Hombres, mujeres, jóvenes y niños participaron en la inspección realizada en el bosque comunal de la Comunidad de Nochan Quezaltepeque por autoridades estatales ante la denuncia realizada sobre tala ilegal de árboles en dicha reserva.
Por Amílcar Morales
Autoridades estatales realizaron una inspección para verificar la tala ilegal de árboles denunciada por autoridades ancestrales y pobladores de la comunidad indígena de San Francisco Quezaltepeque, en el caserío Ojo de Agua de La Garza, de la comunidad Nochan.
En la inspección, realizada el 12 de diciembre, participaron representantes de entidades estatales como la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), la División de Protección a la Naturaleza (DIPRONA), el Instituto Nacional de Bosques (INAB), la Procuraduría General de la Nación (PGN) y elementos de la Policía Nacional Civil (PNC) quienes fueron acompañadas por autoridades indígenas y comunitarios.
Según las autoridades comunitarias en ese lugar también se está extrayendo savia y personas particulares han usurpado tierras, en el sitio identificado con los nombres de Monte Oscuro, Rodeíto o El Pinal.
Un centenar de personas entre hombres, mujeres, jóvenes y niños de la comunidad Nochan acompañaron el recorrido “porque a todos les mueve la defensa del medio ambiente, el bosque es un astillero comunal” señaló Marvin Nájera, vocero de las autoridades ancestrales de la Comunidad Indígena de San Francisco Quezaltepeque.

Según la autoridad indígena, con la tala ilegal de árboles, extracción de savia (brea) y la usurpación de terreno en el sitio comunal están siendo afectadas alrededor de 119 familias y un aproximado de 350 personas que habitan en la comunidad y reciben los beneficios del agua que brinda dicho bosque.
De acuerdo con Nájera, son más de 25 manzanas que ha sido destruidas y usurpadas por una persona, Otilio Méndez Gutiérrez, señalada de ser la presunta responsable de la destrucción del sitio que por más de dos décadas ha sido protegido por los vecinos. Con Méndez Gutiérrez, las autoridades comunitarias tuvieron un incidente el 16 de noviembre que terminó en una junta conciliatoria.
Existen indicios de tala de árboles
Luis Guzmán, director subregional interino del INAB de Chiquimula, indicó que darán seguimiento a las acciones para levantar información zoométrica del área y establecer labores necesarias para frenar el mal aprovechamiento de los recursos del pueblo.
Guzmán indicó que procederán junto a otras instituciones a interponer una denuncia en el Ministerio Público (MP), con esto ya se les hace un requerimiento para poder efectuar un avalúo por daños ocasionados al bosque, que es cuantificar los valores que existen y con eso darle un valor monetario en quetzales “y si hay sindicados que esas acciones vayan dirigidas a esas personas” indicó.
Jesús Alberto Calderón Aguirre, Auxiliar de Derechos Humanos del departamento de Chiquimula, dijo que efectivamente existe tala de árboles, extracción de savia en los árboles y se observa que han provocado hasta la muerte de estos.
Para evidenciar las acciones documentaron mediante fotografías y la elaboración de un informe para remitirlo en su momento a las autoridades competentes quienes deberán de investigar lo que está sucediendo en el bosque comunal.
Las autoridades y vecinos quienes se dedican a proteger este bosque en su momento serán citados por las autoridades competentes para poder esclarecer aspectos referentes a este mal aprovechamiento, puntualizó el funcionario.
Comunitarios solicitan a las autoridades que intervengan
María del Tránsito Romero, secretaria del Concejo Comunitario de Desarrollo COCODE y vecina del Caserío Ojo de Agua de la Garza dijo que la tala de árboles en el bosque comunal dejaría sin oxígeno la comunidad y la usurpación de terrenos dejará sin propiedades a las nuevas generaciones, puesto que los niños que vienen creciendo se quedarían sin esa reserva colectiva que por años han protegido.
“Como secretaria de COCODE reitero y solicito a todas las instituciones estatales para que puedan tomar cartas en el asunto y que a través de una base legal puedan ser intermediarios entre nosotros y la otra persona que nos está afectando, un conflicto que no lo hemos venido buscando nosotros” indicó.

Del Tránsito señaló que buscan llegar a un convenio, no con violencia sino de una forma beneficiosa y pacífica. “Lo que nosotros buscamos es un acuerdo y que las autoridades tomen la mediación del caso y puedan solventar de una forma tranquila este problema” manifestó.
Filadelfo Mejía, autoridad indígena de la Comunidad de Nochan, Quezaltepeque manifestó que como líderes comunitarios y vecinos todos son propietarios del bosque comunal, “es inaceptable que una sola persona se aproveche de los recursos del pueblo y destruye la naturaleza que por años ha sido protegido”.
Según Mejía, ellos han luchado por el bien común de la comunidad pero lamentablemente han recibido amenazas.
“Ya fuimos agredidos por la persona autora de la destrucción del bosque, nos han provocado riñas al interceptarnos al final del primer recorrido que se hizo para la verificación de los daños” recordó sobre lo sucedido el pasado 16 de noviembre.
Señala que la comunidad legítimamente está defendiendo el patrimonio comunal para las nuevas generaciones.
“Queremos que se haga justicia, no es justo que todos los desastres que han causado en esta comunidad queden impunes” dijo.

