
Dos clásicos
Por Dante Liano Hay dos clásicos de la lengua española a los que vuelvo sin cansancio. Declaro mi falta de originalidad, mi escaso deseo de asombrar, mi pertenencia a esa rara categoría llamada “el común de los mortales” cuando afirmo que don Quijote de la Mancha sigue fascinando y reconfortando mis repetidas lecturas. Algo de inalcanzable hay en ese caballero, menos una cosa. En el primer párrafo del libro, Cervantes relata que el hidalgo manchego comía “salpicón las más veces” y esa simple comida me










