El exfiscal anticorrupción está exiliado desde el año 2021 y en una pelea legal constante para defenderse de la criminalización emprendida en su contra desde el Ministerio Público de Consuelo Porras, quien ha buscado insistentemente que sea capturado y extraditado a Guatemala, pero sin suerte.
Por Alexander Valdéz
Están por cumplirse cinco años desde que el Ministerio Público (MP), bajo el mando de Consuelo Porras, ordenó la destitución del entonces jefe de la Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI), Juan Francisco Sandoval. Desde entonces, mientras se dejaron de investigar casos de corrupción, se emprendió una persecución contra el exfiscal anticorrupción, obligándolo a permanecer en el exilio y solicitando al menos siete órdenes de captura.
Así, desde 2021, Porras ha impulsado una cacería contra Sandoval y su antiguo equipo de fiscales anticorrupción. Mientras que en el país jueces cercanos acceden a criminalizarlos, otras instancias internacionales han reconocido que estos procesos forman parte de una persecución selectiva impulsada desde el ente investigador guatemalteco.
Prensa Comunitaria tuvo acceso a una comunicación de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol, por sus siglas en inglés), en el que se notifica que no existe ninguna alerta roja internacional activa contra el exfiscal anticorrupción, descartando las insistentes peticiones formuladas por Porras, Rafael Curruchiche y otros fiscales de la actual gestión en el MP, quienes han buscado extraditarlo.
“La Secretaría General de la Organización Internacional de Policía Criminal-INTERPOL certifica por la presente que, a partir de hoy, el Sr. Sandoval Alfaro Juan Francisco, nacido el 29 de abril de 1982, no está sujeto a un Aviso o Difusión de INTERPOL”, indica el documento de la policía internacional.

Esta decisión pareciera un baldazo de agua fría para Porras y sus fiscales aliados, tomando en cuenta que le quedan 41 días para continuar con su intención. ¿Aún lo logrará? Este fallo se vuelve relevante porque se desestiman acciones emprendidas desde el MP contra uno de los exfiscales anticorrupción, sin embargo, Sandoval no puede volver al país y debe continuar con la pelea legal.
El riesgo persiste
El exfiscal Juan Francisco Sandoval afirmó que la reciente confirmación de Interpol “no es un detalle menor”, sino la evidencia de que nunca existió fundamento para perseguirlo internacionalmente. Aseguró que su exilio responde a haber investigado la corrupción y no a la comisión de algún delito, y que el hecho de que un órgano independiente descarte cualquier difusión en su contra demuestra que las acciones impulsadas por el Ministerio Público han sido parte de una estrategia de criminalización sin sustento.
Añadió que este pronunciamiento no solo tiene un impacto personal, sino también para el país, al marcar límites frente a la persecución política y evidenciar la necesidad de recuperar una justicia independiente. Consultado sobre posibles nuevas acciones en su contra durante los 41 días restantes de la actual gestión, Sandoval indicó que sería “irresponsable” descartar riesgos, pues la experiencia demuestra que el uso del sistema penal con fines políticos puede persistir, aunque cada vez es más evidente cuando estos carecen de base.
Además, sobre el relevo del MP, aseguró que “esperaría que recupere su independencia y vuelva a cumplir su función constitucional: investigar con objetividad, sin presiones ni selectividad, respetando el debido proceso y dejando atrás el uso del derecho penal como herramienta de persecución. Un MP que revise los casos de criminalización, que actúe con profesionalismo frente a la corrupción”.

Una gestión de criminalización
Sandoval no ha sido el único criminalizado. En la gestión actual otros exfiscales anticorrupción están exiliados o han pisado la prisión, y otro como Stuardo Campo, sigue encarcelado sin que se atienda su solicitud de arresto domiciliario.
Consuelo Porras dejará el cargo el próximo 16 de mayo. Actualmente está en curso un proceso para integrar la nómina de seis aspirantes que dirigirán el Ministerio Público, la cual será entregada al presidente Bernardo Arévalo, quien deberá designar a la persona que sustituya a Porras.
Porras ha estado al frente del MP durante ocho años. Su primera designación estuvo a cargo del expresidente Jimmy Morales, mientras que su reelección se dio durante el gobierno de Alejandro Giammattei. Ninguno de ellos enfrenta procesos penales activos, y las denuncias por corrupción han sido desestimadas.
De hecho, la actual fiscal general no parece dispuesta a dejar la institución. Tras no haber logrado una magistratura en la Corte de Constitucionalidad (CC), ahora busca un tercer período. Su expediente continúa entre los perfiles que analiza la Comisión de Postulación. Además, la sociedad civil ha presentado 33 impedimentos para que sean considerados en la evaluación de su candidatura.
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