
“Muero cada 11 de septiembre, pero también renazco”
Por: Ana Lucrecia Molina Theissen. Soy una madre, una hija y una hermana llena de silencios. Mi alma está de luto. AP-B[1] En mi rabia y mi tristeza puedo sentir las tuyas, Adriana, como un líquido hirviente. El dolor es una ola gigantesca que nos hunde en las profundidades. Ha habido momentos en los que la vida tras lo sucedido con mi hermano ha sido una carga que me sobrepasa; no sé si podría soportar lo que has tenido que sufrir. Ya son 33 años









