Nester Vásquez consolidó un grupo de aliados que lo convirtió en un fuerte operador del sistema de justicia. Desde su llegada a la CSJ, marcada por señalamientos de manipulación, consolidó un entramado político y judicial que luego lo llevó a la CC. Ahora, de cara a 2026 y pese a estar incluido en la Lista Engel, busca reelegirse en medio de una disputa donde enfrenta a viejos aliados y nuevos bloques del sector justicia.
Por Alexander Valdéz
Desde 2014, Nester Vásquez comenzó a construir la red de influencia que lo convertiría en uno de los operadores con más poder dentro del sistema de justicia. Ese año dejó de ser el abogado que se veía litigar en los tribunales para convertirse, en medio de señalamientos por manipulación en el proceso, en magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que posteriormente presidió.
Nester no solo llegó al cargo a través de un proceso marcado por sospechas de amaño, sino que en 2020 intentó replicar ese mismo patrón. La Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI) de Juan Francisco Sandoval lo señaló como uno de los magistrados que sostuvo reuniones con el empresario Gustavo Alejos durante el anterior proceso de comisiones de postulación, un caso que terminó desvaneciéndose, pero cuya sombra continúa persiguiéndolo y marcando su paso por el sistema de justicia.
Vásquez ha buscado mantenerse en esa posición del poder judicial y ese señalamiento en lugar de sacarlo del juego, lo terminó fortaleciendo. Con la captura de Estuardo Gálvez y el proceso contra Roberto López Villatoro “Rey del tenis”, sus dos principales contendientes en ese momento, el camino se le despejó para que creara su propia agrupación gremial. Desde ahí ha construido la plataforma con la que ahora intenta encaminarse hacia su reelección dentro de la máxima corte del país.
Las #Elecciones2026 se convierten en el centro de un tablero de disputa entre sectores conservadores que quieren reinstalar el statu quo frente a quienes buscan recuperar y profundizar la democracia. #LosJuegosDelCaos una mirada desde Prensa Comunitaria pic.twitter.com/ZvWCFMAFrC
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Pero su ascenso no solo se debe a la ausencia de otros dos operadores, tampoco se atribuye al azar, sino a un patrón sostenido de control y alianzas que hoy, nuevamente, lo coloca en el centro de las disputas por el sistema de justicia de cara al proceso de elecciones de 2026. El punto más visible de esa línea ocurrió en 2023, cuando Vásquez fue el único magistrado de la Corte de Constitucionalidad (CC) que se negó a validar los resultados electorales que dieron la victoria a Bernardo Arévalo y Karin Herrera.
Vásquez también ha participado en otras decisiones que favorecieron a figuras cuestionadas como el caso de los presidentes Jimmy Morales y Alejandro Giammattei ; y al de Felipe Alejos y Alejandra Carrillo, varios de ellos sancionados internacionalmente por presunta corrupción, al igual que el propio magistrado.
Esas son algunas de las resoluciones que beneficiaron a actores clave que hoy lo rodean. Y podemos mencionar a otros como el de los militares del caso del Diario Militar, la expresidenta de la Corte Suprema de Justicia, Silvia Valdés y a magistrados vinculados al caso Comisiones Paralelas 2020, quienes ahora aparecen a su lado en actividades de su agrupación gremial. También avaló la suspensión y posterior cancelación del Movimiento Semilla, cuando la FECI intentaba deslegitimar los resultados electorales de 2023, y se alineó con las posturas que rechazaron cualquier acción legal orientada a la remoción de la fiscal Consuelo Porras.
¿Por qué su nombre se vuelve relevante? En 2026, Nester buscará reelegirse. A pesar de que el Departamento de Estado, de Estados Unidos lo incluyó en la Lista Engel por presunta corrupción, en 2021. “Actualmente en la Corte Suprema ha socavado procesos o instituciones democráticas al abusar de su autoridad para influir y manipular de manera inapropiada el nombramiento de jueces para cargos en el tribunal superior”, se lee en la comunicación.
Su apuesta se sostiene en la plataforma política que ha construido durante la última década, la misma que le ha permitido mantener influencia y colocar personas afines en Salas de Apelaciones y en la propia Corte Suprema de Justicia. Sin embargo, el panorama será más complicado que en ocasiones anteriores: ahora deberá disputar su continuidad frente a otras agrupaciones, entre ellas las que responden al propio Estuardo Gálvez y Consuelo Porras, entre otras.
¿Cómo construyó su plataforma?
