Luis Méndez Salinas es el segundo ministro de Cultura que juramenta el Presidente Bernardo Arévalo. El 7 de abril, asumió el cargo, al día siguiente de que Liwy Grazioso presentara su carta de renuncia “por razones personales” en la Reunión de Gabinete. Desde el pasado 25 de marzo, la cartera fue blanco de crítica por la firma de un convenio que originó el cierre del campus central de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC). Fue cancelado el 20 de abril y ello representa para el nuevo ministro un reto, el de ordenar la casa, desde lo normativo, al parecer responde a la discrecionalidad en algunos casos, por vacíos legales que dan pie a la interpretación.
Claudia Méndez Villaseñor
Luis Méndez Salinas es un escritor guatemalteco, editor y gestor cultural. En 2009, fundó Catafixia Editorial, un término que según la Academia Mexicana de la Lengua se refiere al intercambio de un objeto por otro, sin que necesariamente importe el valor de ambos. Desde esta casa editorial se ha publicado literatura contemporánea, así como clásicos de la poesía iberoamericana y sobre la historia política de Guatemala. En 2021, fundó Maíz y Olivo Ediciones dedicada a la cultura popular. De 2012 a 2025 editó las memorias del Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala que se convoca cada año y formó parte del Consejo Asesor para las Letras del Ministerio de Cultura y Deportes entre 2014 y 2020.
En 2019 abrió la librería Santiaguito Libros, en la ciudad de Quetzaltenango y en 2022 la librería Catafixia Centro, en el Centro Histórico capitalino. Además, es miembro fundador de la Asociación 32 Volcanes, desde la que se impulsan proyectos comunitarios en Quetzaltenango por medio de la Biblioteca Mario Payeras.
En esta entrevista (efectuada el pasado 22 de abril), el ministro Cultura cuenta a Prensa Comunitaria los retos que ha enfrentado desde que fue juramentado al cargo y lo que espera lograr en los 20 meses siguientes. Es optimista y el futuro, aunque complicado, lo espera torear con el respaldo del equipo de trabajo y coordinaciones con otras instituciones del Estado y cooperación tanto local como internacional.
El 20 de abril, el ministerio de Cultura dio por terminado un controversial convenio que había firmado la Dirección General del Patrimonio Cultura y Natural y una arqueóloga contratada por la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), usted dijo a un diputado del Congreso que se notaba una malicia en este tipo de acciones que dejaron mal parado al Estado, pese a que tiene la obligación de proteger el Patrimonio Cultural de la Nación. ¿Qué sucedió el 20 de abril, por qué dice usted qué se actuó con malicia?
Este es un momento importante para hablar de algunos temas, porque estamos arrancando. Creo que es la línea de base sobre la cual después vamos a poder identificar y ver avances. Justo fue uno de los temas difíciles, diríamos complejos, lleno de recovecos y qué fue muy mediático justo en los momentos previos a la toma de posesión del cargo y que nos preocupaba mucho. Con el equipo se trabajó en cómo se iba a abordar. Lo que sucedió en los últimos días y que llevó a la terminación del convenio es una cronología relativamente simple.
¿Puede compartir esta cronología?
El viernes 17 de abril, sino estoy mal, recibimos una comunicación de la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural que había recibido una nota del Ministerio de Ambiente que indicaba que se había detectado anomalías en el proceso de aprobación de instrumentos ambientales, que eran parte del expediente con el cual gestionaron los convenios de investigación arqueológica. Esta comunicación nos hizo entrar en alerta y en análisis.
¿Por qué la cartera de Ambiente buscó a la Dirección del Patrimonio Cultural y Natural y no se comunicó directo al Despacho ministerial?
Es allí, porque por mandato y diseño institucional es la dependencia por la que pasan todos esos flujos que tienen que ver con resoluciones, convenios o licencias.
¿Qué ocurrió después?
