¡No alcanza la indignación!

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Créditos: Prensa Comunitaria

Por Miguel Ángel Sandoval

En Nebaj, Quiché, una veintena de policías, con escudos, gases, y fuerza innecesaria, desalojaron a una anciana. Eso fue hoy y el video circula en las redes de manera profusa. Es la indignación absoluta. Para un pueblo como Nebaj, es una escena que recuerda los peores días de la guerra sucia en contra del pueblo guatemalteco. La única diferencia es que hoy no hubo balas, ni muertos, pero la violencia se pudo ver que es la misma. 

Al momento de escribir estas notas de la indignación, ya circula un corrido, que alguien realizó al ver lo ocurrido en Nebaj, y ello dice mucho: es la voz popular que condena el hecho. Es la indignación que se acumula. Es el llamado a reaccionar como pueblo, como sociedad, como fuerzas sociales organizadas, como sectores políticos que se alistan a la campaña electoral. Pero no se puede hacer campaña sin tener en mente a Juana Santiago. Es la expresión mayor de la injusticia, del racismo, de la democracia de mierda que tenemos, del fracaso de los acuerdos de paz. Es un llamado a la indignación.

Si el desalojo de Juana Santiago, de 77 años, no nos hace reaccionar, pues me temo que no hay nada que pueda sacarnos del letargo social en que nos encontramos. Puede subir el precio del transporte, o los precios de la gasolina, de toda la canasta básica, de la ocupación de la Universidad de San Carlos, de la perversión de las cortes de justicia, de la brutal inacción de jueces y todas las instancias de justicia, pero sin reacción social, sin indignación ciudadana, pues toca aguantar. Así estamos ahora.

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