
Un ritual que permite al pueblo Tz’utujil reencontrarse con las almas de los difuntos
Un grupo de personas originarias del pueblo Tz’utujil de Santiago Atitlán, Sololá, realizan el 1 y 2 de noviembre de cada año, un ritual que “libera y recoge las almas de las personas que han fallecido”. Esta labor es importante porque permite al pueblo Tz’utujil reencontrarse con sus seres queridos fallecidos. Las formas de comprender la vida y la muerte por una parte de la población, siguen arraigadas con su misma vida y seguirán existiendo porque la vida y la muerte son hermanas. Por