La plataforma de Nester no surgió de manera espontánea; se consolidó en 2021 aprovechando la ausencia de sus dos principales competidores de aquel momento. Uno ya enfrentaba proceso penal. Y su crecimiento también estuvo respaldado por la actual fiscal general, Consuelo Porras, quien según lo denunció el exfiscal Juan Francisco Sandoval al salir del país, insistió en revisar expedientes en la FECI y en la Fiscalía contra la Corrupción para presionar a los fiscales a ejecutar la captura de Estuardo Gálvez, que se concretó justo el día de la elección del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (CANG).
La captura de Gálvez reconfiguró por completo esa elección en el CANG, el exrector de la USAC era quien se perfilaba para ganar y asegurar una magistratura en la CC. Pero con su salida del escenario, la alternativa del bloque político oficial y sus aliados, de ese momento, se desplazó hacia Nester, que terminó convirtiéndose en la apuesta central para ocupar ese espacio de poder.
Esa elección en 2021 se volvió inédita tras la captura de Estuardo Gálvez en pleno proceso, un hecho importante en la historia de las designaciones a la Corte de Constitucionalidad: nunca antes un aspirante había sido detenido o tenido orden de captura en las horas previas de su postulación. Aun así, la votación continuó y en la primera vuelta Nester obtuvo 2,307 votos frente a los 1,925 de Gálvez.
La discusión entonces giró en torno a si debía repetirse la elección, pero el proceso avanzó y, ya sin Gálvez en la contienda la segunda vuelta se definió entre Vásquez y la planilla que impulsaba al exministro Francisco Rivas y Patricia Gámez. Finalmente, Vásquez, entonces magistrado de la CSJ ganó la titularidad con 4,762 votos frente a los 3,486 de Rivas, mientras que en la suplencia Claudia Paniagua se impuso por un margen estrecho, con 3,968 votos sobre los 3,906 obtenidos por Gámez.
Sobre Nester dice una persona que lo conoció en los tribunales de San Marcos, mientras litigaba, que siempre se comentaba que llegaría a ser magistrado. Bajo acuerdos o circunstancias no del todo claras, el tiempo terminó dándole la razón: tras un breve paso por el MP, su trabajo en una Sala y 14 años de litigio, no solo llegó a integrar y presidir la Corte Suprema de Justicia, sino que también alcanzó un puesto en la Corte de Constitucionalidad, donde igualmente asumió la Presidencia.
Aquel abogado que se le veía litigando en pequeños juzgados logró tejer, con los años, una red propia de alianzas políticas y judiciales que hoy, con fuertes cuestionamientos y con 63 años de edad, busca mantenerse en esas posiciones.
La incógnita que persiste es si Nester logrará desplegar la influencia que ejerció en la elección del representante del CANG ante la CC en 2026, tal como lo hizo en los procesos de Salas y de la Corte Suprema de Justicia del 2024, donde consiguió posicionar a perfiles cercanos en distintas magistraturas.

Su apuesta para 2026
El magistrado constitucional apuesta por mantener el poder y buscaría reelegirse, aunque su interés de hacerlo en la Corte Suprema de Justicia se ha complicado debido a las divisiones internas que ponen en riesgo su respaldo. Por eso, su jugada la haría en el Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (CANG), donde planea competir a través de la Agrupación Solidaria de Profesionales Afines (ASPA). Además, se menciona una posible alianza con la Unidad Gremial de Abogados y Profesionales Afines (UGAP), dirigida por Armando Ajín, un abogado que ha defendido a personas señaladas por corrupción.
Para los juegos que marcarán 2026, que iniciaron en noviembre con la convocatoria para integrar la postuladora del TSE, a Nester se le ha visto rodeado de figuras que ocupan u ocuparon espacios dentro del sistema judicial. Entre ellas Silvia Valdés, expresidenta de la CSJ; el magistrado Fernando Rodas; Claudia Paniagua, magistrada suplente de la CC; y Selvin Flores, magistrado y hermano del diputado Jairo Flores.
Por ejemplo, ha procurado generar aliados dentro de la Universidad de San Carlos, especialmente en la Facultad de Derecho, aunque no es su fortaleza. En la reciente resolución sobre la continuidad de Berner García en el Consejo Superior Universitario (CSU) como representante del CANG, emitió un voto concurrente: una señal de que no estaba plenamente de acuerdo con la decisión de ordenar la elección de un nuevo representante de la gremial.
Más allá de los aliados que aún conserva y que continúan fortaleciendo su peso dentro del sector justicia, la verdadera fuerza de Vásquez radica en su capacidad económica para operar. Su plataforma realiza eventos masivos y constantes recorridos por todo el país, que van desde actividades recreativas, fiestas y hasta cursos académicos con fines claramente “proselitistas”.
