
La estafa de las juntas de licitación
Primero fue el silencio. Luego, la orden: ya no se recibe ninguna oferta más. La junta de licitación estaba lista para calificar las propuestas. La deliberación duró pocos días y finalmente los trabajos fueron adjudicados. Había negocio. Sin embargo, la evaluación se hizo mal y la estafa se estaba materializando. Alguien había ganado, pero el Estado perdió y sería derrotado en más de una ocasión. Esta es la segunda parte de la investigación que evidencia el esquema que se utilizó para defraudar al Estado, a










