
El poder de una palabra de aliento y la magnitud del tribunal de conciencia
Por Andina Ayala 27 de junio del 2019 Eran las 8 de la noche, mi amigo, su compañera de trabajo y yo salimos del Paraninfo Universitario, en la zona 1 capitalina después de escuchar la sentencia del Tribunal de Conciencia. Empezaba a lloviznar, nos metimos al vehículo rumbo a la periferia de la capital. Por suerte, no encontramos congestionamiento vial. En unos 28 minutos yo ya estaba sobre la carretera, para tomar el micro que me llevaría a mi destino final. Los despedí, y me





