
El Calvario de Santa María de Jesús, el templo que desafiaba al volcán de Agua y las fuerzas de la tierra
Archivos coloniales registran que cinco familias indígenas de Santa María Zunil, Quetzaltenango, se asentaron en el lugar conocido como Ch`aqäyä` (Pueblo Chiquito), ubicado en la parte baja del poblado que luego se llamaría Santa María de Jesús. No se trató de un traslado fortuito sino forzado, no solo por la enemistad entre vecinos sino por las Leyes Nuevas que obligaban a los indígenas a integrar pueblos con hasta 300 personas, en aparentes condiciones de libertad, pero siempre vasallos y tributarios del rey. Para 1736,










