Familiares de Sarbelio Pérez Jerónimo, manifestaron su angustia y preocupación ante lo que consideran una falta de respuestas y acciones concretas por parte de las instituciones estatales para apoyar la búsqueda del campesino, cuyo paradero se desconoce.
Prensa Comunitaria
Los familiares de Sarbelio Pérez indicaron que salió de su vivienda la madrugada del 17 de agosto junto a otros agricultores que se dirigían hacia el sector conocido como El Copalar, un área que, según comuneros de Santa María Xalapán, municipio de Jalapa, ha sido trabajada y ocupada por integrantes de la comunidad desde hace aproximadamente 20 años.
Actualmente en esta zona hay maquinaria pesada operada por personas ajenas a la comunidad, quienes realizan trabajos para la construcción de un proyecto comercial privado.
La familia de Sarbelio reportó que no tuvo comunicación con él durante el fin de semana (22 y 23 de agosto), al no volver de su jornada de trabajo se alertaron y acudieron a diversas instituciones estatales para que se iniciara la búsqueda, pero no se ha tenido apoyo.
Según los datos proporcionados por sus familiares y conocidos que no se identifican por cuestiones de seguridad, Sarbelio es un agricultor, su actividad económica depende de sus cosechas y forma parte de los comunitarios que luchan para defender sus tierras ante una empresa privada, y aunque es originario de la aldea Los Izotes, actualmente residía en el caserío Sasurutate, Santa María Xalapan, desde hace varios años.
“No tiene problema con nadie, es un comunero muy conocido, su único problema es defender su tierra”, resaltan sus familiares.


Desaparición de Sarbelio Pérez
Hace ocho días, varios medios de comunicación y personas que transitaban por la carretera reportaron detonaciones de arma de fuego en el sector de El Copalar, situación que generó preocupación ante la posibilidad de que se registrara un enfrentamiento armado.
Sus familiares señalan que él salió de madrugada y manifestó que se dirigía hacia El Copalar, por lo que existe preocupación de que pudiera haber ingresado nuevamente al sector, posiblemente junto a otro nuevo grupo de comuneros que habrían decidido entrar a trabajar en el área.
La familia asegura que ya existen denuncias relacionadas con su desaparición, pero manifiesta que, hasta el momento, no ha recibido una respuesta de las instituciones para apoyar de manera efectiva las labores de búsqueda.
“Las denuncias están puestas en las entidades estatales, pero la verdad la justicia no hace nada”, expresó a Prensa Comunitaria, uno de sus hijos preocupado por la desaparición de su padre.
Pese a esto, la Policía Nacional Civil y el Ministerio Público no extendieron ningún documento que respalde la denuncia de la familia, según indicaron.
La familia exige respuesta
Ante la falta de información sobre el paradero de Sarbelio, sus familiares decidieron convocar a medios de comunicación el domingo 23 de agosto para hacer pública su preocupación y solicitar mayor atención de las autoridades.
La angustia aumenta conforme pasan los días sin conocer qué ocurrió con el comunero. La Junta Directiva de Santa María Xalapán han estado a la espera de respuestas e información por parte de las instituciones correspondientes.
Ante la falta de acciones concretas, se prevé que las autoridades comunitarias y representantes de los diferentes cantones analicen esta semana la situación y determinen el camino a seguir para exigir avances en la búsqueda de Sarbelio Pérez Jerónimo.
Mientras tanto, sus familiares continúan esperando respuestas y mantienen la esperanza de obtener información que permita establecer qué ocurrió y, sobre todo, dar con el paradero de Sarbelio.
Antecedentes del conflicto
De acuerdo con reportes publicados por medios de comunicación locales, en abril de este año se registró un desalojo extrajudicial en el sector, donde personas fuertemente armadas habrían retirado de manera violenta a quienes se encontraban trabajando en esos terrenos.
Posteriormente, se desarrolló una mesa técnica convocada por la Gobernación Departamental, luego de una manifestación realizada por comuneros y autoridades ancestrales de Santa María Xalapán del pueblo Xinka.
Según lo expresado por representantes de la comunidad, durante dicha reunión la Comisión Presidencial de Atención a la Conflictividad (COPRECON) informó al supuesto dueño que reclama el área para desarrollar un proyecto comercial privado.
Sin embargo, los comunitarios aseguran que la comunidad indígena tiene los derechos de propiedad ancestral y que cuentan con documentos en el Registro de la Propiedad, relacionados con la Finca 1 de Sashico, Alutate, Tatasirire, Pontezuelas y Arloroma, además de la Finca 3,330, que, según indican, fue adjudicada a la Comunidad Indígena del Pueblo de Jalapa.
Ante la tensión generada y con el propósito de evitar nuevos enfrentamientos, los comuneros que trabajaban estas tierras decidieron retirarse del área dejando que la disputa sobre la propiedad sea resuelta por la vía legal correspondiente.



