El Ministerio de la Defensa (Mindef) confirmó el robo de armamento en Petén, aunque no precisó la cantidad y el tipo de armas sustraídas. El caso revive un viejo patrón de sustracciones dentro del Ejército guatemalteco en el que se roban armamento y ha ido a parar en manos del crimen organizado.
Por Rony Ríos
El Ministerio de la Defensa confirmó que se detectó un robo de armamento dentro del Comando Aéreo del Norte (CANOR), en Petén. Según la institución, tras el hallazgo se activaron los protocolos internos y el hecho fue denunciado ante el Ministerio Público (MP). El hecho habría ocurrido el viernes 24 de octubre.
Además, una persona que presuntamente estuvo implicada se puso a disposición judicial, pero hasta ahora no se ha informado la cantidad ni el tipo de armas sustraídas.
Un patrón que se repite
El robo en Petén reavivó un historial de sustracciones y “extravíos” de armamento militar bajo el resguardo del Ejército, ya que, se han registrado varios casos en los que las armas terminaron nutriendo mercados ilícitos y estructuras criminales, según investigaciones periodísticas.
En 2013 se robaron armamento del ejército de la base militar en Petén. Inicialmente se contabilizaban 1,449 granadas para fusil, pero después elPeriódico reveló que fueron más de 6 mil y que las mismas fueron a parar a manos de los carteles de Los Zetas y Los Huistas.
En este caso, el presidente Otto Pérez Molina mantuvo en el cargo al jefe del Estado Mayor, Rudy Israel Ortiz Ruiz, pero destituyó al jefe del Comando Aéreo del Norte, Carlos Estuardo Avendaño Leiva, quien había presentado la denuncia por esa desaparición de armas.
Además, en 2009 en la capital fue decomisado a los Zetas un arsenal conformado por granadas, ametralladoras y municiones y según la información, las armas habían sido robadas de la Base Militar Mariscal Zavala en 2007. Las cajas en las que estaba almacenado el armamento al momento de su decomiso contenía sellos de la Industria Militar.
Otro de los casos reportados se dio en 2014, cuando medios de comunicación publicaron testimonios de fiscales sobre armas y granadas extraviadas que terminaron en manos de grupos de narcotraficantes.



