Del 27 al 30 de agosto, la ciudad de Cobán Alta Verapaz ofreció a la población más de 94 actividades gratuitas organizadas por la Asociación Gremial de Editores de Guatemala (AGEG), con la finalidad de promover la lectura y la democratización del acceso a los libros; espacio creado para el encuentro entre escritores, editoriales, librerías y lectores, que reunió a los departamentos de Alta y Baja Verapaz en una fiesta a las letras, el arte y la cultura.
Por Yeimi J. Alonzo
Durante cuatro días, el Convento de Santo Domingo de Guzmán y el Palacio de Gobernación, fueron dos de las sedes que sirvieron para la presentación de más de 25 libros de autores locales y nacionales. Conversatorios, conferencias, música en vivo y rondas infantiles formaron parte del programa cultural de la segunda edición de la Feria Libro al Viento Verapaz 2026.
La feria también se consolidó como una expresión artística integral al ofrecer repertorios musicales, danzas ancestrales como K´oxol, memoria viva de la tradición Poqomchi’, talleres de escritura creativa, creación teatral, lecturas de poesía desde obras como “Llovía” de Denise Phé-Funchal, “Viento de primavera. Antología poética (1945-1979)” de Alaíde Foppa y un recital poético con autoras y autores de la Fraternidad Cultural Verapacense, entre otras.
“Es una actividad que motiva a todos, a muchas personas nos gustan estas actividades culturales y deberían ser más frecuentes para darle oportunidad a quienes no pudieron asistir. Invito a que se sumen siempre que haya eventos de esta naturaleza porque es una actividad sana”, indicó Karimi Fernández, vecina de Cobán.
Esta edición fue especialmente dedicada a la trayectoria literaria de Thelma Patricia Cortez Bendfeldt, escritora, médica y cirujana, ensayista, investigadora y académica, autora de Mal de ojo (2008), Sentirse desnuda (2012), y Un día en la vida (2025), además de haber escrito cuentos, poesía, ensayos, y crónicas publicadas en medios nacionales.
De acuerdo a la dedicatoria en el programa cultural, Cortez “en sus ensayos ha defendido la literatura como una forma de resistencia frente a la precariedad cultural y ha reflexionado sobre la salud pública, la situación de las mujeres y el oficio de escribir.”
Durante el acto de homenaje como escritora, Cortez compartió sobre la dificultad de tener que elegir en su juventud entre una profesión de sustento económico o que produzca como dicta el sistema, frente a la vocación artística y literaria, que muchas veces queda en segundo plano, por lo que explicó la importancia de apoyar a las nuevas generaciones.
“Es importante abrirles las puertas a los que vienen atrás, hay muchos jóvenes que tienen muchas capacidades, muchas ganas de escribir, pintar, pero que cuando ya tienen 18 años se les dice ‘mirá buscá trabajo porque esto (arte o literatura) no te va a dar de comer’. Creo que ese es el siguiente paso, buscar estos espacios para darle oportunidad a nuevas personas que se quieran dedicar a esto. Hace falta que los chicos lean y vean que la lectura es satisfactoria”, enfatizó, al recordar como para ella y su familia, espacios como la Filgua han sido muy importantes para acercarse a los libros que han formado su pensamiento y acervo cultural.


“Es importante consumir producción literaria de las guatemaltecas”
Juana Guerrero Garnica, académica reconocida por su labor de investigación, compartió sobre la importancia de la presencia de autoras y librerías como Libre Fem que se especializan en la venta y distribución de libros escritos por mujeres guatemaltecas e internacionales. “Tenemos muchísimas autoras que están invisibilizadas, de hecho, esta edición está dedicada a una médica que también es escritora y artista plástica. Es importante consumir y promover la producción literaria y artística de las autoras guatemaltecas”.
Un elemento destacado de esta edición fue su enfoque inclusivo y bilingüe, al promover textos tanto en español como en idioma Q’eqchi’, entre otros idiomas mayas. Un ejemplo de esto fueron las obras “Algo crece” del escritor y poeta Julio Serrano Echeverría, libro de poesía infantil traducida al Q’eqchi’ y Poqomchi’, y “Corazón de maíz: cuentos, juegos y tradición” de Juanita Chiviliú que incluye palabras e introducción de conceptos en idioma maya Tz’utujil, entre otros.
También se realizó un taller sobre redacción en Q’eqchi’ desde el contexto rural, y otro sobre principios básicos para elaboración de proyectos culturales con enfoque comunitario impartido por (ADESCA), institución pública descentralizada que financia y apoya proyectos artísticos y culturales en todo el país.
Wilfredo Velásquez, de la editorial Maya Wuj, expresó sentirse congratulado de estar un año más en Cobán presentando sus mas recientes materiales basados en la cultura maya que incluyen libros sobre aprendizaje de los idiomas mayas, sobre diferentes disciplinas académicas, poesía y libros infantiles. “Estos espacios nos abren un contacto directo con diferentes comunidades lingüísticas y otros departamentos a donde acercamos la literatura. Es un gusto y un privilegio estar compartiendo aquí con las hermanas y hermanos de las Verapaces”, indicó.
