El Organismo Ejecutivo mantendrá el estado de prevención en seis departamentos por un periodo de 15 días, en respuesta a riesgos para la seguridad pública. La disposición, oficializada este jueves, habilita medidas para contener posibles hechos de violencia y reforzar el control territorial en el país.
Por Alexander Valdéz
El presidente Bernardo Arévalo publica en el Diario de Centroamérica el decreto de estado de prevención en seis departamentos del país como parte de una estrategia para atender riesgos a la seguridad y el orden público. La medida fue aprobada en Consejo de Ministros y publicada en el diario oficial este jueves.
El estado de prevención tendrá una duración de 15 días y se aplicará en Guatemala, Petén, Escuintla, Izabal, San Marcos y Huehuetenango. Durante este periodo, el Ejecutivo podrá implementar acciones excepcionales orientadas a contener situaciones que alteren el orden.
De acuerdo con el decreto, la decisión responde a la necesidad de “prevenir y reprimir acciones contra las fuerzas de seguridad del Estado y el orden público”, incluyendo ataques armados contra autoridades civiles por parte de maras o pandillas, así como otras actividades que pongan en riesgo la seguridad de la población.
“Para prevenir y reprimir acciones contra las fuerzas de seguridad del Estado y el orden público, incluyendo ataques armados contra autoridades civiles por parte de maras o pandillas, u otras actividades que alteren el orden público; poniendo en riesgo la vida, la libertad, la justicia, la seguridad, la paz y el desarrollo integral de los habitantes de la República y sus bienes, así como el funcionamiento de las instituciones del Estado dentro del marco constitucional”, se lee en el decreto del Ejecutivo.
La disposición también faculta a las autoridades a limitar reuniones al aire libre, manifestaciones públicas y restringir la circulación en determinadas zonas y horarios. El objetivo, según el Gobierno, es garantizar la seguridad, la estabilidad institucional y la protección de los habitantes durante la vigencia de la medida.

Se mantiene alerta contra pandillas
Esta decisión no es nueva, ya se implementó en los últimos días, y se da en continuidad a las medidas de la última semana tras la finalización de un estado de sitio que requirió la aprobación del Congreso de la República. Estas acciones fueron impulsadas luego de una serie de ataques armados contra agentes de la Policía Nacional Civil (PNC), atribuidos a la pandilla Barrio 18, en los que murieron 11 policías.
Desde entonces, las autoridades se mantienen en alerta ante posibles nuevas represalias de las pandillas, especialmente por el retiro de privilegios dentro de las cárceles y el aislamiento de líderes de estas estructuras criminales. Según el Gobierno, estas medidas buscan reducir la capacidad de operación de estos grupos y prevenir nuevos hechos de violencia contra las fuerzas de seguridad y la población.
Ataques armados simultáneos
El 18 de enero, el país atravesó un momento álgido de seguridad por motines simultáneos en varias cárceles del país, atribuidos a estructuras del Barrio 18. Las acciones incluyeron la toma de rehenes dentro de los centros penitenciarios y ataques armados en el exterior, evidenciando la capacidad de coordinación de estas pandillas tanto dentro como fuera de prisión.
Ante la escalada de hechos de violencia, el Gobierno descartó cualquier posibilidad de negociación con estos grupos y adoptó medidas inmediatas para contener la situación.
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