El Consejo Superior Universitario (CSU) retoma el proceso electoral de la USAC con una agenda parcial que prioriza cuerpos electorales afines a Walter Mazariegos y revisiones contra el movimiento de oposición, en un calendario cada vez más ajustado rumbo a la elección de rector del próximo 8 de abril.
Por Prensa Comunitaria
El Consejo Superior Universitario (CSU) fue convocado para este miércoles 25 de marzo a una sesión ordinaria, pero la agenda solo incluye el conocimiento de los cuerpos electorales vinculados a Walter Mazariegos.
De los 29 cuerpos electorales que ganaron elecciones, únicamente se conocerán nueve. De estos, se conocerán seis favorables a Mazariegos, uno corresponde a la oposición y dos son impugnaciones al proceso electoral.
Según el documento oficial, se conocerán siete cuerpos electorales específicos: profesores, estudiantes y colegio de Humanidades; estudiantes y profesores de Derecho, profesionales del Colegio de Ingenieros, y profesionales del Colegio de Farmacéuticos y Químicos.
Estos expedientes ya cuentan con opinión de la Dirección de Asuntos Jurídicos y pronunciamiento de la Junta Electoral Universitaria (JEU), lo que permite su avance directo en el CSU para que sean acreditados para la elección de Rectoría programada el 8 de abril.
En el punto de impugnaciones se incluye dos recursos de revocatoria: uno contra el cuerpo estudiantil de la Facultad de Ingeniería y otro contra el de la Facultad de Agronomía, ambos vinculados a sectores de oposición a Walter Mazariegos.
De los 34 cuerpos electorales en disputa, 21 fueron ganados por la oposición, mientras que el grupo de Mazariegos obtuvo siete, otro candidato logró uno y cinco procesos quedaron en pausa.
El patrón evidencia el ritmo del control y alcance del proceso de acreditación, que será clave para definir quiénes integrarán el Cuerpo Electoral Universitario y cómo se configura el quorum y los votos mínimos para la elección de la nueva Rectoría.
Estos hechos remiten al antecedente de 2022, cuando al menos siete cuerpos electorales fueron excluidos, alterando la correlación de fuerzas y permitiendo la imposición de Mazariegos como rector. Hoy, el mismo órgano, con integrantes que participaron en ese proceso, vuelve a concentrar la decisión sobre qué resultados validar.
El tiempo también juega en contra. Aún sin acreditación completa de electores, la elección de la Rectoría está programada para el 8 de abril, en el Hotel Museo Casa Santo Domingo, en Antigua Guatemala, lo que reduce el margen para resolver impugnaciones, conocer la totalidad de elecciones y acreditación de los electores.
En ese contexto, la sesión del 25 de marzo no solo define avances administrativos, sino que puede reconfigurar el resultado electoral antes de que este llegue a su fase final.
Mazariegos controla los filtros del proceso electoral
El control del proceso pasa por la Junta Electoral Universitaria. Este órgano está integrado por Santos de Jesús Dávila, decano de Humanidades designado por el CSU; Milton Giovanni Fuentes López, suplente nombrado por el CSU; Adelupe Jocabed Rojas Castillo, designada directamente por el Mazariegos y participante en el proceso de 2022; y Carlos Alberto Granados Posadas, suplente nombrado por el rector.
Todos han sido señalados de estar alineados con Walter Mazariegos en el control del proceso electoral.
A esta composición se suma la exclusión de la representación estudiantil, ya que los delegados de la Asociación de Estudiantes Universitarios no han sido acreditados por el CSU. El resultado es una Junta Electoral Universitaria sin contrapesos, integrada mayoritariamente por perfiles afines al rector, que define qué expedientes avanzan y cuáles quedan fuera.
Además, el Departamento de Asuntos Jurídicos, bajo la dirección de Astrid García, responde directamente a la administración de Mazariegos y ha emitido dictámenes que, según señalamientos, han favorecido de forma sistemática al actual rector durante su gestión.



