La “corrida del Niño Dios” en Nebaj y la oposición del párroco local 

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Créditos: Prensa Comunitaria

Las cofradías son una forma ancestral de organización del pueblo Maya Ixil, en Nebaj cuatro cofradías mantienen sus prácticas, pero el párroco de la iglesia católica se niega a que el pueblo Ixil mantenga sus tradiciones y costumbres. Piden a las autoridades de la iglesia católica que remuevan al párroco local por fracturar la paz social en el municipio entre feligreses y la cofradía. 

Por Prensa Comunitaria 

El 26 de diciembre, como cada año, se realizó la tradicional “corrida del Niño Dios” en el municipio de Nebaj, uno de los municipios Ixil del departamento de Quiché a unos 226 kilómetros de la ciudad de Guatemala.

Los cofrades, quienes son los responsables de la Cofradía del Rosario, se preparan nueve días antes para esta procesión, que inicia a las 6 de la mañana y se extiende hasta altas horas de la noche. Acompañada por la música de tambores y la chirimía, la imagen del Niño Jesús recorre las calles de Nebaj, preservando no solo una devoción religiosa, sino también la cultura y las prácticas ancestrales del pueblo Ixil a través de sus cofrades.

A pesar del sincretismo con la fe católica, los Ixil han mantenido vivas sus normas y tradiciones prehispánicas mediante estas y otras celebraciones. Sin embargo, en los últimos años, la influencia de la iglesia católica ha evolucionado, debilitando el rol de las cofradías: de las 12 que existían antiguamente, solo quedan cuatro.

Este 2025, la tensión ha escalado. Las cuatro cofradías restantes libran una lucha abierta con el párroco de la parroquia de Santa María en Nebaj, Juan de Jesús Nájera Reyes, quien rechaza ciertas prácticas Ixil ancestrales que exigen preservar. Como resultado, han sido acusadas por el consejo parroquial y las juntas directivas de comunidades de manipulación, orquestada por la misma autoridad eclesiástica.

El tercer cofrade de la Cofradía del Rosario expresó que los cofrades ejercen un rol de servicio que mantiene una jerarquía desde la cosmovisión Maya y mencionó lo siguiente a Prensa Comunitaria: 

“Es lamentable lo que está pasando y nadie se dé cuenta porque los fieles católicos religiosos muestran tener “la razón” y tachan a las cofradías como mundanos, con actividades impuestas, por lo que hacemos un llamado a la Nunciatura Apostólica y a los organismos de Derechos Humanos ante la gestión del actual párroco de Nebaj. Su actitud, marcada por una agresión pasiva y el desprestigio sistemático hacia las cofradías del pueblo Ixil, está fracturando la paz social”. 

Según el tercer cofrade, es alarmante que un representante de la iglesia desprecie la identidad local calificando sus tradiciones de “prácticas impuestas”, manipule a sectores de la feligresía para generar confrontación directa contra los cofrades y autoridades ancestrales e imponga su voluntad personal por encima del respeto a la cosmovisión de un pueblo originario.

​“Exigimos la intervención de las autoridades eclesiásticas para remover al párroco y restaurar el respeto a la herencia cultural de Nebaj. No se puede construir fe sobre la base del conflicto y el etnocentrismo” manifestó. 

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