El Alcalde Municipal de Santa Cruz del Quiché, ha impulsado un programa haciendo entrega de un quintal de maíz para algunas familias en las comunidades y zonas urbanas, este programa se realiza a través de los órganos directivos de los Consejos de Desarrollo Urbano y Rural – COCODE- aparentemente para mitigar la hambruna que se está agudizando aún más por el  Covid-19.

Las comunidades por este medio denuncian lo que realmente está pasando en varios lugares a manera de ejemplo: lo que sucedió en el Cantón Xesic II, antes de entregar el maíz le hicieron firmar al COCODE que recibirían la comunidad 275, quintales de maíz, a la hora de entrega por uno de los concejales de la municipalidad sólo fueron 78, quintales de maíz amarillo que es mas barato, contrasta con el acuerdo original que sería maíz blanco, además todos los quintales les faltaba entre 5 a diez libras,  ¿dónde quedaron los 197, quintales o quien se aprovecho de esto? sino no se esclarece es ya un acto de corrupción y acción de engaño al COCODE que debe ser investigado.

La corrupción está haciendo mucho daño al pueblo quichelense, ya que los COCODES o líderes allegados al Alcalde Municipal, son los encargados en decidir  a quien si y a quien no puede recibir la ayuda, esto ha generado inconformidad y división en la población en estos tiempos de calamidad y hambruna.

Otro caso concreto, en el Cantón de Xatinap Primero, generó descontento en miembros de la Alcaldía Comunitaria y COCODE’s  ya que no fueron informados de la entrega de maíz para algunas familias realizado por personas afines al Alcalde actual José Francisco Pérez Reyes y  cuando las autoridades comunitarias pidieron explicación  recibieron amenazas.

Las acciones del Alcalde Municipal, genera divisionismo, abuso de poder,  politizando la entrega de maíz, incumpliendo su función al servicio de todo el municipio que por le ley le obliga administrar los fondos con toda transparencia y además en la entrega del maíz se ha visto actitudes prepotentes, excluyentes y racistas hacia las comunidades principalmente hacia las mujeres.

Esta denuncia lo hacemos desde las comunidades ante la sociedad en general y a la Procuraduría de los Derechos Humanos –PDH, para que la corrupción no nos quite el derecho a la alimentación, la paz en las comunidades y garantizar la seguridad e integridad, ya que los corruptos con tal de alcanzar sus pretensiones se vuelven violentos en contra de los denunciantes. Como sociedades y como comunidades debemos estrechar esfuerzos en denunciar esta situación que se ha extendido en diferentes niveles del Estado, la corrupción es peor que la misma Pandemia. La única alternativa que tenemos es romper el silencio y unificar esfuerzos organizativos para acabar con este flagelo.
Iximulew (Guatemala)
Keb´ Tz´ikin 28 de mayo 2020.

 
     

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