El movimiento nace previo a las Elecciones Generales de 2027 y se define como una “fuerza política no partidaria” para defender la democracia. Analistas políticos consideran que “es una plataforma electoral” donde algunos partidos solo buscan “sobrevivir”.
Por Lucero Sapalú
Analistas cuestionan que el Frente Amplio por la Democracia pueda superar la dispersión histórica de las fuerzas de izquierda y advierten que iniciativas similares han terminado convertidas en plataformas electorales. La agrupación fue presentada el 20 de agosto con la promesa de articular a partidos, organizaciones sociales, indígenas, estudiantiles y de mujeres en defensa de la democracia.
La izquierda guatemalteca no ha logrado consolidar una incidencia política de alcance nacional debido, entre otros factores, a su dificultad para articular y aglutinar fuerzas, mientras la derecha mantiene una posición más organizada y con mayor capacidad de incidencia, considera el analista Fernando Solís, del equipo de El Observador.
“Un frente amplio implica articular estas expresiones sociales de distintos planteamientos ideológicos. Está claro que pretende aglutinar partidos políticos que van del centro-izquierda o de una posición moderada hasta una izquierda que se ha ido desdibujando”, detalló.
Para el analista, aunque sus integrantes plantean la iniciativa como un espacio amplio de articulación democrática y no como una plataforma electoral, considera que algunos de los partidos que participan buscan mantenerse vigentes de cara a las elecciones de 2027.
“Hay partidos como URNG que ha venido de más a menos, Winaq también tiene que luchar para permanecer vigente para el próximo periodo. Hay figuras que son caudillistas lo cual podría generar algún tipo de separación posterior”, manifestó.
Otras iniciativas que no han funcionado
Luis Mack, analista independiente, consideró que, dadas las condiciones del país, “es una buena iniciativa”, especialmente porque las elecciones de 2027 se avizoran “complicadas”. Sin embargo, señaló que esta no es la primera vez que se presenta una propuesta de este tipo.
Mack explicó que la desconfianza ciudadana también podría limitar el crecimiento del frente, especialmente porque algunas de las figuras que lo integran tienen trayectorias políticas conocidas. A su criterio, serán el tiempo y las acciones concretas las que determinarán si la iniciativa logra consolidarse.
“El gran problema que han tenido los partidos es que no pueden estar unidos, pero en el camino se separan por diferencias. La tendencia a la dispersión siempre se replica porque quienes inician y quienes se suman”, señaló.
Para Mack estos proyectos funcionan como tarima y una plataforma para luego postularse a un cargo público. “Estoy seguro que dentro de un año, quedará en papeles, quizás se convierta en un partido político o una ONG”, aseveró.
Primer paso
Diversas organizaciones políticas, sociales, indígenas, estudiantiles y de mujeres presentaron el 20 de agosto en la ciudad de Guatemala la iniciativa “Frente Amplio por la Democracia” (FAD).
Los representantes aseguraron que es un proyecto que apuesta defender la democracia en el país. Además, aseguraron que pese a diferencias en las diversas organizaciones y partidos que conforman, todos tienen un objetivo en común: “No permitir que el Pacto de corruptos retome el control político del país”.
La iniciativa está encabezada por Amílcar Pop, del partido Winaq; Edgar Arturo, diputado de URNG en el Parlamento Centroamericano (Parlacen); Lily Caravantes, de Somos dignidad y Miguel Angel Sandoval, por el Frente Amplio por la Democracia.
Sus integrantes reivindican la organización ciudadana en 2015 que obligó al presidente Otto Pérez Molina a renunciar.
Miguel Angel Sandoval, integrante de la nueva agrupación, aseguró que este es un primer paso de un amplió frente democrático y nacional que busca “la más amplia convergencia que sea posible con varios objetivos como la construcción en Guatemala de una democracia de verdad”, enfatizó.
Sandoval aseguró que el espacio está abierto para quienes se quieran sumar.
“Es la única propuesta que tenemos en el país ante la aridez del resto de partidos que están discutiendo quién es más corrupto, pero que no resuelven los problemas del país”, agregó.
El Frente también plantea promover una estrategia de desarrollo que fortalezca la producción nacional, promueva la innovación, apoye a pequeños y medianos productores y que garantice la soberanía económica y alimentaria, explicó el ciudadano Rodrígo Vásquez.
Durante la presentación, los representantes de las organizaciones señalaron que prácticas como la corrupción, la evasión fiscal, los monopolios y el incumplimiento de las leyes debilitan la institucionalidad, reducen los recursos para atender las necesidades de la población y profundizan las desigualdades.
Las organizaciones firmantes reconocen que, pese a sus diferencias de origen, pensamiento político, identidad, comparten una convicción en común: “La necesidad de defender la democracia, construir una Guatemala más justa, incluyente y soberana”, afirmó María Ramírez de Otra Guatemala Ya.
Además, la FAD afirma que mantendrán un proceso permanente de diálogo, “articulación y acumulación de fuerzas entre organizaciones políticas, movimientos sociales, pueblos indígenas, sectores académicos, organizaciones comunitarias y ciudadanía comprometida con el futuro del país”.
¿Frente ciudadano o plataforma electoral?
Aunque sus promotores insisten en que el FAD no constituye una plataforma partidista, algunos de sus integrantes reconocen que podría convertirse en un espacio para consensuar candidaturas de cara a las próximas elecciones.
La diputada Sonia Raguay señaló que, mediante acuerdos entre organizaciones y población, podría construirse una propuesta para postular un binomio presidencial o candidaturas a diputaciones. Afirmó, sin embargo, que esta decisión tendría que surgir de un consenso entre todas las organizaciones participantes.
La legisladora señala que es necesario este tipo de conformaciones para “no permitir que la estructura corrupta se vuelva a reconfigurar que es la gran amenaza que todos deberíamos de tener en cuenta todos, sobre todo en época preelectoral”.
Amilcar Pop, secretario general del partido Winaq, informó que aún no se han comprometido, pero cree que el otro paso es lograr hablar sobre las elecciones, “tenemos un poco de tiempo para discutir un solo propósito electoral. Pero esto no es una plataforma de política partidista”, puntualizó.
El exdiputado y excandidato por la Presidencia afirmó que la izquierda en Guatemala no ha tenido éxito porque históricamente ha sido discriminada. “Solo unos cuantos gobiernan porque tienen el poder económico y ya sabe que hacer: hacerle caso al sector privado”, finalizó.
En ese mismo sentido, para la diputada Raguay existen varios factores por los cuales la izquierda no ha ganado elecciones. “Existen varias razones estructurales, entre ellos el racismo, la discrimianción, el neoliberalismo, la injerencia de Estados Unidos que lo vemos de manera descarada en América Latina, que han obstruido o no han permitido que se tenga una fuerza de izquierda en los países”, manifestó.



