Entre música, comida y flores recuerdan a los difuntos

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Créditos: Prensa Comunitaria

Las familias guatemaltecas acudieron este 1 y 2 de noviembre a los cementerios a colocar flores y coronas para recordar con cariño y devoción a sus seres queridos. Música, barriletes y las comidas tradicionales de la época complementaron el ambiente que invita a recordar a personas queridas que dejaron este mundo.

Por Prensa Comunitaria 

Honrar la memoria y los recuerdos de los abuelos y abuelas, de quienes trascendieron, es parte de una tradición que combina elementos prehispánicos y cristianos que llevan olor a flores, dulce, canela y especias. 

Este 1 y 2 de noviembre los cementerios de los territorios y de la ciudad de Guatemala se llenaron de colores, flores, música y comida. Las familias guatemaltecas acudieron desde el 31 de octubre a limpiar y decorar las tumbas de sus seres queridos, recordando con amor a quienes ya no se encuentran en esta dimensión. 

En El Estor, Izabal, Pedro Rax acudió con su hijo y su nieto a limpiar y decorar la tumba de su esposa. “Celebramos el día de nuestros difuntos que se encuentran descansando en este lugar porque es un día especial”, expresa. 

Para él fue una alegría ver a las demás personas limpiando las tumbas y visitando a sus familiares fallecidos. “Ellos se encuentran descansando mientras nosotros aún estamos experimentando y viviendo cosas en esta vida” indicó.

El 2 de noviembre, la música de marimba alegra el cementerio. Rosaura Ramos es una de las personas que llegó para visitar la tumba de sus suegros y otros familiares. A pesar de sentir tristeza también la invaden sentimientos de alegría. “Es un poco triste y a la vez alegre, porque ellos ya partieron de este mundo, todos vamos a pasar lo mismo”, advirtió. 

FPedro Rax limpiando la tumba donde yacen los restos de su esposa en El Estor, Izabal.

En el territorio Xinka los hogares se llenaron de sabor. Es tradición que el 1 y 2 de noviembre las mujeres preparen los jocotes y ayotes en dulce para lugar compartir con la familia, vecinos, amigos y los canchuleros, un grupo de jóvenes que baila por las calles y los cementerios recibiendo el canchul, una ofrenda para las ánimas cargada de afecto y espiritualidad. 

El Chuwkib, una tradición mopán 

La comunidad Mopán radicada en Poptún, realizó por segundo año consecutivo un homenaje conmemorativo a los santos y difuntos, este 1 y 2 de noviembre, que en idioma maya mopán significa Chuwkib’. La actividad se realizó en la calle Mopán, en el barrio Las Plantas, Poptún.

Gastronomía mopán forma parte de las festividades en Poptún. Foto Darío Melgar Choc 

En esta fecha se da a conocer la gastronomía Mopán como la conserva de ayotes y güisquil, el ch’uuk waj (tortilla dulce), el bollo mopán ceremonial, el tamal mopán, entre otros. Además, presentan los bordados mopanes.

Sandra Yat Cajbon, una de las personas que organiza la actividad, indicó que para el pueblo mopán preparar un altar significa mucho, ya que hay un vínculo espiritual con la persona que ya descansa.

Flores y música para celebrar a los muertos 

El 1 de noviembre en Totonicapán la lluvia no disuadió a las familias que a pesar del frío acudieron con flores y coronas para adornar los panteones. 

Con música, las personas recordaron a sus seres queridos. La banda “Santísima Trinidad de María” de Totonicapán, ofreció sus servicios en el cementerio general. El 2 de noviembre el ambiente seguía siendo de devoción. Algunos niños aprovecharon para volar sus barriletes. 

En Salcajá, Quetzaltenango, las familias participaron en un recorrido con calaveras y pedida de candelas para las ánimas. Los vecinos pasaron por el barrio El Carmen rumbo al cementerio general donde dejaron las calaveras decoradas con velitas.

En el cementerio La Verbena las familias visitan a sus seres queridos, muchos fallecieron de Covid-19. Foto Prensa Comunitaria

En Sumpango, Sacatepéquez, los tradicionales barriletes gigantes llenaron el cielo de colorido. Es una de las tradiciones más conocidas del país que todos los años atrae a miles de visitantes. 

En la ciudad de Guatemala la celebración del 1 y 2 de noviembre también se llenó de música. En el cementerio La Verbena, zona 7, mariachis tocaban melodías para las y los visitantes. 

En Guatemala, es común que las familias lleven comida al cementerio. Foto Juan Bautista Xol 

Entre ellas estaba Mayra Culajay quien llegó a visitar la tumba de su hermana Elena quien falleció en la cuarta ola de Covid-19, en 2020. Elena tenía una nena de cinco meses quien quedó huérfana contó Culajay. “Nunca la hemos olvidado, siempre la recordemos, así como hoy le traemos sus florecitas y la adornamos” indicó. 

Este cementerio alberga a personas que fallecieron por Covid-19 en la pandemia. En el cementerio general de la zona 3, Mariela Aquino llegó por segundo año a visitar a su madre. Para ella, el Día de los Santos representa una mezcla de sentimientos. 

“Es una actividad tradicional en Guatemala, son momentos en parte felices, en parte triste, porque venimos a recordar a nuestros seres queridos”, expresó Aquino. 

A pesar de los sentimientos encontrados, las familias perciben estas fechas como especiales porque es uno de los pocos días en los que pueden visitar a sus familiares y recordarlos con cariño, mientras adornan sus tumbas o elevan una oración. 

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