Mejía además denunció que ha estado recibiendo amenazas de parte de algunas personas por medio de mensajes anónimos en redes sociales que podrían ser familiares del señor Otilio Méndez Gutiérrez.
No tenemos miedo a las amenazas porque estamos defendiendo un bien propio entre todos, no estoy solo al frente de esta comunidad, tenemos las autoridades a nuestro lado, todo aquel que por lo menos tienen tierras comunales que luchen por el bien y que los defiendan porque esto es para el día de mañana de las nuevas generaciones, dijo.
Desde el 2001 los vecinos han enfrentado este tipo de problemas, recibiendo amenazas por la misma persona que pretendía negociar esos terrenos. Ese mismo año reforestaron el lugar dando cumplimiento con el artículo 126 de la constitución política de la república de Guatemala que declara de urgencia nacional y de interés social, la reforestación del país y la conservación de los bosques.

La autoridad indígena Marvin Nájera señaló que según acta comunal del año 2024 ratificado por la asamblea el lugar cuenta con 49 manzanas.
Autoridades y vecinos esperan que con la documentación y las evidencias que tomaron los representantes de las instituciones que llegaron al lugar, lo presenten donde corresponde y que la Fiscalía del Medio ambiente de Chiquimula o Zacapa le den seguimiento mediante una orden de un juez competente para poder hacer la inspección y el conteo de los daños provocado a la naturaleza.
Antecedentes del conflicto
El 16 de noviembre de 2025, las autoridades ancestrales fueron convocados por los comunitarios del lugar, en donde realizaron una asamblea comunitaria de carácter urgente e hicieron un recorrido para verificar los daños que están siendo ocasionados a dicho bosque comunal.
Al finalizar el recorrido manifestaron que la persona responsable de la tala ilegal es el señor Otilio Méndez Gutiérrez quien junto a su familia interceptó a las personas que participaban en la caminata provocando una riña y agrediendo a algunos comunitarios de manera verbal, y de forma física.

Las autoridades ancestrales al darse cuenta de lo sucedido hicieron la denuncia ante el Ministerio Público (MP) y el jueves 20 de noviembre la fiscalía distrital de Quezaltepeque celebró una junta conciliatoria donde participaron autoridades, comunitarios y los involucrados en el incidente ocurrido en Ojo de Agua de la Garza.
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En la junta conciliatoria ambas partes llegaron a un acuerdo y acordaron abstenerse de realizar cualquier tipo de amenazas o agresiones físicas o verbales y se comprometieron a guardar el respeto entre vecinos o comunitarios para evitar más enfrentamientos.
Las denuncias de las autoridades ancestrales y los comunitarios solo fueron tomadas por las agresiones registradas entre vecinos. La fiscalía distrital les indicó que la denuncia de tala ilegal de árboles y usurpación de tierras comunales no procedía en dicha fiscalía, por lo que optaron por coordinar con las demás entidades para verificación los daños y poder solventar dicha situación.
Eligen a nuevos representantes comunitarios
Ante la situación que enfrentan los comunitarios en la comunidad de Nochan, decidieron elegir a tres nuevos representantes para incorporarse a la lucha y defensa del territorio, quienes se sumaran al cargo como defensores de los derechos humanos del medio ambiente y los demás recursos comunitarios que son patrimonio del pueblo Ch’orti’.
Las personas electas por los vecinos son Carmelo Ramírez Romero, Marco Antonio Pérez y Oscar Pérez, quienes reforzarán el trabajo de Filadelfo Mejía.
Según Nájera, estas coordinaciones empezaron hace tan solo 15 días, esto les ha ayudado el acercamiento que han tenido mediante las mesas técnicas con la Gobernación de Chiquimula, donde han presentado estas problemáticas y preocupaciones del pueblo por las amenazas y destrucción del bosque comunal.
Extensión territorial de la finca comunal
La Finca Nochan está conformada por los cantones que son Guatalón, Nochan, Chirimay, Pedregal y sus caseríos con una extensión de 19 caballerías, donde habita un aproximado de tres mil habitantes y más de mil familias. En esta finca se encuentran reservas comunales que no están privatizadas, y dentro de eso está el volcán de Quezaltepeque. Aún pendiente de ser reconocidas como seis o siete caballerías de bosque comunal que se encuentran en la parte alta de dicha finca, que siguen como astilleros comunales.
Las autoridades comunitarias estiman que llevará un proceso largo de 10 años para poder recuperar las reservas comunales.



