
Desplazadas y sin techo: la promesa incumplida del Estado a las familias indígenas de Quejá
En noviembre de 2020, las tormentas Eta y Iota azotaron el territorio guatemalteco, dejando a 399 430 personas damnificadas, 60 fallecidas y 100 desaparecidas, según un informe gubernamental. En San Cristóbal Verapaz, en el norte del país, la comunidad Quejá quedó soterrada y 59 personas que la habitaban murieron en el deslave. Quienes sobrevivieron aún están a la espera de la promesa del Estado de reubicarlas siendo la alternativa una finca llamada “El Mirador”, donde actualmente viven unas 20 familias desplazadas por las tormentas