El 20 de abril, el lunes a mediodía, se confirmó que el instrumento ambiental que había sido aprobado, para la investigación arqueológica Ampliación del Viaducto Periférico Norte, fue cancelado por estas irregularidades. En el ministerio de Ambiente llevó su propio proceso. Interpuso las denuncias que creyó pertinentes y con base a la cancelación de este instrumento ambiental, la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural hizo el análisis y dio por terminado el Convenio.
Por este Convenio se cerró el campus central de la USAC, ¿sirvió de excusa?
Esto lo permiti, es la excusa. Creo que es la palabra adecuada. La excusa para mantener cerrada la USAC quedó sin efecto. Los procesos no han arrancado, estaban previstos para comenzar pronto. Ahora hay un tiempo para que la USAC, si así lo considere, presente algún recurso ante la resolución (el 22 de abril el ministerio de Cultura no había recibido ninguno). En este sentido, tanto las investigaciones arqueológicas como los proyectos de construcción y de remozamiento de infraestructura, están cancelados.
La arqueóloga a cargo de los dos proyectos, a quién se notificó el 20 de abril, comunicó ya a la autoridad universitaria que la contrató, que se había dado por terminado el Convenio? ¿Y cómo lo hizo, si la USAC está cerrada?
Básicamente es es la parte interesada y ella ya tendrá que llevar su proceso. Creo que algo interesante de la situación es que hoy (22 de abril) se acudió a un citación con diputados del Congreso de la República y también se esperaba a las autoridades de la USAC, pero no se presentaron. A mi me parece que esa es una fuente. Una puerta que es importante de tocar. Nosotros podemos especular mucho sobre las intenciones, las motivaciones, que para muchos están bastante claras, ¿verdad? Sin embargo, es importante como ejercicio periodístico que también se enfoquen en esos actores.
Desde el Gobierno de Alejandro Giammattei se cerraron las fuentes a nivel general y se extiende a la USAC, que mantiene la opacidad. Por esa causa le preguntamos al Presidente Bernardo Arévalo en La Ronda del lunes 20 de abril, sobre esas obras de infraestructura (la torre de estacionamientos y la ampliación del Periférico norte), porque en GUATECOMPRAS no hay ningún indicio…
Ese es un tema importante y creo que hay que insistir con quien corresponde. Justamente si tenemos los sistemas como GUATECOMPRAS, que son tan necesarios y en donde confluye información de todas las instituciones y si allí no hay acciones empezadas, procesos comenzados. Creo que eso es un argumento más para decir, bueno es probable que en efecto haya sido una excusa.
Usted decía que se iba a revisar la normativa vigente. ¿Piensan realizar cambios en la Dirección del Patrimonio Cultural y Natural dada la serie de contradicciones relacionadas con la firma del Convenio y que quedaron evidenciadas en una citación con diputados del Congreso, y evitar esto que sucedió se repita?
Una de las ideas centrales que hemos proyectado para los meses siguientes y específicamente en el Viceministerio de Patrimonio Cultural y Natural, ha sido una revisión exhaustiva de toda la serie de instrumentos legales, reglamentos, leyes, acuerdos, todo lo que está vigente. Se prevé revisar y concordar. Hay muchos elementos un tanto contradictorios entre un reglamento y otro, que dan lugar, primero a inseguridades en la toma de decisiones y segundo a arbitrariedades. En la medida en que podamos cerrar estos espacios, estas lagunas al establecer un marco legal más claro, probablemente más corto, más compacto, vamos a limitar la posibilidad de que cosas como esta sucedan.
Esto tiene que ser cuidadoso porque el Ministerio de Cultura tiene el mandato de proteger el Patrimonio Cultural de la Nación…
La tarea, el mandato de proteger, preservar, conservar, hay una serie de verbos, el Patrimonio Cultural y Natural del país es una tarea indelegable del Estado, que en ningún momento puede abdicar de esa obligación. Sin embargo, es importante que esos marcos legales permitan cumplir con todas esas tareas y no entorpecer otros procesos. Esa prioridad que vamos a empezar a atender de inmediato, justo va a ver cambios pronto en cuanto a equipo. Hay personas que se suman y capacidades técnicas dentro del Ministerio. Esta capa técnica que tiene muchos de estar trabajando, que conoce muy bien su sector, que sabe las necesidades que hay, cómo han funcionado las cosas y cómo podrían mejorar, también le vamos a dar un espacio para que aporte a este proceso de revisión del marco legal.
