¿Cómo se descubrió la red de empresas que atrapó tres museos?

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Créditos: Estuardo De Paz

El trabajo periodístico comienza con una hipótesis que puede o no ser comprobada. En el 38 Simposio Investigaciones Arqueológicas en Guatemala 2025, convocado en el Museo Nacional de Arqueología y Etnología (MUNAE) llovieron las críticas por las obras promovidas por Felipe Aguilar, exministro de Cultura, que transformaron el edificio y dejaron sin contexto o información los hallazgos y vestigios allí exhibidos. Pero, el mayor foco de descontento fue la “desaparición” de valiosas piezas históricas. Preguntar por estas piezas fue el punto de partida de estas investigaciones periodísticas. Luego la curiosidad por profundizar en lo que había sucedido evidenció una telaraña de empresas favorecidas con contratos millonarios. Tres museos comparten una mala historia la de un crimen casi perfecto, porque quienes saben qué las cosas están mal, son pocas y callan.

Por Claudia Méndez Villaseñor

El arqueólogo guatemalteco, Carlos Navarrete, denunció durante el 38 Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala 2025 la forma cómo los funcionarios del gobierno de Alejandro Giammattei convirtieron el Museo Nacional de Arqueología y Etnología (MUNAE) en una sala dedicada al turismo más que al aprendizaje. 

El lugar se convirtió en un espacio con áreas en las que la luz facilita bonitas fotos, pero que no deja mayores conocimientos sobre las culturas precolombinas -maya, olmeca o teotihuacana por mencionar algunas- que poblaron el país hace miles de años.

La distribución, la falta de piezas, las cédulas y fichas informativas, con apenas dos líneas fueron el blanco de críticas durante el encuentro. Detalles que llevaron a Prensa Comunitaria a realizar una investigación periodística que logró establecer y evidenciar que una red de empresas fue beneficiada con contratos millonarios. Tres museos nacionales comparten esa mala historia. Entre 2021 y 2023, el ministro de Cultura, Felipe Aguilar, decidió intervenir los museos nacionales de Arqueología y Etnología; Arte Moderno “Carlos Mérida” y Caracol del Tiempo “José Luis Ralda González”, bajo la responsabilidad de la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural. 

Desde el departamento de Compras de la unidad en mención, adscrita al Viceministerio del Patrimonio Cultural y Natural, se promovieron licitaciones públicas con el fin de mostrar transparencia en los procesos que concluyeron con contrataciones de dos empresas con oscuro pasado. 

Las dos tenían registro de abandono de obras (se desconoce las razones) y de ser la favorita de la bancada VAMOS en el Congreso de la República, pero eso no fue impedimento para que se les pagara en conjunto, por todas las obras, más de Q73 millones, entre 2021 y 2025.

Los museos nacionales de Arqueología y Etnología; Arte Moderno “Carlos Mérida” y Caracol de Tiempo “José Luis Ralda González”, terminaron en una red que drenó recursos, en un aparente crimen perfecto. Porque quienes levantaron las voces de protestas en contra de las obras, apenas fueron 300 arqueólogos; un pequeño grupo de artista plásticos y de las artes visuales y otros ciudadanos especializados. De los tres museos, uno está abierto y los otros siguen cerrados, eso sí, las facturas por las obras fueron pagadas.

Aparecen las piezas, pero…

La primera parada de esta investigación periodística fue en la Dirección de Museos y Centros Culturales, con tres directores en los casi dos años del Gobierno de Bernardo Arévalo, a cargo de la Dirección del Patrimonio Cultural y Natural dirigida por Ana Claudia Monzón Peñalonzo de Suasnavar. 

En la hoja de vida de Monzón Peñalonzo, relacionada con las anteriores autoridades de Cultura, figura que fue directora del Museo Nacional de Arqueología y Etnología y directora general del Museo Ixchel del Traje Indígena. En la pasada administración, también fue restauradora del Museo Nacional de Arte Moderno “Carlos Mérida” (aunque este cargo no aparece en su currículo), y conoció sobre la “nueva museografía” contratada por el entonces ministro, Felipe Aguilar.

Al 31 de diciembre de 2023, la funcionaria había firmado el contrato DGPCYN-029-4004-2023, con la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural para apoyar en la planificación, a los profesionales de las oficinas de conservación y restauración de la Dirección Técnica de Museos y Centros Culturales; así como en la planificación de los proyectos para la conservación y restauración pertenecientes a las unidades de dicha dependencia. Además, apoyó a los profesionales de las unidades de dicha dirección en el seguimiento a obras de intervención. Tenía un sueldo de Q12 mil mensuales.

