
Fangio en San Andrés
Por Dante Liano Ahora que todo ha pasado, que la inocencia arcaica se ha disuelto como la niebla en la madrugada, me encuentro, en el cajón de las fotografías, una en blanco y negro, perfectamente conservada. No existían, en la época, las fotos a colores. Muestra un automóvil de carreras, apenas borroso por la velocidad, pero que parece in cohete suspendido sobre la Panamericana, congelado, fijo en sus 130 kilómetros por hora, una barbaridad en ese tiempo, y mi recuerdo se vuelve también en blanco










