Los cultivos de milpa en aproximadamente 10 manzanas de terreno quedaron bajo el lodo y el agua en las comunidades Río Zarco y el Sauce, El Estor, Izabal. El daño afecta a la comunidad que ha sido afectada por inundaciones tras las constantes lluvias en el lugar.
Por: Juan Bautista Xol
Los agricultores que siembran en la parte baja del territorio Q’eqchi’ de El Estor, Izabal, lamentan la destrucción de sus cultivos de maíz tras la inundación que sufrió su comunidad el pasado 8 de julio.
Esa tarde, tras intensas lluvias, unas 30 familias que se dedican a la agricultura en el lugar conocido como Río Zarco y Sauce, se quedaron sin sus cultivos en esta segunda temporada de cosecha. Las constantes lluvias que ingresaron en el territorio dejaron inundadas las extensiones de milpa.
En El Estor, las familias acostumbran cultivar dos veces al año, uno en verano y el otro durante la temporada de invierno, pero también existen otras comunidades que solo cultivan una vez debido a que la segunda temporada los cultivos resultan dañados por derrumbes.
“La lluvia comenzó desde las dos de la tarde del ocho de julio. Normalmente nosotros los agricultores esperamos la temporada de lluvia desde las primeras semanas de mayo para que remoje la tierra y poder sembrar, pero esta no llegó. Cuando comenzó la lluvia el ocho, nos alegramos porque favorecería nuestra milpa, pero no pensamos que en la noche iba a empeorar la situación”, manifestó Raúl Coc lamentando que su milpa quedara debajo del lodo.
Pérdidas monetarias para las familias
Raúl explicó que cuando esto sucede, hace que se empeore la economía de las comunidades, agricultores o familias que dependen de la producción agrícola.
La preocupación de Raúl es que, cada vez que cultiva debe de alquilar 16 cuerdas de tierra (una manzana) que equivalen a Q700.00, más los cuidados que sus cultivos necesitan, y perderlas significa para él y su familia una mala inversión.
La inundación que ocasionó daño a los cultivos de los agricultores de El Estor, tuvo impacto esa misma noche del ocho de julio en cinco municipios de Izabal y en varios municipios de Alta Verapaz, donde la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastre (CONRED), registró inundaciones de viviendas, tramos de carreteras bloqueadas por árboles caídos y cultivos de maíz dañados.
Estas situaciones que provocan los fenómenos naturales inesperadas en las poblaciones indígenas, enfrenta a las familias a la realidad de la economía en el país. Muchos de los pobladores migran temporalmente a otros municipios en busca de trabajo para cubrir los gastos de sus hogares mientras esperan un nuevo año más para poder cultivar en la temporada de verano.
Coc, recalcó que para cultivar la tierra en la parte baja se debe de llevar un proceso de inversión en la compra de sustancias químicas que ayude la producción de sus cultivos, debido a que la tierra ya no produce como en años anteriores.
Las comunidades de la parte alta al norte de la cabecera, mantienen una lucha en la defensa del territorio por la contaminación minera y la expansión de palmas africanas que ocasionan daños a la tierra limitando así la buena producción en la agricultura.

Las milpas han quedado destruidas por la inundación; sin embargo, las familias luchan por rescatar los cultivos.
Mujeres en el Sauce se quedaron sin cosecha
Las mujeres de la comunidad el Sauce, también indicaron que, debido al daño ocasionado a sus cultivos, no podrán tener cosechas en esta segunda temporada del año, y aunque aseguran que la primera cosecha les fue regular aun así vendieron sus productos para cubrir otros gastos familiares, en especial para la educación de sus hijos.
Se calcula que 10 manzanas de milpa fueron afectadas por la lluvia, aunque algunas familias intentan rescatar buscando salidas del agua, sus demás compañeras indicaron que los cultivos no podrán dar cosecha.
“Lo que cultivamos solo es para nuestra comida, vendemos un poco para nuestros gastos de emergencias y para lo que necesitan nuestros hijos que están en básico y magisterio”, indicaron las mujeres en idioma Q’eqchi’.
El costo del maíz en el mercado municipal es de Q2 la libra, lo que significa que para comprar un quintal tendrán que contar con Q200, y aunque las instituciones de emergencias ya atendieron las necesidades, aun así, los pobladores esperan que el producto en los mercados no suba de precio.
El fenómeno de El Niño está provocando sequías e inundaciones. Por lo que en algunos territorios, como el nororiente de Guatemala ha incrementado la actividad pluvial impactando en los cultivos de pequeños agricultores.
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH) señala que durante esta semana y la siguiente se prevé un clima nublado en Izabal, Alta Verapaz y la Franja Transversal del Norte. Mientras las familias esperan rescatar parte de sus cultivos.