Una de las mayores debilidades de los informes que rinden las personas contratadas en el renglón 029, es la brevedad intrascendente con la que definen las tareas que se les asignan y cumplen. A veces, el problema comienza desde los términos de referencia del contrato.

En agosto pasado, Hugo Mayorga, jefe de la Dirección Técnica de Museos y Centros Culturales enfocó sus respuestas a las preguntas de Prensa Comunitaria sobre la desaparición de piezas arqueológicas denunciadas por Navarrete, en el 38 Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala 2025. 

Se conoció, por ejemplo, que las emblemáticas máscaras de Tak´alik Ab´aj habían regresado, en 2022, a El Asintal, Retalhuleu y que unas famosas maquetas, habían sido enviadas a un museo privado, en el que trabajó la ahora directora general del Patrimonio Cultural y Natural. Mayorga aseguró que el resto de las piezas se encontraba protegidas y a salvo.

Como parte del contexto de esta información, se profundizó sobre el proyecto criticado en el Museo Nacional de Arqueología y Etnología y se evidenció la contratación de la empresa ARCOS Proyecciones, S.A., a la que se le pagaron Q24 millones 302 mil 372  por cambiar el techo, de dicho recinto cultural y elaborar la “museografía”, que tanto descontento había y ha causado.

El vecino de enfrente

Cuando se investigaba sobre lo acontecido, llamó la atención que las puertas del Museo Nacional de Arte Moderno “Carlos Mérida”, ubicado al frente de la entrada principal del MUNAE, estaban cerradas al público ¿Por qué está cerrado el museo? ¿Desde cuándo? Luego al conocer antecedentes sobre lo que había sucedido a partir de 2020 motivó a Prensa Comunitaria a investigar el tema.  

Cotton había elaborado un presupuesto antes, que no sobrepasaba los Q700 mil y que respetaba el hermoso artesonado de caoba y una valiosa terraza española. El Ministerio de Cultura no opinaba igual que Cotton y una vez más ARCOS Proyecciones S.A. se benefició con un contrato millonario, así como la Constructora y Transportes J.P., S.A.

Se contrató a las empresas para reparar las goteras del techo del Museo y para definir una nueva museografía, la cual se tenía que entregar a principios de 2024. Sin embargo, la obra concluyó hasta junio pasado. El Museo sigue cerrado y Cotton perdió el cargo.

¿Cómo pudo entonces Monzón Peñalonzo de Suasnavar lograr una promoción a directora, cuando conocía, y no hizo nada, sobre las contrataciones millonarias que promovió el exministro Aguilar, en lugar de respaldar a Cotton? Esto es algo que tocará explicar a la ministra Liwy Grazioso y la viceministra Laura Coti Lux. 

“A la brevedad posible”, dijo el Ministerio de Cultura que abrirá otra vez el Museo, pero no dijo cuándo. 

El Ministerio de Cultura no revela sus intenciones. Este año, un conservador se dedicó, a analizar y restaurar la obra de Carlos Mérida, que se encuentra resguardada desde 2022, en un área del Museo Nacional de Historia Natural, junto al resto de la Exposición Permanente, del Museo de Arte Moderno “Carlos Mérida”, hasta 2022.

El Ministerio dio a conocer que la obra de Mérida se exhibirá del 1 al 31 de octubre, en una exposición temporal del Museo Nacional de Arte de Guatemala (MUNAG) localizado en el Real Palacio de los Capitanes Generales de La Antigua Guatemala. 

Sin embargo, la exposición abierta lejos de profundizar sobre la vida del artista, nacido en la capital guatemalteca, solo deja al visitante una inquietante sensación de aburrimiento y superficialidad. 

El estudio que tanto impacto causaba en su antigua casa y ubicado en la exposición al fondo del recinto, solo dice objetos sin transcendencia, sin indicar que era el lugar en el que dibujaba el maestro Mérida. 

La investigación periodística se evidenció que por el cambio de techo y la nueva museografía, en el Museo Nacional de Arte Moderno “Carlos Mérida”, se pagaron Q16 millones. Por el atraso de “19 días calendario”, la cartera impuso a la Constructora una multa por Q24 mil, que fue pagada.

Con lo sucedido en estos dos museos se podía prever un patrón de favoritismo hacia las dos empresas que resultó más evidente con la construcción del Museo Caracol del Tiempo “José Luis Ralda González”, un proyecto que comenzó en 2007 y que quedó abandonado hasta 2020.

