Cuando un familiar muere en el extranjero abre un proceso que trasciende el duelo. Para sus familias, traer sus restos de vuelta a su tierra natal implica enfrentar trámites complejos, largos tiempos de espera y costos que, en algunos casos, superan los Q150 mil.
Por Prensa Comunitaria
Un caso que se viralizó en las redes sociales evidenció las dificultades que enfrentan algunas familias para repatriar los restos de una persona que fallece en el extranjero. Un guatemalteco exiliado y residente en Estados Unidos solicitó apoyo al Ministerio de Relaciones Exteriores (Minex) para trasladar el cuerpo de un familiar fallecido, pero su petición fue rechazada.
De acuerdo con pocos detalles que se conocieron, un tío llegó a visitarlo y durante su estadía falleció y a raíz de la negativa gubernamental para poder cubrir el traslado de los restos se circuló una campaña de recaudación en GoFundMe para reunir los recursos necesarios y cubrir el costo de la repatriación.
“El pariente de un funcionario de justicia, exiliado en EEUU, falleció durante su visita. Una pena que el exiliado buscó apoyo de consulado, pero no recibió respuesta. Ahora acuden a la solidaridad para poder repatriar a su ser querido”, publicó la periodista de ConCriterio, Claudia Méndez.
La muerte de un ser querido fuera de Guatemala es un proceso difícil de asimilar, pero se vuelve aún más tortuoso cuando se trata de repatriar los restos de ese familiar o amigo a su país de origen. En la actualidad existen mecanismos de apoyo desde el Ministerio de Relaciones Exteriores (MINEX) o el Consejo Nacional de Atención al Migrante (Conamigua), aunque dichos procesos suelen ser burocráticos o en algunos casos no son aplicables.
La negativa en este caso obedeció, según las autoridades, a que no se cumplían con los requisitos. Es por eso que, además del impacto emocional por la pérdida ocurrida lejos de casa, deben enfrentar una serie de trámites administrativos y elevados costos que varían según las condiciones del traslado. El monto final depende de factores como el ataúd herméticamente sellado, el transporte hasta el aeropuerto de salida, los servicios funerarios, los certificados médicos, el embalsamamiento o tratamientos especiales del cuerpo y otros gastos relacionados con la gestión internacional del traslado.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores, durante el primer cuatrimestre de 2026 el Fondo para la Asistencia del Guatemalteco Migrante en Situación de Vulnerabilidad y Fallecidos en el Exterior financió la repatriación de 51 guatemaltecos fallecidos por distintas causas. Además, brindó apoyo a 14 connacionales en condición de vulnerabilidad que retornaron al país, realizó cinco acompañamientos consulares y asistió en la documentación necesaria para la repatriación de otro guatemalteco fallecido.
El MINEX precisó que los recursos de este fondo está destinado exclusivamente a guatemaltecos que fallecieron mientras se encontraban en situación migratoria irregular en el extranjero, por lo que cada solicitud es evaluada conforme a los requisitos y procedimientos establecidos para acceder a este apoyo.
“Se apoyó con la repatriación de 51 guatemaltecos fallecidos por diversas causas, se brindó asistencia a 14 guatemaltecos en situación de vulnerabilidad que retornaron al país, se efectuaron cinco acompañamientos consulares y se brindó apoyo en la documentación para la repatriación de un guatemalteco fallecido. El fondo de repatriación del Minex se destina únicamente a personas que fallecieron en situación migratoria irregular”, indican.
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Un engorroso trámite y golpe económico
Por ejemplo: En el portal web de la empresa de servicios funerarios Exaltta de Estados Unidos, señala que una repatriación puede oscilar entre US$5 mil y US$15 mil (aproximadamente Q38 mil y Q115 mil, al tipo de cambio actual), aunque en algunos casos puede superar los US$20 mil (alrededor de Q154 mil), dependiendo de la distancia, el tipo de servicio funerario contratado, los trámites requeridos y la urgencia del traslado
Pero, si se hace con solicitud de apoyo. El proceso comienza cuando un familiar presenta la solicitud ante una misión diplomática o consular, la Cancillería o una de sus delegaciones regionales. Posteriormente, la Dirección de Asuntos Consulares (DACON) realiza una entrevista, revisa la documentación, elabora la ficha socioeconómica y, de ser necesario, coordina con el Consejo Nacional de Atención al Migrante de Guatemala (Conamigua) el traslado de los restos dentro del país.
Una vez integrado el expediente, DACON lo remite al consulado correspondiente, que se encarga de identificar oficialmente a la persona fallecida mediante registros dactiloscópicos o pruebas de ADN. Después, la sede consular obtiene la cotización del servicio funerario y de repatriación, mientras el MINEX analiza el expediente y determina el monto del apoyo económico que será otorgado a través del Fondo de Asistencia para el Guatemalteco Migrante en Situación de Vulnerabilidad y Fallecidos en el Exterior.
Tras la aprobación del apoyo, el MINEX emite el Acuerdo Ministerial y transfiere los recursos a la misión diplomática o consular para cubrir el pago de la funeraria encargada de la repatriación. Finalmente, el consulado informa a DACON el itinerario del vuelo con los restos mortales para notificar a la familia y, cuando corresponde, coordinar con Conamigua el traslado desde el punto de ingreso al país hasta el lugar donde serán entregados a sus familiares.
¿Cuáles son los requisitos?
En el portal del Minex señala que para la repatriación se requiere cumplir con una serie de requisitos tanto en el país donde ocurrió el fallecimiento como en Guatemala. Uno de los más importantes es que la persona fallecida debe estar en condición migratoria irregular.
En el extranjero deben obtenerse el certificado de defunción, el permiso para el traslado de restos humanos y la certificación de la funeraria que acredita la preparación y embalsamamiento del cuerpo.
En Guatemala también se necesita la autorización sanitaria emitida por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, el aval de la Policía Nacional Civil, la guía aérea de la aerolínea, el pase de egreso de la SAT y la boleta de retiro emitida por Combex-Im. La ausencia de alguno de estos documentos puede retrasar la entrega del cuerpo.
El traslado internacional depende de la disponibilidad de vuelos y del cumplimiento de las normas sanitarias y aduaneras de cada país. En algunos casos los restos pueden transportarse en la mayoría de sus rutas, salvo en aeronaves de menor capacidad, donde únicamente se aceptan cenizas. La tarifa del servicio varía según la distancia y oscila entre US$900 y US$1 mil 200, a lo que se suman los costos funerarios y administrativos. Además, la reserva para el transporte de los restos debe gestionarse con al menos 12 a 24 horas de anticipación.
Y debido a estos altos costos y a que el Estado no apoyó a la familia del exiliado para repatriar el cuerpo realizaron una recaudación. Se conoció que el familiar del exoperador de justicia llegó de visitarlo a Estados Unidos y murió repentinamente.
Y que el motivo por el que no aplicaba en los requisitos para el apoyo de repatriación fue que no era un migrante irregular. Por esta vía donde se puede apoyar:



