Sequía y frío afectan cultivos y ponen en riesgo la alimentación de miles de familias en Guatemala

COMPARTE

Créditos: Amilcar Morales

La falta de lluvias ha provocado pérdidas en los cultivos de comunidades del Oriente de Guatemala, mientras en el Occidente, agricultores reportan daños por episodios de frío y caída de hielo. 

Por Glenda Álvarez

En las últimas semanas, los agricultores en la zona oriente del país han observado daños en los cultivos de maíz y frijol por la falta de lluvia. Los periodos de sequía se combinaron con los de granizo, lo que  ha puesto en riesgo la seguridad alimentaria y los ingresos de miles de familias en todo el país. 

El informe agrometeorológico del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) para el período del 10 al 14 de agosto mantuvo bajo vigilancia 112 municipios de 16 departamentos: Escuintla, Retalhuleu, Suchitepéquez, Alta Verapaz, Santa Rosa, Jutiapa, Quiché, Izabal, El Progreso, Chiquimula y Jalapa. En estas regiones se produce maíz, frijol, caña de azúcar, palma de aceite, hule, banano, café, plátano, papaya y cardamomo, entre otros cultivos.

Para agosto, septiembre y octubre de 2026, el MAGA proyecta que cerca del 96 % del territorio agrícola, equivalente a 11 mil 838 kilómetros cuadrados, podría registrar lluvias inferiores a lo esperado. Mientras, las lluvias dispersas se esperan en los departamentos de Alta Verapaz, San Marcos, Quetzaltenango, Escuintla y sur de Quiché.

El informe general de la época de lluvias 2026 de la CONRED, actualizado el 17 de agosto, registró 1,091 emergencias en el país. De ese total, siete fueron clasificadas como daños a la producción agrícola o cultivos. 

Informe sobre la época de lluvia. Fuente: CONRED

Sequía afecta los cultivos en el oriente 

En el caserío El Llanito, Nueva Santa Rosa, Santa Rosa, el agricultor Israel Cano denunció a través de redes sociales, que ha perdido 40 tareas de milpa por la falta de lluvia, (equivalentes a dos manzanas y media de terreno). 

En un video publicado el 3 de agosto, aseguró que nunca había enfrentado un daño similar en sus cultivos.

Las imágenes muestran el suelo seco, hojas amarillentas y milpas debilitadas por la falta de agua. Este se suma a otros reportes comunitarios en el Oriente del país. En El Papaturro, Zapotitlán, Jutiapa, agricultores informaron el 23 de julio que comenzaron a cortar la milpa para utilizarla como alimento para el ganado, ante la posibilidad de perder la cosecha de maíz.

Agricultores cortan las milpas secas para alimento de animales. Foto de Noticias Jutiapa

En varios sectores de Jalapa también fueron difundidas imágenes de cultivos de maíz y frijol afectados por la falta de lluvia. Aunque los videos evidencian daños en el terreno, no permiten establecer  cuántas parcelas o familias resultaron afectadas.

El MAGA evaluó parcelas dañadas por la sequía en la comunidad El Terrero, San Diego, Zacapa. La institución informó que verificó las pérdidas para coordinar acciones de apoyo, aunque hasta ahora no ha publicado una cifra de hectáreas o agricultores afectados.

Desde julio, el MAGA había advertido que el calor mantenía en riesgo los cultivos y actividades pecuarias en 96 municipios. El maíz y el frijol, base de la alimentación de miles de familias guatemaltecas, se mencionaron entre los cultivos más expuestos. 

Según los registros del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH), en el oriente del país se reportaron las temperaturas más altas en los departamentos de Jutiapa, Chiquimula y Zacapa con temperaturas entre 36.2 °C y 38.4 °C; y en el occidente del país la temperatura máxima publicada fue de 39.2 °C, registrada el 12 de agosto en la estación de Tecún Umán-FEGUA, en Ayutla, San Marcos. 

Pérdida de cultivos en el Oriente guatemalteco por la falta de lluvias. Foto de Noticias Jutiapa

En Occidente, hielo y falta de lluvia  

En el altiplano occidental, los daños responden a una combinación de fenómenos. En Serchil, San Marcos, pobladores documentaron el 21 de julio afectaciones en cultivos  de maíz después de una fuerte lluvia acompañada con vientos y granizo.

Una situación similar ocurrió el 24 de julio en Sibilia, Quetzaltenango, donde una  publicación local mostró milpas dañadas después de un evento descrito como “helada”. Sin embargo, los agricultores señalaron que los cultivos ya presentaban afectaciones por varios días sin lluvia.

El delegado departamental del MAGA en Quetzaltenango, Oscar López confirmó  una reducción en el crecimiento del maíz por la falta de lluvia en Huitán, San Carlos Sija, Cabricán, San Francisco La Unión y Cajolá.

Pérdidas de cultivos en Quetzaltenango por las irregularidades en el clima. Foto de Allan Cardona/Región Más 

Por aparte,  el alcalde de Cabricán, Eleazar López estimó posibles pérdidas de hasta el 70%  de la producción agrícola. Sin embargo, esa estimación municipal todavía no constituye una evaluación técnica definitiva. El reporte fue publicado el 24 de julio por Región Más.

En estas condiciones, una misma milpa puede sufrir estrés por la falta de agua y después perder hojas y tallos durante un episodio de granizo o frío.

El Niño se fortalece y puede agravar el déficit de lluvia 

Una investigación de Prensa Comunitaria sobre el Corredor Seco recopiló el análisis de especialistas del Instituto de Investigación en Ciencias Naturales y Tecnología de la Universidad Rafael Landívar (IARNA), quienes explicaron que la fase cálida de El Niño puede reducir todavía más la lluvia en un territorio naturalmente seco.

El Niño continúa fortaleciéndose y existe más del 90% de probabilidad de que alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño y el invierno del hemisferio norte de 2026-2027, y un   69% de probabilidad de que entre octubre y diciembre supere la intensidad de los eventos registrados desde 1950. La perspectiva oficial indica que El Niño podría persistir hasta la primavera del hemisferio norte de 2027.

En Guatemala, el MAGA advirtió que la disminución de lluvia proyectada para agosto, septiembre y octubre podría afectar el desarrollo de cultivos básicos y comerciales. El seguimiento de la humedad del suelo y de las condiciones de las plantas permitirá ajustar las prácticas agrícolas conforme evolucione el fenómeno.

A esto se suman factores como la deforestación, la erosión y la degradación de los suelos que dejan los terrenos con menor capacidad para retener humedad y resistir períodos prolongados sin agua.

COMPARTE

Ahorita