Una especie de pino anillado se encuentra entre los árboles que han sido cortados en un área protegida de la comunidad Ch’orti’ de Nochán, en Quezaltepeque, Chiquimula. Vecinos y autoridad piden la intervención de las instituciones del Estado encargadas de velar por el medio ambiente.
Por Prensa Comunitaria
Usurpación de terrenos en áreas colectivas y tala inmoderada de árboles son problemas que preocupan a la autoridad ancestral y vecinos de la comunidad Ch’orti’ de Nochan, en el municipio de Quezaltepeque, Chiquimula.
Según indicaron, recientemente fueron alertados por otro grupo de personas del caserío Ojo de Agua la Garza, comunidad de Nochan, que en el lugar llamado Monte Oscuro o Monte Rodeíto o Agua Zarca, una persona ajena al territorio estaba talando arboles sin autorización, por lo que este domingo 16 de noviembre de 2025, convocaron a la comunidad a una asamblea para verificar el hecho.
En asamblea decidieron realizar un recorrido por el área comunal. Hombres, mujeres y jóvenes que participaron constataron que la información era verídica. La tala se hizo en una especie de pino anillado, entre otros árboles que se ubican en un área protegida por los vecinos y autoridad ancestral.
El lugar afectado abarca aproximadamente media caballería y por muchos años ha venido sufriendo de este problema de tala. Las maderas o las gomas que extraen son comercializadas en otros lugares. La población indica que el lugar fue reforestado en el año 2001.

El delito de tala ilegal puede tener hasta cinco años de prisión, según la Ley Forestal, en su artículo 92.
Riñas entre vecinos y comunitarios
La denuncia a la persona que presuntamente realizó la tala ilegal ha provocado que agreda a algunos comunitarios y autoridades ancestrales de manera verbal y física.
Al finalizar el recorrido del domingo 16 de noviembre, los vecinos fueron interceptados por el señor Otilio Méndez Gutiérrez y su familia quienes provocando una riña con algunos de los comunitarios que realizaban el recorrido.
En esta confrontación, seis personas resultaron con golpes leves en algunas de las partes del cuerpo. Los agredidos fueron tres vecinos que se oponen a la tala ilegal de árboles y miembros de la familia de Méndez Gutiérrez, señalado de talar los árboles.
Luego de la riña, la autoridad ancestral denunció la agresión en el Ministerio Público y el pasado jueves 20 de noviembre la Fiscalía Distrital de Quezaltepeque convocó a las partes a una junta conciliatoria, en la que participaron autoridades, comunidad y los involucrados en el incidente.

La autoridad Ch’orti’ dijo que en la junta conciliatoria llegaron a un acuerdo y deberán abstenerse a cualquier tipo de amenazas o agresiones físicas o verbal. Además, se comprometieron guardar el respeto entre personas para evitar más enfrentamientos.
Autoridad indígena coordinan acciones
Las autoridades comunitarias afectadas por la tala ilegal solicitan la intervención inmediata de las instituciones encargadas para la protección del medio ambiente y evitar que el sitio comunal siga sufriendo destrucción de sus bosques ya que es patrimonio de la población y que por décadas ha sido conservando por la misma población y socios activos de la comunidad indígena de San Francisco Quezaltepeque.
En seguimiento a estas acciones, la autoridad indígena coordina acciones con la Dirección de Protección a la Naturaleza (DIPRONA) de la Policía Nacional Civil y la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) para acompañar las denuncias de los vecinos y autoridad indígena.
Además, solicitan que se presenten al lugar y verifiquen la situación. La autoridad ancestral espera tener una respuesta la próxima semana.



