MARN cancela licencia ambiental de Arenera La Primavera por incumplir compromisos ambientales

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Créditos: Prensa Comunitaria

La empresa fue multada con Q266 mil y tuvo varias oportunidades para corregir las deficiencias detectadas por el Ministerio de Ambiente, pero no logró subsanarlas.

Por Rony Ríos

El Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN) canceló la licencia ambiental del proyecto Arenera La Primavera, ubicado en el municipio de Chinautla, en el departamento de Guatemala, luego de determinar que el propietario incumplió diversos compromisos ambientales establecidos como condición para operar.

La decisión fue emitida a través de la Resolución 05365-2026 de la Dirección de Gestión Ambiental y Recursos Naturales y en la Resolución 2-2026 de la Dirección de Cumplimiento Legal, documentos mediante los cuales se ordena cancelar definitivamente la licencia ambiental otorgada al proyecto promovido por Jorge Bran de León, de la Arenera La Primavera.

Según el expediente administrativo, las autoridades detectaron que el proyecto incumplió varios compromisos ambientales derivados del instrumento aprobado en marzo de 2023, determinando las faltas por medio de un informe de seguimiento ambiental elaborado por el Departamento de Control y Seguimiento Ambiental el 29 de abril de 2024.

Como consecuencia de esos hallazgos, el MARN inició un procedimiento administrativo que concluyó con la imposición de una multa de Q266 mil 820.33 y otorgó un plazo de seis días para corregir los incumplimientos detectados. Sin embargo, el propietario no acreditó haber subsanado las deficiencias dentro del tiempo establecido.

Ante esa situación, el Ministerio suspendió inicialmente la licencia ambiental y posteriormente inició el proceso para su cancelación definitiva.

Además de los incumplimientos administrativos, el Ministerio de Ambiente sostuvo que la actividad extractiva desarrollada por Arenera La Primavera ha generado impactos ambientales que representan riesgos para los ecosistemas de la zona. Según la cartera, las operaciones afectan especialmente la calidad del agua, la vida acuática y las riberas del río Las Vacas, así como la funcionalidad ecológica de toda la cuenca. 

La resolución también fue notificada al Ministerio de Energía y Minas para que, dentro de sus competencias, garantice el cumplimiento de la normativa aplicable y supervise el cese de las actividades que ya no cuentan con licencia ambiental.

El caso de Arenera La Primavera se suma a una problemática ambiental de larga data en Chinautla, ya que, de acuerdo con el MARN, estudios técnicos y denuncias comunitarias han señalado durante años que la extracción de arena en el río Las Vacas ha contribuido a la alteración del comportamiento hidráulico del cauce, la erosión de las riberas y daños en viviendas cercanas, además de afectar fuentes de agua y la biodiversidad acuática. 

Estas preocupaciones fueron parte del contexto considerado durante el procedimiento administrativo que culminó con la cancelación definitiva de la licencia ambiental.

Fotografía: Archivo Prensa Comunitaria

La licencia perdió su sustento legal

En la resolución, el MARN sostiene que los instrumentos ambientales contienen las condiciones técnicas bajo las cuales se autoriza el funcionamiento de un proyecto y que su incumplimiento impide garantizar una adecuada gestión ambiental.

La Dirección de Cumplimiento Legal señala que la persistencia de las deficiencias “priva a la licencia de sustento técnico suficiente”, compromete el adecuado control ambiental y justifica la aplicación del principio precautorio previsto en la legislación ambiental.

Asimismo, la resolución indica que, al desaparecer la licencia ambiental, también desaparece el soporte jurídico que permitía el desarrollo del proyecto.

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Una disputa ambiental que se arrastra desde hace años

Desde hace varios años, las autoridades ancestrales del pueblo maya Poqomam de Santa Cruz Chinautla mantienen una oposición abierta a la extracción industrial de arena y piedra en su territorio. 

Las comunidades han sostenido en diversas ocasiones que estas actividades extractivas provocan la degradación de los ríos, la inestabilidad del suelo y daños estructurales en decenas de viviendas, además de alterar una forma de vida estrechamente vinculada al agua y a la producción artesanal de barro. 

Desde 2022 las comunidades denunciaron que las empresas Arenera La Primavera y Piedrinera San Luis continuaban operando pese a que sus licencias de explotación habían vencido. Mientras las autoridades argumentaban que las compañías habían solicitado prórrogas dentro de los plazos legales, las comunidades denunciaban que el Estado permitía la continuidad de actividades extractivas que seguían generando vibraciones, erosión, contaminación y el deterioro de viviendas cercanas. 

La resistencia Poqomam también evolucionó de las protestas comunitarias hacia la vía judicial y en los últimos años, las autoridades ancestrales impulsaron acciones legales para exigir el cierre de proyectos extractivos, denunciar la contaminación de los ríos Chinautla, Las Vacas y Tzaljá, así como reclamar la restauración ambiental de un territorio afectado simultáneamente por la minería de materiales de construcción y los desechos provenientes del área metropolitana. 

La cancelación de la licencia ambiental de Arenera La Primavera ocurre apenas semanas después de que las autoridades ancestrales exigieran públicamente el cierre definitivo de la vecina Piedrinera San Luis, al considerar que ambos proyectos forman parte del mismo modelo extractivo que, según las comunidades, ha deteriorado el territorio Poqomam durante décadas. 

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