego de un importante grupo de estudiantes hacia la huelga, la crítica realizada en este espacio es para los que nunca dan la cara. Es relevante seguir denunciando a docentes mediocres, abusadores, a estudiantes o a huelgueros. 

Nada está perdido, las elecciones de una nueva AEU a finales del 2017  y después en el 2019 lo demuestran. No hay lugar para el pesimismo, aún hay muchos estudiantes crítico,  docentes y trabajadores comprometidos para hacer de la Usac una casa de estudios con enfoque y participación social.

Autoría y edición

Antropóloga y corresponsal de Prensa Comunitaria, forma parte del equipo de investigación del proyecto Green Blood.

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