
Giammattei se parapeta ante la crisis ¿Le queda oxígeno?
Por Regina Pérez El presidente Alejandro Giammattei aún respira. Si se le mide por su popularidad -menor al 20% según algunas encuestas- o el escaso apoyo internacional, bien podría hablarse del mandatario guatemalteco como un cadáver político. Pero no. Parapetado en el sistema institucional de protección de élites en que él, sus antecesores y sus socios han convertido al Estado de Guatemala, Giammattei aún respira. El 23 de julio, cuando la fiscal general Consuelo Porras, aliada de Giammattei, anunció la decisión de remover a Juan