¿Cuánto tiempo le darían a la arqueóloga contratada por la USAC para que notifique a la autoridad correspondiente y se reabra el campus central?
No nos corresponde, digamos, como fijar el plazo para que se abra la universidad. Lo que sí atendió la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural fue que cuando tuvo la resolución, la información completa, notificó a la arqueóloga de forma inmediata para evitar, precisamente, que empezara alguna acción, algún trabajo y que eso implicara otro tipo de cosas. Por fortuna no sucedió.
Días antes se habían cerrado algunos espacios con láminas, en los que se suponía comenzarían los trabajos arqueológicos, y amenazaron a algunas personas que intentaron tomar fotografías, les dijeron que estaba prohibido por las excavaciones arqueológicas. La misma arqueóloga desconocía lo que pasaba si no habían comenzado los trabajos. Ahora la USAC aclaró que se trató de trabajos internos de limpieza y ornato…
Esas arbitrariedades, de verdad, entiendo la indignación que causan. Entiendo la indignación que causan y soy parte de las personas que se indignan cuando suceden arbitrariedades como esta. Hay que presionar mucho a los responsables. Ellos tienen que responder. ¿Con qué argumentos no se pueden tomar fotos? ¿Con base en que argumentan X o Y situación? Ha habido demasiadas situaciones qué no se explican. No hay autoridades universitarias que respondan ante ello. Pero esto a nosotros no nos compete responder.
Con este reto que conllevó comprender y encontrar una vía para dar por terminado este Convenio que se mal utilizó, ¿cuáles son ahora las prioridades en la que enfocará sus esfuerzos. Se incluirá la situación de los museos nacionales? Se responsabilizaba a la Directora General del Patrimonio Cultural y Natural por lo que sucedía, dado que ella fue contratada durante la gestión de Felipe Aguilar para asesorar sobre museos y algunos están cerrados desde 2022?
La situación de los museos es uno de los temas, absolutamente fundamentales, para lo qué queremos hacer, porque hemos diseñado una serie de programas y proyectos que se comunicarán muy pronto, con un equipo de personas que se está integrando justo en este momento. (El día de la entrevista se juramentó a dos nuevos viceministros).
El Ministerio tiene a su cargo una gama muy amplia de temas y eso hace que a veces cueste un poco trabajarlos todos con la misma fuerza. Me parece que lo he tratado de hacer en este tiempo de preparación, en estas dos semanas, es absorber una enorme cantidad de información; tomar la temperatura de cómo están las cosas; qué proyectos están sucediendo; qué problemas hay; qué carencias hay. Toda esa lectura que es imposible tener desde afuera y que es necesario estar en esta oficina para saber. Ha sido un proceso muy interesante que no ha eliminado mi entusiasmo inicial y eso es muy importante, porque hay un montón de cosas que están pasando y se van a fortalecer mucho con las ideas que hemos construido alrededor de un objetivo central.
¿Qué puede compartir sobre estos primeros días?
En todas las dimensiones del Ministerio hay muchas capacidades y sobre todo muchos espacios en los que la comunidad puede construirse a sí misma. Espacios en los que las personas se pueden encontrar alrededor de la belleza, del arte, de la dimensión estética, que está más o menos cercano al viceministerio de Cultura. La cuestión patrimonial que tiene que ver con la identidad, la historia, la memoria, los símbolos que hemos ido construyendo, la cultura vida mediante el deporte y la recreación. No me voy a cansar de decir que el deporte que está a nuestro cargo es uno muy específico y bastante amplio. Es un deporte no escolar y no federado. Es un deporte entendido como una parte sustancial de la vida cotidiana, la recreación y el ocio. Esa dimensión del ocio. Me parece que es importante destacarlo. En esos campos y en la interculturalidad, que es el ámbito más nuevo de este Ministerio, queremos reforzar mucho todos los programas, las infraestructuras que faciliten esos encuentros de la colectividad, que las personas salgan a la calle. Es un objetivo central que tenemos.
