Año del viento, 13 Iq’:Carta a mi padre por los 44 años de desaparición forzada

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Créditos: Prensa Comunitaria

Escribo para mantener viva su memoria y la de miles de víctimas

 Ixmukane Alvarez Tubac, Kaqchikel de Maya’ taq Molaj

Mi mamá y Lucky

Amado padre, te cuento que tu esposa Cecilia Tubac ya es una anciana de 82 años y tus tres hijas ya tenemos hilos de plata en nuestras trenzas. Cada una tiene sus propias luchas e historia; y a veces nos encontramos las 4 mujeres que dejaste un día.

Lucky, tu tigresa, sigue encerrada en su mundo. No ha podido salir de la dificultad neurológica que la mantiene con comportamiento de una niña de 4 o 5 años. Sigue con la edad que la dejaste, papá. De niña, recuerdo que muchas tardes la encontré sentada frente a una esquina de la habitación de la casa donde recibimos la afligida noticia de tu secuestro y desaparición. Ella tenía el rostro mojado por sus lágrimas que derramaba en silencio. Como sabes, su llanto ha sido su código de comunicación. Tengo la impresión de que ustedes dialogaban y sólo ella te podía ver en aquellos momentos. 

Este año 13 viento, tu niña cumplió 50 años de vida. Ya no es la que nos halaba el cabello y nos quitaba la comida. Ahora se queda sentada en la silla o en el piso, viendo pasar el tiempo. Sospecho que ustedes se encuentran en los sueños, porque la he oído reír en las madrugadas y dice: Tata, Tata. Como sabes, ella no puede pronunciar palabras; y las que le enseñaste las dejó de decir desde aquella mañana del 28 de agosto de 1981, el día que te arrancaron de nuestras vidas. Ella te extrañó muchísimo; ha soportado todo el sufrimiento que significó tu secuestro y desaparición. Ella nunca pudo expresar lo que sintió con tu partida inesperada; pero tengo la esperanza de que cuando se encuentren en el lugar de origen, la casa espiritual, esté una pequeña comitiva para recibirla y la conduzcan a un lugar hermoso.

Mamá sigue con su mirada escudriñante. Siento que quiere leer el alma de cada hija. Te sigue recordando y habla de los viejos tiempos en los cuales compartieron, buenos y malos momentos. Con frecuencia te sueña, dice que se encuentran en montañas, lugares bonitos llenos de flores y aves; una y otra vez, le pides que te espere sobre un puente y de inmediato ella despierta. Hace poco tiempo, en el sueño le quitaste las herramientas de labranza y fue como decirle que ya es tiempo de parar. 

Papá, gracias por esa madre que escogiste para mí. Ella me ha enseñado a ser fuerte y, entre llantos a seguir luchando. Tantas noches la escuché llorando sola; sin embargo, al día siguiente amanecía con esa fuerza que ahora extraño. Al ser yo ligera de lágrimas; lloro por todo y no lo puedo evitar. Ella ya no tiene la salud de hierro, ha disminuido por lo dureza de la vida que le ha tocado vivir. Creo que tú lo sabes mejor que nosotras; ella está llegando al ocaso de la vida con la dignidad que la caracteriza. Como esposa, solo tuvo ojos para ti. Durante estos 44 años de tu ausencia, te recuerda siempre. A veces se enoja contigo, luego se sorprende por la cantidad de ciclos que han pasado volando, dice ella.

Tu pequeña Kotz’i’j y su familia

Mi pequeña hermana, tu Kotz’i’j, a quien le diste nombres de flores, esa bebé que dejaste de tres meses, ahora es madre de tres niños. En esta dimensión, la acompañan una niña y un niño; y su retoño más pequeño ya está en la dimensión en que te encuentras tú. A tus nietos que están aquí, les gusta ser niños y tener amigos. También disfrutan estudiar, nadar mucho, bailar, jugar y son felices. Aman a los animales. Ellos tienen un padre amoroso y eso alegra mi corazón, cuida de mi hermana pequeña y a mis sobrinos. Mi cuñado es muy querido por mi mamá. 

Tus descendientes son excelentes nadadores. El nene que lleva uno de tus nombres, es un atleta de alto rendimiento y a su corta edad, ha ganado medallas. La nena es proactiva, se quiere comer el mundo, le gusta el ballet y nadar. Ambos han representado a Chi Iximulew – Guatemala- fuera de sus fronteras y han cruzado nadando un tramo del lago de los abuelos Itza’. Los dos sobresalen en su disciplina y son aplicados en sus estudios. 

