
Venezuela: una revolución que nunca fue revolución
Por Adriana López Murillo En Nuestra América sufrimos las sangrientas dictaduras décadas pasadas, que nos disciplinaron. La represión feroz que se sufrió, enfrió completamente las luchas populares, desarticulándose toda expresión de protesta y silenciando a las izquierdas. Sobre llovido, mojado, porque luego de esa monstruosa ola de asesinatos y secuestros se nos impusieron los planes neoliberales. Estas leoninas políticas nos empobrecieron más de lo que ya estábamos. Conclusión: muertos a tiros, torturados, desaparecidos… y muertos de hambres con los planes fondomonetaristas. Un paisaje desolador. Junto