Estos espacios logran congregar a jueces, magistrados, trabajadores del Organismo Judicial, abogados y particulares, tejiendo una red de influencia que trasciende lo estrictamente gremial y se convierte en un mecanismo de influencia y control dentro de nuestro sistema de justicia.
Desde abril, las redes sociales de ASPA muestran una intensa agenda de actividades en distintos departamentos del país, que se ha intensificado en las últimas semanas. Algunas publicaciones muestran convivios, capacitaciones, giras y encuentros gremiales que reflejan una estrategia para ampliar presencia territorial y reforzar la plataforma con miras a las elecciones del otro año.
La capacidad económica del grupo de Nester ha sido visible y clave para ampliar su influencia, pues le ha permitido consolidar presencia y sostener actividad política y gremial en departamentos como Quetzaltenango, Zacapa, Jalapa, Baja Verapaz, Chiquimula, San Marcos, Petén y Retalhuleu. Ese respaldo financiero ha facilitado que acapare espacios locales y refuerce estructuras que operan en línea con sus intereses


“Una figura sin liderazgo gremial”
Según Carmen Aída Ibarra, del Movimiento Pro Justicia, Nester no fue un líder gremial auténtico. Su ascenso se dio de manera abrupta, impulsado por su presidencia en la Corte Suprema de Justicia y por alianzas con figuras como Héctor Hugo Pérez Aguilera. Asegura que este respaldo, más que un liderazgo propio, provenía del control del presupuesto y de redes políticas que le permitieron financiar actividades y posicionarse en el gremio.
“Ahora no es necesariamente ASPA ni él quien encabeza el liderazgo gremial. Si usted analiza cómo quedó ASPA en febrero del 2025, con la elección de Junta Directiva y Tribunal de Honor del colegio (CANG), verá que ahí ya tuvo problemas, se ubicó bastante bajo y se ve que no tienen la fuerza suficiente porque no han participado en todas las elecciones gremiales que ha habido desde entonces”, añadió.
ASPA, la plataforma que Vásquez encabeza, llegó a ocupar espacios de poder significativos entre 2021 y 2024, pero se ha ido debilitando con el tiempo. El desgaste por decisiones tomadas en la CSJ y CC ha sido alto, sumado a la falta de estructura y liderazgo interno, que provocó que en las elecciones del CANG la agrupación quedara rezagada y perdiera presencia en los puestos gremiales, considera Ibarra.
Para las elecciones de representantes del CANG para integrar las Comisiones Postuladoras a magistrados de Corte Suprema de Justicia y Salas de Apelaciones en 2024, la planilla de Nester fue una de las que obtuvo mayor presencia, consolidando un bloque clave en ambos procesos. En la postuladora a magistrados de Corte Suprema de Justicia, la planilla logró tres comisionados; mientras que en la de Salas de Apelaciones obtuvo tres más, sumando seis posiciones en total.
En la elección reciente de autoridades del CANG, la planilla impulsada por Nester no logró el resultado esperado: obtuvo 3,563 votos para la Junta Directiva y 3,562 para el Tribunal de Honor, insuficientes para avanzar a la segunda vuelta.
Para Ibarra pese a los esfuerzos actuales y a la inversión económica en eventos y actividades, Vásquez ya no posee el arrastre gremial de años anteriores. Añade que su fuerza dependía del poder que tenía en el Organismo Judicial y de aliados que sí contaban con liderazgo real. “Hoy, ASPA es una agrupación pequeña y erosionada, cuya influencia es incierta incluso dentro de su propio círculo”, dijo.
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La elección de 2026
La próxima elección de magistrados de la Corte de Constitucionalidad (CC) es una de las más determinantes del país, aunque algunos minimicen su impacto. La CC se ha consolidado como un actor central en las decisiones que afectan a los tres poderes del Estado.
La máxima corte constitucional, que no tiene a ninguna instancia que revise sus decisiones, está integrada por cinco magistrados titulares y cinco suplentes nombrados por el Ejecutivo, el Congreso, la Corte Suprema de Justicia, el Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala y el Consejo Superior Universitario de la USAC.
De esa cuenta, la CC se ha convertido en un escenario de fuertes disputas políticas, especialmente en temas sensibles como decisiones económicas, procesos electorales, casos de corrupción y violaciones de derechos humanos. De allí el interés por controlarla.
Este proceso de designación, que debe realizarse entre enero y abril de 2026 en cada institución responsable, definirá nuevamente si la corte avanza hacia la autonomía o se mantiene bajo la influencia de intereses particulares.
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