noviembre 27, 2025

Alcalde y algunos concejales intentaron bloquear construcción de un puente en Ixcán

Pobladores de varias comunidades de la microrregión 7 del municipio de Ixcán, Quiché, temen que la construcción de un puente vehicular valuado en Q5 millones —financiado con fondos del Consejo Departamental de Desarrollo (CODEDE)— quede inconclusa por la injerencia de algunas autoridades municipales. Hasta el pasado 18 de noviembre, la empresa encargada del proyecto no había recibido el pago por los trabajos realizados, y tanto el alcalde municipal como dos integrantes del concejo habrían intentado frenar la obra. Por Joel Pérez En Ixcán, Quiché, al

Las rutas podridas de la corrupción

El asfalto no se había terminado de colocar pero los deportistas atravesaron la pista. Sin saberlo, estaban en una carretera que, entre la vegetación abundante, se había podrido por la corrupción. Lo que parecía un enorme proyecto era, en realidad, el escenario de un engaño bien calculado con cifras infladas, estudios ignorados y contratos manipulados. Esta es la cuarta parte de la investigación El mecanismo, que relata cómo se perdieron otros Q313.52 millones (US$40.82 millones) durante el gobierno de Alejandro Giammattei. Por Cristian García —¡Vamos!

Mazariegos blinda su reelección y busca concentrar su poder de sanción en la USAC

La Universidad de San Carlos enfrenta un nuevo golpe a su autonomía y a la libertad académica. El rector impuesto, Walter Mazariegos, logró que el Consejo Superior Universitario aprobara una reforma al RECUPA que no solo redefine la carrera docente para subsanar los requisitos que él mismo incumplió en 2022, sino que además concentra en el CSU el poder de sancionar a cualquier docente sin procesos claros ni garantías mínimas. Por Prensa Comunitaria Una vez más, Walter Mazariegos logró reformar uno de los reglamentos internos

Un crimen de magia

Por Dante Liano Casi siempre, es decir, cuando podía, el comisario don Alberto Paniagua del Castillo se extendía en el fatigado diván del comisariato y dormía una escasa siesta. Cuando mucho, reposaba quince minutos; si no, diez; al menos, cinco. Era un paréntesis necesario del cual regresaba fresco y despierto, sin el sopor de las primeras horas de la tarde. Lo sabía muy bien: apenas cerraba los párpados caía en una especie de abismo, una espiral en donde su cuerpo se sumergía como una piedra