Mis recuerdos 

De mí, sólo te puedo contar que me gusta ver microorganismos en el microscopio, la inmunohematología, la psicología y la memoria histórica. Siento una responsabilidad el contar lo sucedido contigo, con el abuelo Felipe secuestrado y con los tres tíos también desaparecidos: Mateo, Mario y Rosalío. Ustedes cinco son parte de las 45,000 víctimas de desaparición forzada, entre los que se encuentran 5,000 niños. 

Padre, yo también gesté una hija hermosa, mi Cecy Ixmukane. Ella me dio un empuje, es la persona que ocupa gran parte de mi pensamiento, a veces no comprendo por qué tuvo que retornar muy pronto al lugar de origen. La extraño muchísimo, aunque estoy tranquila sabiendo que tus dos nietos están contigo. Sigo escuchando tu voz en el fondo de mi corazón, animándome a ser fuerte y seguir el camino con determinación; pero a veces me siento un poco cansada. Entonces vienen a mi mente los recuerdos felices, esos que dan vida, como la sonrisa de mi hija al decirme “Ma, te quiero mucho”. 

Querido padre, este ciclo Ab 13 Iq’ justo el 9 Aj, 7° Rajaw Aq’a’, 11 Ibotam/Mol – jueves 28 de agosto de 2025, cumpliste 44 años de secuestro y desaparición forzada!!! Quiero que sepas que recuerdo los días felices que compartí contigo. Como cuando corría detrás de ti, llenando de flores mi delantal, saltando y cantando las rondas de la época. Recuerdo cuando te ayudaba a pelar durazno; cuando íbamos a traer queso a la casa de una abuela en las montañas de Pa Mesul, Tecpán Guatemala; o cuando me sentaba en la carreta que transportaba el aserrín, camino al aserradero en Pokob-Chimaltenango. Te recuerdo con la guitarra y las canciones de los Ángeles Negros. Te recuerdo sobre el escenario hablando del racismo, la desigualdad, la pobreza, y el daño que causa a los Pueblos Originarios. Cuando tomabas el micrófono y decías al público Kaqchikel, allí en Pan Och’al-San Martín Jilotepeque, que la educación es el camino contra el racismo. Dijiste que ayudará a disminuir la desigualdad, flagelo de la humanidad, especialmente para Guatemala. 

Fechas significativas en tu vida y la de tus colegas

Naciste bajo el Eqom-Cargador 1 No’j, justo el día 7 Iq’ – 23 de abril de 1948 y te casaste durante en el Eqom 13 Iq’, el día 4 Tijax -28 de abril de1973- cumpliendo un ciclo de rueda calendárica en este Eqom de 2025, 15 de abril. Irónicamente te secuestraron y desaparecieron en el día 6 Iq’ del cargador 8 Iq’ – 28 de agosto de 1981. Así que muchos eventos importantes sucedieron en Iq’, ciclo de aire y viento. Esto me hace comprender que llegaste para ayudar a transformar algunas cosas, junto a tus amigos de varios rincones de Chi Iximulew. Entre los nombres recuerdo algunos como; Emiliano Armira, Gerardo Camey y Ricardo Cajas. 

Hay otros nombres queridos por ti, que no los recuerdo tanto porque yo era tan pequeña cuando los mencionabas con mucho cariño mientras leías libros y durante las comidas. Hace un par de años encontré a otro de ellos, Demetrio Cojtí. Posteriormente he conocido a otros amigos tuyos, de forma personal y telefónicamente. Siento que es mi forma de encontrarte y conocerte. Me alegra saber que sobrevivieron a ese terrible tornado que se llevó a muchísimas personas queridas y valiosas. 

Muchos hermanos Maya’ de Pan Och’al-San Martín Jilotepeque, Chi Iximche’-Tecpán Guatemala, Chi Xot-Comalapa, Pa Sya’-Patzicía, K’iche’-Quiché, Xe Lajub-Quetzaltenango, Chajoma’-San Juan Sacatepéquez, Alta Verapaz y de muchas otras localidades. Ellos han seguido el camino que decidieron iniciar juntos, para aportar a los cambios deseados por tu corazón para Chi Iximulew; pero no todo ha sido fácil, hay demasiada bestialidad por este gran territorio ahora llamado Guatemala. 

Lo que no ha cambiado

Amado padre, para mí, sigues siendo el suave viento queriendo transformar realidades injustas; aunque el día en que dejé de verte, sentí que un huracán llamado violencia política te llevó en su remolino y fue arrancando todo lo que no seguía sus reglas.

Te escribo para decirte que muy pocas cosas han cambiado. Las pocas que se han logrado transformar, se lo debemos a ustedes, al atreverse a levantar la voz. 