¿Cómo lo van a hacer?
Cada uno de los viceministerios no da un montón de herramientas; tienen instituciones; tienen capacidades que podemos echar a andar alrededor ese propósito. Pensar, por ejemplo, en fortalecer los espacios, los proyectos que ya caminan de descentralización del arte mediante escuelas, de casas de desarrollo cultural, de las orquestas que se están formando. Tratar de atender las enormes carencias que enfrentan los artistas independientes. Vengo del sector cultural y he pasado casi 20 años de mi vida trabajando en crear plataformas que tienen que ver con el acercamiento del arte a las personas, de la literatura en particular. Sé que hay un montón de carencias, pero vamos a armar un equipo e integrar a personas que están adentro y personas que se van a sumar, que atiendan ese enorme caudal de talento, proyectos, inquietudes. Se le dará herramientas mínimas para que puedan desarrollar ese potencial.
Lo que tiene que ver con Patrimonio Cultural y Natural, ¿cómo lo abordarán?
Nos interesa mucho acercarnos a la normativa. Que se explicó al principio. Establecer, limpiar un poco el marco legal, de las cosas que no terminan de aclarar funciones, procedimientos y demás. Nos interesa fortalecer los sitios arqueológicos, la investigación. Mucha de la investigación arqueológica, de proyectos grandes, se ha ido perdiendo. Hay que decirlo: muchos proyectos, muchos investigadores han migrado a México. Uno ve en la frontera de Petén, allí están todos los proyectos, pero del lado mexicano, por temas que tienen que ver con requisitos, a veces engorrosos, procesos no muy expeditos. Eso hay que atenderlo. Normar los rescates y salvamentos arqueológicos que es lo qué más se hace, que tiene impacto directo en el desarrollo, en el turismo y en las infraestructuras nuevas que requieren de sensibilidad arqueológica y cómo empalmar objetivos. En el caso de la interculturalidad hay que darle músculo a esta institución. Tiene mucho potencial y es nueva. No tiene una plataforma epistemológica (fundamentos o métodos) lo suficientemente amplia. Crearla me parece que es uno de los grandes retos y de las posibilidades que tiene esta gestión de 20 meses.
¿Qué pasará con los museos nacionales?
Les vamos a prestar mucha atención. Quien viene al equipo de Patrimonio Cultural y Natural (Rossina Cazali) está basada su experiencia justamente en museos. El Museo Nacional de Arte Moderno Carlos Mérida es uno de los estandartes, no solo por el espacio, que en sí mismo ya es importante, sino también por la colección. Nos preocupa mucho el estado de la colección. Ha pasado ya mucho tiempo en la que no ha estado abierta al público. El hecho de que una colección de arte no se use, que esté embalada, que esté en condiciones de no de exhibición muchas veces repercute en su estado de conservación.
¿Mucha de la colección se encuentra en el Museo Nacional de Arte de Guatemala (MUNAG), qué pasará cuando regrese al Museo Nacional de Arte Moderno Carlos Mérida?
Ese MUNAG no tiene una colección propia. Todo son préstamos de otras colecciones nacionales. Algo importante, es que se tiene que hacer una revisión exhaustiva de inventario de esas colecciones nacionales que están en la Pinacoteca del Palacio Nacional de la Cultura y en otros lugares. Tener esos inventarios para ver que esté todo el Patrimonio y que esté en buenas condiciones. Hay muchos temas de conservación que nos preocupan seriamente. Lo qué pasó con el Museo de Arte Colonial, el desalojo, cómo decirlo, violento diría. Ese traslado es preocupante en el sentido de que cuando se desembale esas obras, cuando el juzgado nos dé la posibilidad de hacerlo, no sé lo que vamos a encontrar. Afortunadamente, debo decir, sí he detectado dentro del mismo Ministerio, en el Departamento de Conservación y Restauración de Bienes Culturales Muebles (CEREBIEM), la capacidad técnica para pensar que nuestro Patrimonio está en buenas manos. En lo que se refiere al Patrimonio Artístico y a los museos, hay que poner orden. Ordenar la casa. Actualizar los inventarios, los registros y las fichas de conservación de cada pieza. Así entenderemos que es lo qué tenemos y garantizar que no se deprede. Porque hay mucha depredación. Solo el tema del dintel que apareció, es un ejemplo.
