La nueva presidenta de la Corte Suprema de Justicia marca un giro en la correlación de fuerzas en el Organismo Judicial. La dirección en la Comisión de Postulación del Ministerio Público la coloca en el centro de decisiones clave así como su incidencia en la designación de magistraturas constitucionales.
Por Alexander Valdéz
La elección de Claudia Paredes como presidenta del Organismo Judicial reconfiguró la correlación de redes de poder en la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y proyecta sus efectos más allá del pleno. Tras cuatro meses de negociaciones, su designación se concretó con nueve votos del bloque mayoritario y el respaldo adicional del magistrado de oposición, René Girón, consolidando un espacio importante en los procesos clave del sistema de justicia.
Con su llegada a la presidencia, Paredes asumió automáticamente la conducción de la Comisión de Postulación del Ministerio Público, instancia encargada de integrar la nómina de aspirantes que será enviada al presidente Bernardo Arévalo para elegir al sustituto o sustituta de Consuelo Porras. Ese rol la coloca en el centro de una decisión importante que definirá el rumbo de la Fiscalía en los próximos años y abre interrogantes sobre la independencia del proceso.
El viernes pasado se cerró el plazo para la entrega de expedientes, 59 aspirantes presentaron su papelería y entre ellas se incluye la actual fiscal general Consuelo Porras. La presentación del expediente de Porras por medio de una tercera persona provoca tensión al proceso de evaluación de la postuladora.
Paredes tendrá un papel determinante en la evaluación de los expedientes de aspirantes, guiando a los integrantes de la comisión en la selección de los seis candidatos que finalmente serán presentados al Ejecutivo. Esto abre la puerta a que el grupo mayoritario no solo mantenga su hegemonía dentro de la CSJ, sino que también proyecte su poder sobre ese proceso.
“Como presidenta de la comisión asumo con responsabilidad la elección del fiscal general. Daremos continuidad a las fases establecidas, reitero que la comisión actuará con independencia e imparcialidad. Cada expediente será analizado con el rigor que merece, valorando la honorabilidad, capacidad, idoneidad y trayectoria de quienes aplican a este puesto”, dijo Paredes este lunes al momento de iniciar la reunión de la postuladora que debe empezar la evaluación de los expedientes.
Fuentes internas de la CSJ colocan a la magistrada como una actora que tiene vínculos con Gustavo Alejos, el magistrado Nester Vásquez, el abogado Armando Ajín y diputados como Allan Rodríguez y Felipe Alejos, que respaldaron su reelección en la Corte Suprema de Justicia desde el Congreso de la República. Esa red de apoyos explica la cohesión del bloque mayoritario que impulsó su nombramiento y anticipa la incidencia que podría tener en las próximas designaciones.
Correlación de fuerzas en Postuladora MP
La Comisión de Postulación, que evaluará los expedientes, está integrada por 15 personas: 12 decanos de las facultades de Derecho de las universidades del país, el presidente del Organismo Judicial, la presidenta del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (CANG) y la presidenta del Tribunal de Honor de esa institución. Cada uno de estas personas tendrá voz y voto en la toma de decisiones clave del proceso, desde la definición de criterios de evaluación hasta la conformación final de la nómina.
La Ley de Comisiones de Postulación dice que se deberá de entregar al presidente de la República una nómina de seis candidaturas, que será ordenada según la ponderación obtenida en la tabla de gradación, de forma descendente y deberá ser entregada 15 días antes del vencimiento del plazo de quien ejerza el cargo y deba entregarlo. El 16 de mayo concluye el período de Porras.
Carmen Aída Ibarra, directora del Movimiento Pro Justicia, dice que aún es muy pronto para identificar la incidencia que tendría Paredes, pero añade que la correlación de fuerzas dentro de la Comisión de Postulación refleja un equilibrio delicado entre distintos grupos con intereses definidos, donde la presidenta tiene un voto que por sí solo no altera significativamente las decisiones. Según su criterio, los bloques ya están perfilados: un grupo conservador con posturas antidemocráticas, y otro democrático y algunos decanos sin alineación fija que pueden inclinarse según influencias externas o institucionales.
Ibarra enfatiza que, aunque algunos miembros parezcan independientes, la historia de sus vínculos familiares, académicos o políticos puede determinar a qué grupo terminan sumándose, afectando así la dinámica de las decisiones dentro de la Comisión y, por extensión, en la selección de candidatos para el Ministerio Público.
Asimismo, Ibarra subraya que la presidenta de la Comisión podría nutrir al grupo conservador, aunque no de manera automática, y que su influencia dependerá de la capacidad de este bloque para reunir los votos necesarios en decisiones de mayoría calificada. Esto significa que, en la práctica, la fuerza del grupo democrático y la alineación estratégica de los decanos “volando” son factores decisivos para la correlación de fuerzas en el MP.
¿Un apoyo para Porras?
Además, Paredes será una figura determinante en la elección de la magistratura titular y suplente que representarán al Organismo Judicial ante la Corte de Constitucionalidad (CC), proceso que actualmente se encuentra en fase de recepción de expedientes. La combinación de estos factores configura un escenario en el que el grupo mayoritario concentra influencia en la Postuladora del MP, la elección de la CC y en los juzgados, redefiniendo el mapa de poder en ese organismo de Estado.
“Ella no apoyará a la señora”, indicó una fuente que habló con Prensa Comunitaria bajo anonimato, a quien se le consultó sobre si la designación de Paredes puede ser una oportunidad para Porras en la Corte de Constitucionalidad, después de fracasar en la elección por el Consejo Superior Universitario (CS), donde incluso Walter Mazariegos no la apoyó.
Por otro lado, otra fuente interna del OJ consultada dijo que con la elección de Paredes ve con altas posibilidades a personajes como Héctor Hugo Pérez Aguilera, Dina Ochoa y Nester Vásquez, que quieren reelegirse en la máxima corte del país.
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Para la elección de la CC, en el papel la magistrada Paredes en la Corte Suprema de Justicia consolida al grupo mayoritario que ha concentrado el poder dentro del pleno. Este bloque, compuesto por nueve magistrados, incluida Flor García Villatoro, que originalmente se identificaba con la oposición pero terminó alineándose con la mayoría, ha marcado la pauta en decisiones clave, desde la creación de nuevas Salas de Apelaciones hasta la designación de magistrados sin consultar al Congreso. La elección de Paredes refuerza la cantidad de votos y también el control sobre la dirección estratégica de la Corte.
Actualmente, el pleno se encuentra dividido en el grupo mayoritario, con nueve votos; y el minoritario, con cuatro; que ha buscado mantener una oposición interna. Esta correlación de fuerzas es significativa para la designación de magistrados titular y suplente de la Corte de Constitucionalidad que requiere de siete votos. Con este margen, el bloque mayoritario encabezado por Paredes podría imponer decidir en la integración de la máxima corte.
- Grupo Mayoritario: Claudia Lucrecia Paredes Castañeda, Gustavo Adolfo Morales Duarte, Jenny Noemy Alvarado Teni, Igmaín Galicia Pimentel, Carlos Ramiro Contreras Valenzuela, Flor de María García Villatoro, Clemen Vanessa Juárez Midence, Teodulo Ildefonso Cifuentes Maldonado y Luis Mauricio Corado Campos.
2. Grupo minoritario: Estuardo Adolfo Cárdenas, Flor de María Gálvez Barrios, Carlos Rodimiro Lucero Paz y René Guillermo Girón Palacios (no siempre vota en bloque).