Rodrigo Chub Ical, de San Pedro Carchá y miembro del colectivo Warom, quienes escriben y producen literatura Q’eqchi’, expresó “estamos reconstruyendo los conocimientos y sabiduría ancestral. Felicitamos a todos los que participaron y también a la homenajeada. Considero que tenemos gran riqueza literaria y que en las aulas y en las universidades debería ser obligatorio leer el Popol Vuh, el Rabinal Achi’, el Chilam Balam, antes que cualquier otro texto”, y agregó que está feliz con esta iniciativa pues es poco lo que se construye en torno a la literatura. “Hay mucha literatura oral en caso de la cosmovisión Q’eqchi’. Felicitamos a los que hacen este esfuerzo y comparten, pues somos un país donde ya no hay práctica de la lectura” dijo Chub.


Un recorrido por varios municipios
La iniciativa también recorrió varios municipios de Alta y Baja Verapaz (Tactic, Cahabón, Panzós, Santa Cruz Verapaz, San Cristóbal Verapaz, Purulhá y San Jerónimo) e hicieron donaciones directas de material didáctico a escuelas rurales de la región, beneficiando a 2,977 estudiantes con la donación de ejemplares, y unos 7 mil libros traducidos e impresos en idioma Q’eqchi ‘y Poqomchi’, con la intención de fomentar la lectura desde la niñez en su propio idioma.
Los pequeños también disfrutaron de presentaciones lúdicas de literatura infantil con Raúl López Colibrí, Isaías Sisay y Alexis Cuentacuentos, entre otras actividades de promoción lectora para todas las edades, incluyendo “El manual de un rockero”, de Álvaro Aguilar, vocalista de la banda Alux Nahual.
José Francisco, uno de los jóvenes asistentes a la feria, comentó: “es un honor para todos, en especial para las juventudes tener esta clase de eventos, pues las Verapaces tienen mucho potencial en los distintos tipos de arte. Estas actividades nos informan y nos abren la mente. Vi mucha gente emocionada y que ponían mucha atención en temas que nos afectan actualmente”, y añadió que le gustó la presentación de Álvaro Aguilar de Alux Nahual, y haber conocido la obra sobre “Consuelo Porras: la fiscal de la impunidad” de Vox Populi, entre otras sobre la coyuntura nacional.
Para Lauren Fernández “fue muy bonito encontrar esta variedad de libros, hay desde infantiles hasta científicos, novelas, o sobre la cultura maya. Pienso que, aunque no vengan a adquirir un libro pueden venir a las actividades, conocer que ofrecen e informarse, además de ser entretenido.”
También hubo conversatorios, como el de “Literatura verapacense de hoy”, que reunió a autoras y autores locales para dialogar sobre los desafíos de la literatura contemporánea de la región, propuestas creativas y el aporte de sus obras a la cultura guatemalteca.
Al respecto, “una de las pláticas más importantes fue haber recobrado la historia de autores verapacenses de la época contemporánea (el lapso de la post guerra), donde rescatamos a tres personas que han sido premiadas internacionalmente y que aquí no se supo de ello, la primera Malín D’Echevers (Amalia Chévez) con su obra Mah-Rap, traducido al inglés y francés. A Oscar Ovalle, ganador de uno de los premios mas prestigiosos de España con el libro Fuego Suelto, y el premio a Zoila Santa Cruz De Moll”, explicó Juan José Guerrero, autor de La Noche del Amaranto, El Retorno de un Nahual, y Las Doce cartas del Obispo Valdivieso, libros también presentados y comentados durante la feria.
“Esto la gremial de editores no lo hace para obtener ganancias, lo hacen para que estos niños que estamos viendo aquí, se conviertan en lectores que tengan a raíz de la capacidad lectora, capacidad de discernimiento”, agregó Guerrero.
“Estamos muy contentos de finalizar la segunda edición de Libro al Viento Verapaz. Tuvimos muchas visitas a establecimientos educativos. Este año además de tener actividades en Cobán, tuvimos en Salamá lo que fue una innovación y estas visitas, la mayoría de actividades tuvieron un buen público y las que no, nos obliga a repensar espacios y horarios, pero en general el balance fue sumamente positivo”, compartió al final el editor Raúl Figueroa Sarti, coordinador general de Ferias Libro al Viento.
Figueroa agradeció a las instituciones como el Ministerio de Cultura y Deportes, Gobernación Departamental, Municipalidad de Cobán y Universidad Rafael Landívar entre otras, que fueron pilares fundamentales para la realización de esta feria, en especial, al trabajo del equipo organizador quienes invitan a sumarse el próximo año en septiembre.



