
Las fiscalías de Guatemala y El Salvador se parecen: son máquinas de fabricar casos contra adversarios políticos
Revisión de varios expedientes abiertos por los fiscales de ambos países muestran el uso político de los ministerios públicos, encargados por ley de defender los intereses del Estado, para encarcelar o anular a personas y organizaciones que son percibidas como enemigos. Hay cosas en común: denuncias que surgen de personas no identificadas, imposición de secreto de sumario para que los procesos no estén sujetos al escrutinio público, uso de testigos falsos o cuestionables y fabricación de pruebas. Por Héctor Silva Ávalos El Ministerio Público










