La empresa Coamco tuvo otro año redondo, después de que las autoridades de la cartera de Comunicaciones le otorgaran más dinero para un proyecto de infraestructura en el departamento de Guatemala.
Esta acción se suma a las múltiples irregularidades que rodean este contrato, que fue suscrito tras los sobornos que el expresidente Alejandro Giammattei habría recibido de esta entidad mercantil.
Por Cristian García
El dinero sigue llegando a las cuentas de la constructora Coamco, la cual recibirá Q41.25 millones adicionales para rehabilitar algunas carreteras del departamento de Guatemala. Sin embargo, este presupuesto se le asignó con anomalías.
Los trabajos en este proyecto arrancaron en 2022. Entonces, la compañía se comprometió a reparar, originalmente, la ruta que une Villa Canales, Amatitlán y Villa Nueva. La extensión de la obra era de 36.94 kilómetros.
El costo que se fijó en aquel año para arreglar dicho tramo fue de Q206.25 millones. No obstante, el valor de la carretera se fue incrementando durante el gobierno del partido Vamos hasta llegar a los Q247.50 millones.
Esa primera ampliación, según los papeles de la contratación, se destinó para recuperar el pavimento, el retiro de alcantarillas, cunetas revestidas de concreto, señales de tráfico, cemento hidráulico, entre otras actividades y materiales.
El segundo aumento fue aprobado en esta administración por el actual director general de Caminos, Carlos Alfonso Asturias; y el exministro de Comunicaciones, Miguel Ángel Díaz. De esa manera, el costo de las labores llegó a los Q288.75 millones.
Este último incremento se autorizó para “ampliar los alcances” de los trabajos originales. Así se acordó reparar parte de las vías que conducen de Ciudad Real al centro de San Miguel Petapa y la que va a El Tablón en Villa Canales. La primera tiene 2.30 kilómetros; la segunda, 4.80 kilómetros.
Lo anterior se hizo incumpliendo las normativas. Si bien la Ley de Contrataciones y su reglamento permiten aumentar el precio de los contratos, esto se debe hacer con la condición de cubrir situaciones no previstas o no detectadas en la planificación.
Entre estas circunstancias se encuentran las fallas geológicas, fenómenos de la naturaleza, condiciones del terreno o “cualquier otra causa que haga imposible el cumplimiento normal de lo pactado o la terminación del proyecto”.
Ninguna era aplicable para otorgar los Q41.25 millones adicionales a Coamco. Es más, al momento de firmar el acuerdo con el que se concretó la asignación de estos recursos, el Ministerio de Comunicaciones omitió revisar esa disposición.
Lo único a lo que hizo alusión fue que los tramos hacia Ciudad Real y El Paredón se encontraban en “estado deplorable” y no empataban con la calidad de la carretera inicial, aunque lo que correspondía era licitar esas dos rutas para encontrar una mejor oferta.
Principalmente porque Coamco habría dado una coima de Q20 millones a Alejandro Giammattei y su contratación fue irregular. Las anomalías fueron identificadas por la Contraloría, misma que detalló que el gobierno de Vamos forzó la adjudicación a su favor.
Esto se debió a varios factores. Primero, porque el Ministerio de Comunicaciones impulsó la ejecución de la obra, en 2022, sin estar en su plan anual de compras. Pese a eso, la licitó por medio de una falsa orden de “priorización”.
La auditoría también expuso que la empresa, propiedad de Juan Pablo Mansilla, tuvo que haber sido descalificada por las deficiencias que tenía su oferta, debido a la falta de acreditación de la experiencia y formación académica de los profesionales en su plantilla.
Incluso, la Contraloría señaló que la compañía supuestamente tenía hasta 32 trabajadores para rehabilitar la vía, pero la información no coincidía con la del Seguro Social, en donde solo había registro del pago de cuotas para entre cinco y seis empleados.
Desfalco
Una investigación de Prensa Comunitaria detectó que Coamco y otras constructoras estuvieron involucradas en un desfalco de más de Q511 millones. Ni el Ministerio de Comunicaciones ni la Presidencia han querido indagar en ese robo millonario.



