El diplomático planteó una acción de amparo en la Corte de Constitucionalidad (CC)por haber sido excluido del proceso de postulación al cargo de Fiscal General pero es enfático en señalar que su exclusión es debido a que “es incómodo para el sistema” y que buscará aportar para un cambio de metodología en las Comisiones de Postulación.
Por Lucero Sapalú
Ronalth Iván Ochaeta Argueta se postuló al cargo de Fiscal General de la República y jefe del Ministerio Público (MP), sin embargo, fue excluido del proceso ya que la Comisión de Postulación no admitió su experiencia de abogado como representante de la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos (OEA) en México. A criterio de algunos comisionados esta experiencia no se toma en cuenta ya que se desempeñaba como “diplomático”.
Debido a su exclusión del proceso el 17 de abril, donde le otorgaron apenas 50.2 puntos, presentó un amparo ante la CC para que la Comisión de Postulación revise y haga una nueva calificación a su expediente.
Sin embargo, no guarda muchas esperanzas en un proceso transparente, según confesó en una entrevista con Prensa Comunitaria, donde aseguró que “las cartas están marcadas, y aunque obligaran a una nueva revisión sobre lo que no evaluaron, los comisionados no van a conceder subir los puntos”.
Para Ochaeta está claro que, al igual que otros postulantes, a personas como él los “ven incómodos o irruptores +al sistema y la mayoría de comisionados responden a intereses de poderes fácticos”. Pese a ello, el aspirante busca agotar la vía interna ya que considera que es “el adecuado para ir a presentar un caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos CIDH”.
“El cambio a la metodología de las comisiones de postulación se debe dar, desde adentro, por recomendación de la CIDH, o por sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. El modelo no sólo está agotado, está podrido”, enfatizó Ochaeta.
Presenta amparo
En la acción de amparo presentada exige que “se ordene a la Comisión de Postulación que proceda a realizar una revisión integral del expediente”. Argumenta que la puntuación asignada fue “sin haber evaluado integralmente la totalidad de las acreditaciones contenidas en el expediente”, por lo cual solicita se le otorgue un amparo provisional.
Parte de las exigencias también es que de la nueva revisión, “se otorgue una nueva asignación de puntuación y se de su integración de la nómina final candidatos a remitir al Presidente de la República, a fin de evitar que el presente amparo quede sin materia”, se lee en la acción de amparo.
“Si yo no fuera abogado, no tuviera una maestría en Derecho, yo no tendría las funciones que me asignan en la Secretaría General, por ejemplo, ni fuera representante del Secretario General. Entonces, esas son las razones que me motivaron a presentar un amparo el día de hoy buscando la protección constitucional, aunque yo sé que las etapas ya están por precluir, pero el precedente hay que dejarlo”, explicó Ochaeta.
La calificación
El pasado 16 de abril los 15 comisionados evaluaron el expediente del aspirante, otorgándole 50.2 puntos, por lo cual no fue elegible ya que los comisionados establecieron un mínimo de 75 puntos para los aspirantes que se incluirían en la nómina enviada al presidente Bernardo Arévalo para designar al sucesor de Consuelo Porras que termina su periodo el 20 de mayo.
Durante la evaluación del expediente de Ochaeta, el comisionado, Enrique Sánchez Usera, decano de la Universidad Panamericana sugirió que no se debía de dar un punteo en cuanto al ejercicio de la abogacía. La idea fue apoyada por la comisionada Claudia Paredes de la Corte Suprema de Justicia, que consideraron que la experiencia del postulante era únicamente “diplomática”.
El aspirante asegura que en su labor en la OEA estuvo a cargo del Programa Interamericano de Facilitadores Judiciales en Paraguay y El Salvador que básicamente trabaja políticas públicas en con las Corte Suprema de Justicia y litigio estratégico con algunos fiscales y también proceso penal con jueces de paz.
“Por un lado estuvo el decano Sánchez Usera con una vehemencia impresionante. Me impresionó porque fue una obstaculización constante la que él hizo. Desde el principio, incluso desde el primer día en el que mi expediente estaba siendo calificado, en cuanto a los requisitos, él se opuso y la noche que estaban ya calificando el fondo del expediente, también tuvo una sistemática oposición a que yo integrara o que continuará”, enfatizó Ochaeta.
“Me sorprendió un poco la actitud también de la presidenta, porque ella sin ningún argumento sólido… Simplemente decían no, pero porque su carrera fue diplomática, pero no estaban viendo la letra chica, en todo caso de un diplomático, y lo tomaron como una profesión muy a la ligera”, destacó el aspirante en una entrevista con Prensa Comunitaria.
“El pacto dicta pasos de la Comisión”
Ochaeta explicó también parte de su impulso y motivación para participar. “Creía en este proceso una ventana de oportunidad para seguir sirviendo a mí país, a través del servicio público, toda mi vida he sido un servidor y vi en este espacio idónea pero claro lo hice en el esquema que habíamos dejado atrás esas prácticas en la Comisión de Postulación en la que los dardos siempre habían tirados antes de tiempo, esta vez no fue la excepción”, puntualizó.
El aspirante de manera decepcionada señaló que “el pacto que tiene cooptado el país… continúa dictando los pasos a seguir en la Comisión de Postulación, algunos comisionados muy bien intencionados, naturalmente algunos con un papel a desempeñar dentro este esquema de cooptación”.