¿Es el dintel que recuperó México, pero es guatemalteco?
Si. Fue una depredación de hace 70, 60 años. La logística que se debe haber requerido para extraer una pieza de ese tipo en esos años. Hay una industria allí, encargada de la depredación del Patrimonio Cultural a pesar de los instrumentos legales que tenemos para protegerlo. Con orden vamos a entender mejor, dibujar la frontera de lo que hay y tomar acciones urgentes y necesarias. He recibido expedientes bastantes extensos que tienen que ver con proyectos particulares (en los museos). Estos expedientes están bajo análisis. Hay muchas cosas que hay que entender bien, qué capacidad de maniobra tenemos en el sentido de rescatar cada uno de estos espacios. Porque básicamente de eso se trata, de cómo rescatamos espacios que en los últimos años hemos perdido.
El hecho de que un Museo de Arte Moderno esté cerrado cuatro años es una tragedia. El hecho de que un museo (Caracol del Tiempo), prácticamente nuevo, tenga que cerrarse por fallas de estructura en tan poco tiempo, cuando justamente es un sitio de tanta importancia que incluso es Patrimonio de la Humanidad. Hay que tomar acciones. Con el equipo que vamos a ir integrando y las capacidades que se tienen, que lo repito no son pocas, vamos a hacer algo para rescatar esos espacios. Ese es el verbo que hay que usar: rescatar.
¿Los procesos que se comenzaron en el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias (Teatro Nacional), la Escuela de Danza Marcelle Bonge de Devaux, el Conservatorio Nacional de Música Germán Alcántara, entre otros, tienen que coordinarse con el nuevo equipo para definir los tiempos?
El organigrama del Ministerio es bastante complejo. Estos cuatro grandes bloques en los que se divide. Cada viceministerio tiene un montón de instituciones a su cargo y un montón de potencial. Siento que uno de los mecanismos que queremos impulsar para ordenar, de nuevo la palabrita: el orden, el ejercicio y la capacidad de este Ministerio es establecer con claridad ciertos flujos de cadena de mando. De poder establecer programas que ya tenemos algunos diseñados que abracen las distintas dimensiones. Es decir, no cada viceministerio debería ir, como quien dice por la libre, por su lado. Si unimos programas en los que Patrimonio se da la mano con Recreación; Cultura puede trabajar con Interculturalidad, es decir allí se generan sinergias.
Otro punto importante es que, el Ministerio, en sí mismo, no debe tampoco trabajar solo. Creo que la cooperación que podemos establecer con actores externos al Ejecutivo es fundamental. Con la cooperación internacional, la cooperación con instituciones locales y sobre todo interinstitucional con otros ministerios como el de Salud, Gobernación, Educación y Defensa para reforzar el control territorial en los sitios arqueológicos.
¿Cómo apoyarían a Cultura otros ministerios?
Hace poco escuchaba una historia de una región importantísima, una subregión arqueológica que es Petexbatún, en el río La Pasión. Básicamente se ha perdido la posibilidad de que un visitante pueda llegar al sitio arqueológico porque hay portones qué no sabemos quién los controla. Alrededor hay montón de dinámicas, no necesariamente muy sanas. Por ejemplo, ese tipo de colaboración interinstitucional es para reencausar, cómo decirlo, la capacidad del Estado. Cada ministerio es un brazo, es una parte fundamental, una pieza del Estado de Guatemala. El Estado como un todo es el que debe responder a estas presiones.
¿Con el tema de acceso a la información pública y a la fuente, tiene usted algunas consideraciones dada las dificultades de la Prensa para obtener respuesta y posturas a distintos temas que se generan en este Ministerio?
