
La tilapia y otras especies foráneas cambiaron el ecosistema del lago de Atitlán
A finales de los años 50 al Gobierno de Guatemala se le ocurrió que la pesca deportiva en el lago de Atitlán podría ser una buena apuesta para fijar ese segmento específico como un valioso aporte de inversión extranjera, aunque ello riñera con las condiciones precarias de la mayoría de vecinos de comunidades de Sololá. Se liberaron en el lago miles de alevines de peces invasores como la tilapia, lobina negra, blue gill y crappie, pero nada salió como se esperaba. El interés por










