
El discurso que escribió desde la cárcel Jose Rubén Zamora para recibir el premio Gabo
Distinguidos miembros del Consejo Rector de la Fundación Gabo; estimados colegas, queridas amigas y amigos. Vaya paradoja: no obstante mi solitario aislamiento de dos años, acompañado únicamente de una planificada y amplia variedad de centenas de insectos voraces en mi fría y húmeda bartolina, que por momentos más se asemeja a un rústico mausoleo refrigerado encerrado dentro de una especie de precario pero eficaz gallinero en el que permanezco enterrado en vida, en algún lugar perdido en la prisión Mariscal Zavala; nunca, jamás, había










