María Florinda Ríos, maya Mam asesinada en EE.UU., fue enterrada en su tierra natal, Cabricán

COMPARTE

Créditos: Lucero Sapalú

El sepelio de María Florinda, Maya Mam originaria de Cabricán asesinada en Estados Unidos, inició con un recorrido de casi tres kilómetros desde su casa hasta el cementerio en el que fue sepultada. Fue enterrada en medio del llanto y el dolor de muchas personas.

Por Lucero Sapalú

Cientos de personas con flores blancas y playeras con el rostro de María Florinda Ríos Pérez, la mujer maya Mam que fue asesinada de un disparo en Estados Unidos, esperaban la salida del ataúd desde su casa, ubicada en la aldea Buena Vista, hacia el cementerio de Xacaná Chiquito del municipio de Cabricán, Quetzaltenango a unos 4,214 kilometros de distancia de la ciudad de Indiana en dónde ella vivia.

Vecinos, amigos y miembros de la iglesia Príncipe de Paz del caserío La Libertad, a donde asistían los parientes de la víctima, acompañaron a la familia durante el funeral de Ríos Pérez.

Una bandera de Estados Unidos junto a la de Guatemala adornaban el féretro de María Florinda. Alrededor del mismo, visitantes y familiares dejaban flores blancas luego de expresar el pésame a la madre de la víctima, Vilma Pérez. 

María Florinda fue asesinada el 5 de noviembre en Whitestone, Indianápolis, Estados Unidos mientras llegaba a una casa a donde iba a realizar un servicio de limpieza, pues junto a su esposo se dedicaban a ese trabajo tras migrar de Guatemala.

La mujer migró desde la aldea Buena Vista, a 250 kilómetros de la capital guatemalteca, a Estados Unidos en 2023. Viajó junto a sus hijas de 17, 10 y 7 años, el 11 de noviembre de aquel año.

La mujer dejó a sus tres hijas en la orfandad y a un bebé que el 16 de noviembre cumplió un año de haber nacido. Incluso, María Florinda organizó los preparativos de la fiesta de acción de gracias por el primer año de su hijo. Según su esposo, Mauricio Velásquez, que reside en Estados Unidos, iba a hacer una gran fiesta que fue empañada por el homicidio, pero se celebró en memoria de ella.

Sin embargo, Zaida, la hija mayor de María Florinda, envió una carta desde Indiana de despedida a su mamá y un ramo de flores para darle el último adiós.

La solidaridad del pueblo Mam

Previo a encaminarse hacia el cementerio de Xacaná Chiquito en Cabricán, los vecinos elevaron sus oraciones y plegarias por el consuelo de los familiares y el descanso eterno de María Florinda. 

En esta comunidad maya Mam del área norte de Quetzaltenango los caracteriza la unidad durante los tiempos de dolor y luto. De hecho, un grupo de miembros de su iglesia comenzaron a cocinar estofado para los vecinos y visitantes desde la madrugada.

Las mujeres improvisaron detrás de la casa de la familia una cocina provisional donde juntaron fuego para cocinar arroz y estofado de res. Elaboraron tamalitospara acompañar la comida que repartieron con café para las personas participantes. 

Al finalizar el entierro, la madre de la víctima, Vilma Pérez, en medio del dolor, agradeció a los asistentes haberla acompañado a dar el último adiós de su hija, quien durante muchos años fue “su bastión, su apoyo incondicional”.

En su idioma natal, el Mam, se dirigió a los asistentes expresando su dolor por la muerte de su hija. También dirigió palabras de fortaleza al esposo de su hija.“A Mauricio: ánimo” expresó.

Entre llanto y dolor, otros familiares como Vilma Ríos tomaron el micrófono para dirigirse a la población que los acompañaba, para agradecerle y decirle adiós a María Florinda. “Recuerdo los días que te cargaba, eras una niña muy linda, una buena persona, no merecías esto”, expresó mientras se le quebraba la voz. 

Un calvario para traer el cuerpo

Desde el momento del asesinato de María Florinda, los familiares explicaron que inició una especie de calvario para ellos, ya que iniciaron los trámites para traerla a su tierra natal. Los 20 días de espera para la familia se volvieron largos y tediosos.

Muestra de ello son los dos días que los familiares, incluyendo a su mamá, Vilma Pérez, y otras 15 personas esperaron en el aeropuerto internacional La Aurora para poder recibir su cuerpo y poder trasladarlo a Quetzaltenango.

Un primo de la víctima aseguró que no iban preparados para esperar dos días, pues el vuelo que traía el cuerpo de María Florida debía arribar a las 9:30 horas del sábado 22 de noviembre al aeropuerto. Sin embargo, no fue posible por atrasos. Finalmente, en horas de la mañana del domingo 23 de noviembre arribó el cuerpo. 

Aunado al atraso del vuelo, los trámites para la entrega del cuerpo se alargaron y fue hasta las 11:30 horas que la caravana que acompañaba a los familiares inició su recorrido hacía Cabricán.

Aproximadamente a las 9:30 horas el cuerpo llegó a su vivienda de dos niveles que construyó la familia con el envío de sus remesas. Fueron diez horas de camino, al llegar al territorio cercano a su casa, por el área norte de Quetzaltenango, algunas personas salieron a observar la caravana e intentar darle el pésame a la familia. 

Asimismo, un grupo de vecinos esperaba a María Florinda y sus familiares en el municipio de Sibilia para acompañarla durante su recorrido hasta la comunidad de Buena Vista. El cuerpo de la víctima estuvo en su casa, un día y una noche más, luego fue enterrada.

COMPARTE

Ahorita