El magistrado de la CC cuestionó los retrasos en la tramitación de acciones legales relacionadas con la elección de rector de la USAC y anunció que se apartará de esos expedientes. Sin embargo, su decisión llega después de haber respaldado resoluciones que favorecieron a Walter Mazariegos y que lo mantiene en el cargo.
Por Alexander Valdéz
El magistrado de la Corte de Constitucionalidad (CC), Roberto Molina Barreto, envió un oficio a la presidenta y magistrada, Anabella Morfín, para expresar su inconformidad con las acciones legales en proceso de elección de rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) por lo que se inhibe de conocerlo.
El togado expresa esta inconformidad después de favorecer a Walter Mazariegos en varias acciones legales. Sin embargo, justifica su inconformidad por los retrasos en el traslado, análisis y firma de resoluciones vinculadas a los amparos y apelaciones.
Molina Barreto señaló que, durante varios meses, diversas acciones permanecieron sin ser remitidas oportunamente a los tribunales competentes y denunció que algunas resoluciones aprobadas por mayoría en el pleno sufrieron retrasos de varios días antes de ser firmadas y notificadas. Según expuso, esta situación provocó “incertidumbre jurídica, incrementó la conflictividad dentro de la comunidad universitaria y derivó en cuestionamientos hacia integrantes del máximo tribunal constitucional”.
“Quisiera hacer relación de la sesión llevada a cabo el pasado 25 de mayo del presente año, en la que se resolvieron varias acciones, remitiéndose al menos 10 expedientes a los tribunales de amparo competentes, oportunidad en la que se dio, por primera vez, la postergación de la firma de las resoluciones proferidas, por casi 10 días, lo que se evidencia de los votos razonados emitidos, que fueron firmados hasta el 3 de junio del año en curso, lo que trajo como consecuencia la incrementación de la conflictividad y ataques sistemáticos en contra de algunos Magistrados”, indicó.

Foto Corte de Constitucionalidad
En el oficio, el magistrado también anunció que se inhibirá de conocer cualquier asunto relacionado con la elección y designación del rector de la USAC. Argumentó que la controversia generada alrededor de estos expedientes ha afectado el ejercicio de su independencia y su libertad de criterio. Además, sugirió que otros magistrados evalúen adoptar una medida similar si existen dudas sobre su imparcialidad o si tuvieron algún grado de participación previa en el proceso electoral universitario. Su lugar lo ocuparía Luis Rosales, un magistrado de la misma línea.
“En aras de contribuir con la justicia constitucional, estimo sería muy acertado que otros magistrados tomaran similar decisión, si fuera el caso de encontrarse en duda su imparcialidad, al haber expresado previamente su interés en el asunto o, al extremo, de haber ejercido la profesión de abogado, asesorando o auxiliando a alguno de los grupos en contienda en el decurso del proceso electoral aludido”, señaló.
Sin embargo, la decisión de apartarse ocurre de manera tardía, Molina Barreto participó y firmó resoluciones favorables para Walter Mazariegos y que avalaron ese proceso irregular.
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CC respaldó a Mazariegos
Hace una semana, el pleno de magistrados de la CC emitió una resolución que favoreció a Mazariegos y que, por ahora, garantiza su permanencia al frente de la USAC. Entre los fallos hubo uno clave y fue el que anuló una sentencia que ordenaba repetir el proceso de elección.
Por mayoría, Julia Rivera, Dina Ochoa y Molina Barreto argumentaron que la resolución emitida por el Juzgado Décimo Quinto Civil, que resultaba adversa a Mazariegos, contenía inconsistencias en la tramitación del amparo. Con ese razonamiento, el máximo tribunal constitucional dejó sin efecto temporalmente el fallo favorable a estudiantes y docentes que impugnaron el proceso de elección.
En esa decisión solo las magistradas Anabella Morfín y Astrid Lemus, votaron en contra. Sin embargo, no tuvo peso.
La disputa continúa
La resolución de la CC no pone fin a la disputa por la rectoría de la USAC. Aunque por ahora mantiene a Mazariegos en el cargo, aún existen otras acciones legales pendientes de resolución en distintas instancias judiciales que podrían conocerse en los próximos días y tener un impacto directo en el proceso, cuya legalidad continúa siendo cuestionada por sancarlistas.
A ello se suma la falta de obtención del finiquito por parte de Mazariegos colocar que no lo ha obtenido. Este documento es un requisito indispensable para asumir un nuevo período. Su situación administrativa también podría incidir negativamente para él en la posibilidad de tomar posesión del período para el que fue nuevamente designado.
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