Botines de guerra humanos, otra hazaña del glorioso Ejército de Guatemala

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Créditos: dos erres nota

Texto y fotografías David Toro

Esta semana en el Tribunal “C” de mayor riesgo, presidido por el juez Elvis Hernández, ha iniciado el juicio contra el exkaibil Santos López Alonso, de 66 años, que en 1982 participó en la masacre de al menos 199 personas en el parcelamiento “Las Dos Erres” en La Libertad, Petén. Pero el caso de López Alonso es particular. No sólo fue parte de los asesinatos, además tomó como botín al niño Ramiro Osorio. El niño fue sometido desde los siete años a tratos inhumanos y fue inscrito como hijo de Santos López ante las autoridades.

La masacre no tenía sentido

El fiscal Erick De León, quien lleva bajo su cargo la investigación del caso, aseguró que la comunidad Las Dos Erres no tenía afinidad por ningún bando en guerra, simplemente estaba en medio del campo. Por tanto, la masacre perpetuada el 6 de diciembre del 82 no tenia razón de ser.

“El parcelamiento Dos Erres ya no existe”

El abogado Edgar Pérez querellante de algunos de los sobrevivientes y familiares de las víctimas de la masacre, aseguró que “Las Dos Erres”, era una comunidad con alto crecimiento económico y con una vasta actividad agrícola, pero fue exterminada con esta masacre.

En el juicio aún se espera que se presenten diversos testimonios y peritajes contra Santos López. Entre los testimonios esperados se encuentra el de Ramiro Osorio, el entonces niño secuestrado por López Alonso y usado como sirviente a partir de su cautiverio.

 

Autoría y edición

Periodista y fotógrafo en Prensa Comunitaria

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