
36 años después, 13 personas masacradas por el ejército de Guatemala, recibirán un entierro digno
Los militares agarraron a patadas y a palos a la familia, sacaron a algunos a culatazos. Ellos no eran guerrilleros, algunos los acusaban de eso, pero no era así. Yo miraba a los abuelitos cuando los mataron, los ahorcaron y los tiraron. A ese entonces yo tenía 10 años, fue el 22 de febrero de 1983. Mi abuelita estaba en la casa haciendo oficio cuando llegaron a sacarla los militares. (Testimonio de José Pérez Ramírez, nieto de Fabiana López) Texto: Stef Arreaga Entrevistas: Aroldo