Tu voz me acompañó cuando ejercí como técnica de Banco de Sangre y Medicina Transfusional en el Hospital Roosevelt-MSPAS. Me resistí a usar el uniforme kaxlan. Desde el primer día de abril de 1994, hasta el último día de diciembre de 2016, todos esos años me presenté con vestuario Maya’, po’tgüipil y uqfalda ancestral color blanco, con una bata blanca de laboratorio. 

No fue fácil, recibí muchas formas de violencia; pero fue mi pequeño aporte de lucha, entre muchas otras y más grandes. Vestir así, no se podía hacer en aquellos años en dicho hospital. 

Se repite la historia

En este ciclo Ab 13 Iq’Eqom-2025, se repite la historia de opresión y de violencia política contra los Pueblos Originarios y la población pobre. El 23 de abril de 2025, día en que cumplirías 77 años, me impactó ver cómo capturaron a los dos K’amol Bey K’iche’ Luis Pacheco y Héctor Chaclán. Y el 28 de agosto de 2025, día en que se cumplieron 44 años de tu secuestro por las fuerzas oscuras, capturaron a otro K’amol Bey Kaqchikel el tat Tok Tzay Esteban. Estos tres Maya’ k’amol bey, como muchos otros que escucharon, obedecieron y lideraron un alzamiento de voz, por mandato de los Pueblos Originarios. La historia se repite, una y otra vez; pero en cada época según los opresores. Por eso sigo hablando de este episodio doloroso, nuestro caso es solo uno entre miles de experiencias de persecución y criminalización y no se han podido expresar.

Cada 30 de agosto, Día Internacional de las Víctimas de la Desaparición Forzada, honramos su memoria, para no olvidarlos y muchos seguimos con el llanto a flor de piel, no pudimos llorar libremente en aquella época. Es un suspiro estancado por veintenas de años, como un nudo en la garganta suspendido en el tiempo. 

A 29 años de la firma de los Acuerdos de Paz, 29/12/1996, seguimos buscando y esperando respuestas a esas atrocidades cometidas contra la humanidad; y vemos a la impunidad y la corrupción pavonearse sobre la pobreza de este país. Mientras tanto, honramos a quienes no pudimos darles un sepelio digno en su momento. 

¡A los que yacen en las tumbas anónimas, no los olvidamos!

Padre, tú sabes que el perdón es liberador, por eso perdono, solo así la carga de la vida se hace más liviana y permite dar pasos ligeros. La Memoria, es una forma de hacer justicia, que se sepa lo que pasó y que estudiemos las causas que nos llevaron a esta noche larga y oscura para Chi Iximulew

Ahora les colocamos flores, quemamos pom, y encendemos candelas porque difícilmente el corazón olvida lo amado. Cada hija/o, madre, padre, hermana/o sobrina/o, familiar alguno tiene su forma de procesar y tiene derecho a hacerlo como mejor lo sienta. 

Amado padre, sé que estas en la casa de los ancestros. Lo sé porque solo llegas en sueños a visitar a mi madre. A mí, aún no me visitas o quizás sí; pero no lo recuerdo. 

Seguiré el camino trazado por la vida. Creo que he cumplido la mayor parte de las tareas que me encomendaste antes del secuestro. He tratado de hacer un buen trabajo durante estos 44 años. Aunque también me he equivocado como ser humano. Te pido perdón por llorarte muchos años. Fue tan dolorosa la noticia de ese 28 de agosto de 1981; que aún derramo lágrimas. Resuena en mi memoria la voz de mi tía Esther, las imágenes son tan claras como el agua de un manantial. Soy la niña del ayer, la hija que le apuesta al perdón, para sonreír livianamente; por mí, no por ellos. También soy la mujer de hoy que es madre en duelo, con sueños por concluir. Deseo levantar las alas nuevamente y volar lo más alto posible para honrar tu nombre y el de mi madre, que sigue activa con nosotras. 

¡K’amo chawe amado padre, por la vida y tus enseñanzas!

¡Tu amor sigue siendo el hilo que nos une de aquí a la eternidad!

En Memoria de mi abuelo Felipe Alvarez Tepaz; mi padre Jorge y mis tres tíos: Mateo, Mario y Rosalío Alvarez Capir. A los cinco no les pudimos decir adiós en aquellos días de oscuridad.

En Memoria de miles de víctimas de Desaparición Forzada, familiares, amigos, conocidos de los hermanos de Maya’ taq Molaj, de los Pueblos Originarios de Chi Iximulew y de otros lugares de Qate’ Ulew-Madre Tierra. 

¡A 29 años de los Acuerdos de paz!

¡A 501 años de invasión seguimos en pie, por la unidad continuada!

13.0.13:3-18

Chi 4 Tijax, 6° Rajaw Aq’a’, 16 Rukab Tumusus-Tz’ibapop-K’ank’in, Chi Iximulew

Guatemala, 31 de diciembre de 2025

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