Créditos: Prensa Comunitaria
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Este sería el segundo asesinato de una persona que se opuso a la operación de mineras en Livingston, Izabal. Víctor Manuel Colindres fue un defensor del territorio quien participó en las protestas de 2025 contra las operaciones mineras en la Sierra Santa Cruz. Fue asesinado el 14 de diciembre.

Por Juan Bautista Xol

“Era una buena persona, algún día Dios va a resolver lo que le hicieron” expresaron familiares del defensor del territorio y el medio ambiente, Víctor Manuel Colindres, de la comunidad San Antonio Sejá, Livingston, Izabal.

Según los familiares, Colindres fue asesinado la mañana del 14 de diciembre en una tienda de consumo diario ubicada en esa comunidad. Aunque los vecinos de la localidad escucharon las detonaciones de arma de fuego no lograron identificar a los sujetos responsables de este hecho.

Colindres participó activamente en las jornadas de protestas desde enero a junio de este año, donde 54 comunidades exigieron al gobierno anular las 10 licencias ambientales otorgadas a las mineras Río Nickel S.A., subsidiaria de la canadiense Central American Nickel (CAN) y Producciones del Atlántico. Aducían que sus operaciones amenazaban la biodiversidad de la Sierra Santa Cruz ubicada en Livingston y El Estor, Izabal y sus fuentes de agua. 

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Los pobladores protestaron porque existen varios nacimientos de agua que abastecen a las comunidades Q’eqchi’, mestizas y garífunas que viven alrededor de dicha área de protección especial. 

También temían la amenaza sobre el lago de Izabal que ha sido contaminado por la empresa Compañía Guatemalteca de Níquel (CGN PRONICO) que opera ilegalmente en El Estor y consideraban que la activación de nuevas licencias mineras podría contaminar los recursos naturales que aún lo protegen.

El asesinato del defensor ha generado temor en su familia por lo que decidieron resguardar sus identidades ante cualquier represalia ya que indican que no tienen problemas con ninguna persona, aunque señalaron que el hecho pudo haber sido por la participación de Colindres en las protestas, refiriéndose a la toma de la carretera sobre la ruta principal en la comunidad San Antonio Sejá en Livingston.

“No tenemos problemas con nadie, ni él le gustaba buscar problemas, era un trabajador y muy amigable con las personas, todo por defender los recursos naturales” indicaron sus familiares.

Piden seguridad al gobierno

Sus compañeros de lucha también manifestaron su preocupación y piden al gobierno brindar seguridad necesaria para la comunidad para que ninguna otra persona sea asesinada.

Añadieron que sus luchas eran simplemente para garantizar la vida de las personas, de la flora y fauna que se resguardan en la Sierra Santa Cruz y que sus únicos delitos fueron hacer que se cancelen 10 licencias de exploración y explotación minera en el municipio.

Pobladores de Livingston, Izabal, participan en una protesta en mayo de 2025. Foto Juan Bautista Xol

“Nuestro delito fue lograr que se cancelaran las 10 licencias de exploración y explotación minera, los dueños pueden estar enojados porque posiblemente hayan pagado mucho dinero y ahora nos quieren quitar la vida a todos” manifestaron.

El 31 de julio de 2025, el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN) informó a los representantes de las comunidades que las licencias fueron canceladas. Se evidenciaron diversas anomalías en la autorización de dichos permisos ambientales. 

Prensa Comunitaria busco el reporte policial sobre el caso de Colindres sin embargo, tras varias llamadas a la Subestación policial de la localidad las autoridades no respondieron.

Los demás defensores del medio ambiente agregaron que después de la cancelación de las licencias mineras han permanecido precavidos. 

Con el crimen contra Colindres suman dos asesinatos de defensores que participaron en las protestas, el primero fue Misael Mata originario de la comunidad Las Flores quien fue asesinado en el mes de mayo de este año.

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