Hay que usar todas las herramientas que la fiscalización ciudadana ofrece. Creo que un apoyo absolutamente imprescindible que se requiere para el correcto funcionamiento de las cosas es el apoyo ciudadano, que se puede expresar de mil maneras. Desde la presentación de iniciativas, compartir proyectos, posibilidades que es algo con lo que me he topado mucho en estos días, digamos personas que de forma espontánea vienen y me dicen: mire un proyecto para esta cosa y uno dice, ese tipo de interacción entre las instituciones y las personas es necesaria, porque hay un montones de ideas que se pueden quizá encauzar. Claro, los recursos económicos que hay son limitados; los recursos de personal son limitadísimos. Hay muchas carencias, en cuánto a llenar incluso algunas plazas.
¿Falta personal, pero tiene plazas vacías?
Hay montón de plazas que están creadas pero, por las condiciones, a veces las complejidades que tiene la administración pública, que no se pueden llenar. Hay muchísima presión sobre un equipo medianamente reducido de personas y esto hace que la cosa sea bastante más lenta. Sin embargo, creo que abriendo un poco la puerta de los despachos, de las oficinas, permitir una interacción un poco más directa, que a veces es complicada, pero que vale la pena hacer el esfuerzo, se fortalecerían mucho las cosas. Siento que una dinámica que me interesa tener de manera permanente el tiempo que esté acá, es algo que ya hace el propio Presidente Bernardo Arévalo y tiene que ver con el diálogo, mesas sectoriales, mesas más amplias, conversar con las personas, escuchar las necesidades. Porque de allí mismo surgen las ideas para satisfacer esas necesidades. En la medida de mis posibilidades de escucha activa, muchas de las cosas que podremos hacer van a venir de esas conversaciones.
¿Completó la fase de análisis interno del Ministerio, qué le toca ahora?
En cuánto a la estrategia de tomar el timón, digamos de este barco, luego de completar la fase de información interna; de conocer al equipo que actualmente está; de conocer el estado de las cosas, ya estamos a punto de pasar a una siguiente fase que es abrir la puerta y sentarnos con la gente, porque hay muchos sectores con necesidades bien particulares que este Ministerio debe atender. No es lo mismo hablar con los arqueólogos que tienen problemas muy específicos; que hablar con los portadores de Patrimonio Intangible; que hablar con los artistas; que hablar con los músicos de la Sinfónica. Es decir, hay un montón de partes que atender porque son muy específicas.
Entonces, lo que vamos a hacer es abrir todas esas puertas, esos canales de comunicación. Porque no hay quien pueda ser experto en saber cómo resolver todos los temas de un Ministerio tan amplio que tiene tantas variantes. Están los promotores del deporte y la recreación que es un universo que casi no se toca y debería tocarse más con el universo de la cultura, por ejemplo.
¿Al atender a cada sector el Ministerio lograría mejores herramientas de gestión?
Creo que con en estos cruces, en que al atender a cada sector y juntarlos para que se escuchen y se entiendan se otorgará al Ministerio mejores herramientas. Hay esfuerzos importantes que ya se han hecho, políticas públicas, intentos grandes de diálogos. Otilia Lux de Cotí, en su momento hizo un ejercicio extraordinario que vale la pena poner sobre la mesa de nuevo. Enrique Matheu hace tiempo también convocó a muchos sectores.
Allí hay montón de herramientas que desgraciadamente se han quedado en el papel y que ni siquiera han acompañado la función del Ministerio. Hay que retomar esos procesos, revisarlos, volver a discutirlos. Nos van a dar otras luces. Hay que entender la cultura, no como la alta cultura, las bellas artes. No, es decir, redefinamos o dibujemos los límites de lo que entendemos por cultura. Allí podemos meter absolutamente todo: la cultura física, la cultura como memoria, historia, identidad, cosa compartida. La cultura popular que es tan rica en este país y desde luego las artes, los sitios y todas las dimensiones.