Al exministro Aguilar le urgía que se levantara el nuevo edificio, que en apariencia estaba amarrado a la declaratoria de Patrimonio de la Humanidad, del Parque Arqueológico Nacional Tak´alik Ab´aj. Este Ministerio ni siquiera intentó conocer las razones por las cuales Grupo K, S.A., había abandonado el proyecto décadas atrás y se dedicó a impulsar licitaciones públicas por Q33 millones. ¿Quién fue la empresa adjudicada?: Constructora y Transportes J.P. S.A, otra vez.

Este museo fue inaugurado el 21 de diciembre de 2023 y en abril de 2024 estaba cerrado, por filtraciones en el techo. A Prensa Comunitaria se le comentó en agosto de este año, sobre los daños en el lugar. Al preguntar sobre lo sucedido, tanto en este Museo como en el de Arte Moderno “Carlos Mérida”, las respuestas oficiales que obtuvo de la cartera fueron a la ligera. Se suponía que Monzón Peñalonzo, atendería en persona y contestaría las preguntas de este medio. No obstante, se excusó dos horas antes de la entrevista.

En el caso de los daños en el Museo Caracol del Tiempo “José Luis González Ralda”, la cartera señaló que habían sido provocados por el mal tiempo. No se comprende, por qué no se señaló entonces a la Constructora como responsable de un trabajo con fallas.

Como colofón de estas investigaciones se señala que las tres empresas que hicieron obra en los tres museos tienen historia de abandono de proyectos, atrasos y fallas. 

El pasado oscuro que los involucra en casos abiertos por la desaparecida Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) o la red de defraudación tributaria B410, descubierta por la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), resultaron ser las favoritas del Gobierno de Alejandro Giammattei y se mantienen impunes con el silencio cómplice de las actuales autoridades de Cultura. Los pocos detractores, como Cotton, fueron alejados. 

Los museos en números

En la actualidad, la Dirección General del Patrimonio Cultural, del ministerio de Cultura divide el presupuesto de los 11 museos públicos bajo su responsabilidad en dos grupos presupuestarios, según el Sistema de Contabilidad Integrada Gubernamental (SICOIN): Servicios no Personales que incluye la partida Materiales y Suministros, así como la de Propiedad, Plantas e intangibles; y la de Servicios Personales. En esta última se registra la nómina del personal, pero por región, no por museo.

En 2025, llamó la atención que, por ejemplo, al Museo Nacional de Arte Moderno “Carlos Mérida”, se le asignó Q1 millón 619 mil 695, a la partida de Servicios no Personales, y que de estos recursos haya gastado, de enero al 10 de octubre, el 88.20 por ciento del presupuesto. ¿En qué se gastó este dinero si el museo sigue cerrado?

Contrasta dicha ejecución presupuestaria con la del Palacio Nacional de la Cultura, (incluido en la lista de los 11 museos públicos), con un presupuesto vigente de Q7 millones 821 mil 447 de los cuales ha gastado en el mismo periodo, solo el 20.32 por ciento.

Otro dato curioso es la falta de registros presupuestarios del Museo Caracol del Tiempo “José Luis Ralda González”, en SICOIN.

La red de los oportunistas

Durante la investigación también se estableció que Christian Escobar, conocido como Chrispapita, colocó su firma en el mural de los “50 grandes”. La acción fue  avalada por las actuales autoridades del Ministerio de Cultura. 

A la salida del Museo Nacional de Arte de Guatemala se observa un mural de firmas que se titula “Los 50 grandes guatemaltecos que a través de su arte nos han dado Patria” en ese mural la firma CHrisppTA, aparece sobre la de Juan Jacobo Rodríguez, uno de los fundadores del grupo de intelectuales  Saker-Ti, de 1946.

En ese mural de firmas aparecen las firmas de Carlos Mérida, Gallardo, Marco Augusto Quiroa, Abascal, Abularach, Dagoberto Vásquez y de Isabel Ruiz. 

 Chrispapita es un artista conocido del Museo Ixchel, se señala que es un importante directivo en la actualidad, el mismo museo que dirigió Monzón Peñalonzo.

El 21 de octubre, la cartera anunció que el Museo Ixchel sería la sede del Tercer Encuentro de Textiles de las Américas, durante cuatro días. En esta actividad participaron representantes de 10 países y 50 expositores. Como parte del programa se inauguró la exposición “Urdir la historia de una prenda sagrada huasteca”, con 15 piezas textiles de quexquémitl, que se viste en San Luis Potosí, Veracruz, Tamaulipas, Hidalgo, Querétaro y Puebla, México.

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