
Es una pelea entre el dueño de Fate y el gobierno de Javier Milei
El teléfono celular de Lucas Moha sonó el miércoles 18 de febrero a las 2.30 en su casa de Victoria, provincia de Buenos Aires. Por un momento, pensó que se trataba de una emergencia familiar. Saltó de la cama. Lo llamaba un compañero que cumplía con sus labores de mantenimiento de máquinas en la Fábrica Argentina de Tejidos Engomados (Fate), la empresa más importante en la elaboración de neumáticos para autos, camiones y ómnibus de Argentina. Por Por Adrián Pérez Duarte (@_AdrianPerez_) Le avisaba que










